EL CONTENDOR POR LA FE

Dedicatoria:



A la Revista Evangélica homónima que se publicó entre los años 1924 al1993. A sus Directores y Redactores a quienes no conocí personalmente, pero de quienes tomé las banderas, para tratar de seguir con humildad el camino de servir a Dios trazado en la revista durante casi 70 años.



lunes, 4 de noviembre de 2013

DISCERNIMIENTO - 3ª Parte: conocimiento más discernimiento – Aplicación


Por El Contendor

 

Es absolutamente necesario poder distinguir entre el Espíritu Santo y cualquier otro espíritu que se manifieste mediante señales y/o milagros u otros “efectos” que capturen la atención y la voluntad de las personas llevándolas a un estado de estupefacción.

En un artículo que escribió el pastor José Holowaty,  se dice bastante al respecto:

 

                        “La primera pregunta que debe hacerse el cristiano frente a tantos fenómenos y tantos “siervos del Señor” que invocan su nombre, es justamente esta:----¿De dónde recibe ese hombre tal poder?-- No basta con aceptar lo que el “poderoso evangelista... o siervo del Señor” diga.

Es probable que él crea sinceramente que actúa en el poder divino, que Dios simplemente le da ese poder y que es un instrumento especial de Dios. Es difícil pensar que el engañador no sabe que está mintiendo, pero es probable que esté sinceramente engañado.

 

La fuente de su poder: En el caso del señor Claudio Freidzon, él no niega que recibió el poder gracias a Benny Hinn quien tiene una gran “iglesia”  en Orlando, Florida.

Cuenta públicamente cómo supo que Benny Hinn cada mañana al levantarse, le dice al Espíritu Santo: “Buenos días Espíritu Santo” y entre los dos, Benny y el Espíritu, se tratan como amigos íntimos.

Cuando Claudio Freidzon, según sus propias palabras, supo de la posibilidad de “recibir más”, hizo hasta lo imposible por viajar a Estados Unidos y conocer a ese hombre tan especial a ver si podía recibir de esa unción para estar más cerca de Dios.

Pero... ¿quién es Benny Hinn? Usted no tiene más que leer sus libros en donde él ofrece su biografía.

Benny Hinn es “hijo” de Kathryn Kuhlman, quien falleciera hace varios años. Ella también sanaba por radio y por todos los medios. Aunque “sanó” a muchos y tenía poderes extraordinarios, murió de cáncer.

Muchos cristianos ingenuamente creen que todas estas personas están dotadas de poderes del Espíritu Santo.

Sin embargo, Benny Hinn enseñó tantos disparates, que hace algún tiempo terminó por retractarse de sus propias enseñanzas, admitiendo que estaba equivocado.

Por alguna razón que él mismo no se explica, estaba seguro de que hacía bien, que enseñaba lo correcto, descubriendo luego que no era así.

¿Desde cuándo tenemos que buscar a alguien especialmente dotado para recibir de él poderes especiales?

Hay gente que sigue a los “sanadores” porque creen que ciertos hombres poseen ese poder especial, algo que los demás no tienen, y aunque Jesús es el que sana, uno debe recurrir al sanador de turno, quien es el “ungido especial” para hacer milagros. Pero enterémonos de lo que dijo el propio Benny Hinn en una entrevista que salió publicada en el diario Chicago Tribune del domingo 27 de junio de 1993. Como el artículo es algo extenso, sólo me limitaré a citar unas porciones.

 

El corresponsal luego de describir la forma cómo trabaja Benny Hinn, pasa a referirse a su retracción y dice:

 

“En el sermón, Hinn advierte que algunos viejos amigos se sentirán desilusionados por sus nuevos puntos de vista, y continúa diciendo:

 

 

(Palabras de Benny Hinn)

‘Pero voy a declararlo. Es tiempo de que dejemos de predicar lo que esta Biblia nunca enseñó... Estoy reexaminando mi entera teología... Estoy leyendo esta Biblia como creo que nunca la había leído antes. Dios me ha tomado por el cuello, y está sacudiéndome’.

Sobre la enfermedad y la fe dijo: “Yo de hecho dije que si mi padre hubiera sabido lo que yo sé, él no habría muerto de cáncer. Tengo que retractarme y decir que estaba equivocado. Estaba equivocado.

Yo no entiendo estas cosas... no soy Dios. Usted llega a estar tan convencido de que está en lo correcto que Dios tiene que sacudirlo para sacarlo de usted... Creo que llegaré a ser mucho más efectivo porque ahora puedo entender un poco mejor el dolor de algunas personas. Pienso que es cruel decirle a las personas [que están enfermas porque] les falta fe. ¡Qué cruel! ¡Qué cruel! Les digo honestamente. Creo que voy a dejar de predicar sobre sanidad y que voy a comenzar a predicar a Jesús. A dejar que él lo haga... Voy a cambiar la dirección de mi mensaje”.

 

Más adelante en el mismo artículo, Benny habla sobre el “Evangelio de la prosperidad” o riquezas materiales que él y otros predican, y dice: “Y aquí está, el terrible suceso final... Pienso que la enseñanza sobre prosperidad ha ido demasiado lejos hasta el extremo. No niego que Jesús desea bendecirnos... Pero damas y caballeros, estoy oyendo más ideas mundanas acerca de la prosperidad que ideas Divinas... Dinero, dinero, dinero, dinero, dinero... (Los evangelistas en televisión sólo piensan) en dinero... Hemos olvidado que hay miles de niños (pobres) y personas (pobres) (pero que sin embargo hay) predicadores... que viven en grandes casas y conducen grandes automóviles”.

 

Uno quisiera que fuera verdad, que Benny Hinn realmente se hubiera arrepentido, que finalmente se hubiera dado cuenta que nunca había servido al Señor.

Él dice que ha decidido predicar lo que Cristo le mandó. Pero entonces... ¿Qué predicó por tantos años? ¡Herejías, herejías y solamente herejías! Pero... ¿realmente ha cambiado todo? No necesariamente, porque en su mismo testimonio (ya que éste no es el único), dice “que Dios le dijo que no usara más su reloj Rolex y que cambiara su Mercedes por otro vehículo menos costoso”.

¿Será verdad que Dios tiene un mensaje especial para su mimado Hinn? ¿Será cierto que Dios sigue hablando porque en su Palabra Escrita no tenemos todo su mensaje? Es un hecho que si Benny Hinn escuchó que alguien le habló y que a su juicio es Dios, él está todavía como aquel mago del libro de Hechos [Simón] a quien Pedro le dijo: "No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás" (Hch. 8:21-23).

 

Pero detengámonos en la experiencia de este tan «íntimo amigo del Espíritu Santo» y descubramos el engaño. Jesús dijo que cuando viniere el Espíritu Santo, "él os guiará a toda la verdad" (Jn. 16:13a), es decir, guiará a los suyos a toda la verdad.

¿Cómo se explica entonces que el señor Benny Hinn después de tantos años, después de alcanzar a millones por televisión y mediante sus escritos, finalmente reconociera que estuvo equivocado y que tenía que retractarse de lo que había enseñado?

Si era cierto que el Espíritu Santo mantenía una comunión tan íntima con él, ¿cómo es posible que ese “espíritu” en lugar de guiarlo a toda la verdad, le haya guiado al error? Es obvio que aquí estamos frente a uno de los más grandes engaños de nuestros días.

El espíritu del Anticristo, el espíritu de error ha tomado control de estos hombres sedientos de adulaciones, de dinero, de fama, de poder, de mucha gente, de autoridad. ¡Cómo ha de sentirse un individuo mortal como los demás, que con sólo soplar tira al suelo a decenas, veintenas y hasta centenas!

Sí, hoy muchos pastores están esperando un poder especial y acaban por descubrir que ese poder reposa sobre ciertos individuos que tumban, soplan, que dejan vacíos los hospitales... que “dejan borrachos a algunos por horas”.

 Y según alardea Claudio, “algunas amas de casas se van tan ‘borrachas del espíritu’ a sus casas, ¡que no pueden preparar la comida ni cumplir con sus deberes hogareños hasta por 14 días!”

 Dios dice por boca del profeta: "Maldito el varón que confía en el hombre" (Jer. 17:5a). Obviamente, la fuente del poder que tumba gente, que hace retorcerse, que hace reír, que hace “sentir una profunda paz...”, hablar en lenguas, etc ... ¡NO PROVIENE DE DIOS!

 

 

APRENDIENDO A DISCERNIR

 

--La suficiencia de las escrituras:

Este estudio permite al cristiano que no quiere ser engañado, evaluar por sí mismo y descubrir quién es quién.

Aquellos que salen a la plataforma y vociferan que Dios les acaba de decir tal o cual cosa, son sólo engañadores con credenciales fraudulentos. Dicen por ejemplo: “Dios acaba de decirme que esta noche habrá una gran manifestación de su Espíritu”. “El Señor acaba de comunicarme que aquí hay muchos enfermos que serán sanados”. “El Espíritu me ha dicho que hay muchos pastores que recibirán doble porción”...

La mayoría de los cristianos escuchan a estos charlatanes y piensan que no tiene mucha importancia, total “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” y Dios es Todopoderoso... bien pudo haberle dicho algo a este tipo porque antes le habló a los hombres, y Dios quien todo lo puede bien puede hablarle a Claudio, Benny o Kuhlman”.

 

El asunto no es tan sencillo, porque la Palabra de Dios es terminante y dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (He. 1: 1,2).

El autor de los Hebreos nos dice que en una época, en los tiempos del Antiguo Pacto, Dios se comunicaba de muchas maneras con su pueblo, pero que ahora nuestro único contacto y máxima revelación es Jesucristo y su Palabra.

Cuando Juan está por terminar su Evangelio dice: "Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre" (Jn. 20:30,31).

 

Sin duda alguna Jesús hizo muchos otros milagros y dijo muchas cosas más a modo de enseñanza, pero quiso el Espíritu Santo incluir en las Sagradas Escrituras los 27 libros del Nuevo Testamento agregándoselos a los 39 libros que ya poseían los judíos.

 

¿Cómo es posible entonces que un hombre hoy se atribuya todo lo que dice y hace el Espíritu Santo y al mismo tiempo se rebele contra él al pretender recibir nuevas revelaciones?

 

La explicación es mucho más sencilla de lo que parece.

 

El tal predicador y protagonista de milagros carece por completo del conocimiento del Dios de la Biblia, el Señor de la Biblia y el Espíritu Santo de la Biblia.

 

Si les conociera tendría en cuenta las protestas que hace Dios en cuanto al cuidado que debemos tener con su Palabra.

Justo antes de concluir el Canon Sagrado, el Espíritu Santo inspiró a Juan para que registrara estas palabras: "Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro" (Ap. 22:18,19).

 

Cualquier hombre que pretende recibir mensajes de Dios, algo que no está escrito en la Biblia, está asociado con espíritus de engaños y hace a Dios mentiroso.

No hay más revelaciones, la Palabra de Dios es terminante y dice: "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo" (He. 1: 1,2).

La autoridad de la Biblia es total. Todo cuanto Dios tenía que decirnos ya lo tenemos en este volumen de 66 libros sagrados. "Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso" (Pr. 30:5,6).

 

Pero... ¿Qué hacer entonces con las impresionantes reuniones bien concurridas, donde hay tanta manifestación de poder y donde se practican “danzas sagradas” y  se ríen a carcajadas, se reciben “sacudidas sagradas” y tantas otras cosas que parecen provenir de una fuerza ajena a la voluntad de quienes las experimentan?

 

La respuesta es la misma que tenemos en la Palabra de Dios:

"Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros" (Jer. 23:16,17).

Cuando los predicadores se dan el lujo de pasar por alto advertencias tan serias como las que tenemos sobre la infalibilidad y suficiencia de las Escrituras, de allí en adelante cualquier pensamiento de su corazón, o cualquier susurro del espíritu de confusión es atribuido a Dios. Es común escuchar a estos profetas del dios Dagón, diciéndole a pastores, especialmente a jóvenes: “Vaya ahora a su lugar de trabajo, use esta técnica, este gran poder que acaba de recibir y verá cómo su iglesia crecerá, cómo Dios estará obrando maravillas en ese lugar y en su ministerio”. Es que cuando el “predicador” pierde respeto a la Palabra de Dios y al temor de Dios, cualquier añadidura carece de importancia.

 

--No hay predicación de la palabra: 

Otro elemento que uno debe tener en cuenta para descubrir [discernir] si está escuchando a un siervo de Dios o a un representante de las tinieblas, es observar cuánto tiempo dedica este "predicador" a la exposición de la Palabra de Dios.

Si usted ha participado en algunas de estas reuniones o ha visto un video, habrá notado que hay por lo menos una hora de "música".

Aunque realmente no es música, sino el equivalente al mantra hindú. Este factor repetido tiene una finalidad muy siniestra y el impacto esperado para quien está al frente. Se necesita una hora, más o menos, para lograr la sugestión colectiva de los aturdidos espectadores.

Frases como: “Jesús yo te amo, te amo, más y más... Aleluya, aleluya, aleluya... Gloria a Dios, gloria a Dios”, etc, se repiten una y otra vez.

Este elemento repetitivo más los movimientos, porque el "predicador" desde la tribuna está diciendo, por ejemplo: “Siéntense por un minuto, levántense, levanten las manos y alaben, alaben, sí alaben más fuerte, ¡hablen en lenguas, hablen hermanos! Ahora cierren los ojos... Suspendan la música, canten sin música, ahora muévanse como yo...”  Y así continúa esta "marcha fúnebre". La muchedumbre cual corderitos llevados al matadero, cumple al pie de la letra las órdenes del "evangelista".

Es que están como ovejas sin pastor y si alguien viene con una fórmula para acabar con los problemas, frustraciones y altibajos, ¡es bienvenido!

Ahora compare estas reuniones multitudinarias con lo que sucedió el día de Pentecostés tal como está registrado en el capítulo 2 del libro de Hechos, cuando Pedro se puso de pie para hablar.

Repasemos la parte final del sermón de Pedro y la respuesta de esta sedienta multitud: 

"Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas" (Hch. 2:36-41).

 

Permítame ofrecerle un rápido bosquejo de todo cuanto ocurrió aquí, donde tenemos a un auténtico siervo de Dios, no a un demagogo traficante de almas.

Pedro le dijo directamente a los judíos que eran culpables delante de Dios, pecadores, y que por eso habían rechazado y crucificado al Salvador, a quien Dios levantó de entre los muertos, al único Salvador.

Estas palabras de Pedro hicieron un impacto profundo en la vida de ellos, haciendo que se sintieran profundamente culpables y arrepentidos por lo que habían hecho, ¡se arrepintieron de lo que hicieron!

Entonces los arrepentidos hicieron esta pregunta: "¿Qué haremos?" Y la respuesta fue: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo..." 

Ellos primero escucharon las buenas nuevas, luego se arrepintieron y después fueron bautizados individualmente.

Es notable esto del bautismo, porque Pedro quería que ellos hicieran público el cambio en su corazón, en su actitud para con Dios, que todo el mundo supiera que a partir de ese momento, de perseguidores de Cristo se habían convertido en sus seguidores.

La vida cristiana no se debe vivir en el anonimato. Todos con los que estamos en contacto deben saber quién es Cristo para nosotros.

Luego Pedro les habla en cuanto al Espíritu Santo, y aclara: "Y recibiréis el don del Espíritu Santo". El don, que es un regalo, no se obtiene pidiendo. Tampoco se adquiere pagando por él, ya sea con sacrificios en algún servicio, ayunos, oraciones, etc.

Pedro deja muy claro, que aquellos que se arrepienten y depositan su fe en Cristo, automáticamente reciben el Espíritu Santo. Él tampoco les dijo que recibirían una porción y que luego serían "llenos". La herejía de la supuesta "llenura del Espíritu" separada del momento de la conversión, surgió muchos siglos después.

 

La Biblia dice que 3.000 personas respondieron al mensaje de Pedro. Ninguno de ellos fue sugestionado por él ni ninguno fue manipulado por la falta de escrúpulos del apóstol.

Tampoco recibieron golpes de la chaqueta de Pedro saturada de poder, ni ninguno de ellos pidió "más de eso".

No fue necesario dedicar una hora para ir preparando a la multitud para el momento de la tumbadera. El mensaje de Pedro que registró el doctor Lucas en el libro de Hechos duró pocos minutos, pero hizo que las personas se convirtieran, porque fue el Espíritu Santo quien produjo en ellos el deseo de escucharlo.

Hubo un siervo del Señor que no vaciló en entregarles este mensaje y el Espíritu Santo coronó de éxito lo que Pedro valientemente expresó inspirado por el mismo Espíritu. Dice la Biblia, que una vez salvos hubo como una especie de "consejería", ya que agrega: "Con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación" (Hch. 2:40).

 

Pero... ¿Cuál fue el resultado de esta gran reunión? Tres mil personas fueron salvas, no quedaron borrachas del "espíritu". Tres mil fueron sumergidos en las aguas del bautismo y se integraron a la iglesia, además de los 120 que ya conformaban la iglesia naciente.

Tres mil almas que perseveraron en las doctrinas de los apóstoles, en la conmemoración de la muerte de Cristo y en una vida de oración.

Lucas no dice que ellos hablaron en lenguas ininteligibles, sino que nos describe una iglesia pujante, una iglesia que avanzaba en su marcha por conquistar almas.

Nadie dijo que era un gran avivamiento, porque era demasiado obvio que el Señor cumplía su promesa con aquellos que se arrepentían.

Pero... ¿Cuál es el resultado de las reuniones de nuestros días? Los disparates que dice el "siervo de Dios", los gritos que lanza al ordenarle a sus aduladores que hagan ciertos movimientos para lograr su objetivo de sugestión colectiva, su falta de reverencia hacia el Espíritu Santo.

La ausencia total del Evangelio y de llamamiento al arrepentimiento y a la fe en Cristo, muestra sin lugar a dudas, la diferencia abismal entre un auténtico siervo de Dios, como lo fuera Pedro, y tantos otros iguales a Simón el Mago, quienes hoy no están en Samaria, sino en alguna capital de nuestro continente.

 

Las reuniones de estos "predicadores" modernos se parecen mucho a esa otra que organizara Aarón y sus ayudantes cuando Moisés se demoró en la presencia del Señor.

Habrá notado que en estas reuniones hay mucho ruido, danzas y música con ritmo de rock. Cuando llega el momento del trance, hay silencio, pero para lograrlo, primero se han recorrido los senderos de golpes fuertes con instrumentos musicales, gritos de aleluyas y glorias a Dios, "testimonios", danzas "cristianas", aplausos para Jesús y ¡el tomarse de las manos para esperar por algo muy grande que va a ocurrir en ese lugar!

 

Ahora retrocedamos unos miles de años y comparemos las grandes "cruzadas" de hoy que revolucionan iglesias enteras, con una "reunión" que tuvo lugar entonces.

 

También Aarón "revolucionó" al pueblo de Israel, arrastrándolo al ocultismo, a la superstición y a la rebelión contra Dios. Sin embargo, Aarón no vio nada malo en esto, lo hizo simplemente para retener a la gente mientras Moisés regresaba. Permítame decirle, que este mismo argumento es el que usan hoy muchos pastores del calibre de Aarón. Abiertamente dicen: “Si no introducimos esta práctica nos quedaríamos sin gente”.

 

Es sorprendente la similitud que existe entre esta reunión de Aarón y las cruzadas de alabanza de hoy. El becerro de oro parecía ser el centro de todo aquello. Aarón lo argumentó así cuando su hermano Moisés lo enfrentó: "Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado al mal. Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos que le haya acontecido... Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos" (Ex. 32:22,23,25).

 

Pero el pueblo "desenfrenado", tal como aquel del tiempo de Moisés, sigue reclamando "borrachera en el espíritu, danzas en el espíritu, carcajadas, abrazos, caídas, gritos, convulsiones" y cosas parecidas, todo atribuido al Espíritu Santo.

Las multitudes hoy siguen mansamente a su becerro de turno, están atravesando un verdadero desierto pues se les niega el agua de la vida que es la Palabra de Dios, mientras les ofrecen grandes victorias si tan sólo desean "más y más de eso..." 

Efectivamente, en este tipo de reuniones NO espere oír la predicación del evangelio, porque no se puede servir al becerro de oro y al mismo tiempo a Jehová, el Dios de Moisés. No es posible seguir a un hombre con supuestas manifestaciones del Espíritu Santo, quien asegura mantener una comunión especial con él, quien le saluda cada día con "buenos días" (debido a su estrecha comunión), y al mismo tiempo seguir al Cristo resucitado.

Y lo peor de todo, es que tanto cristianos como no cristianos, "se emborrachan del Espíritu" al seguir estas nuevas técnicas.

Ya no es necesario el mensaje de arrepentimiento de Pedro, ni los mandamientos de Moisés para una conducta moral intachable, porque estos individuos han logrado capturar el derecho a repartir el espíritu a su entero antojo.

El animador lanza una pregunta:--¿Quieren más de eso?--  --¡Siií!--, es la respuesta. 

--¡Pues allí va!--, y sopla a diestra y a siniestra para que todos puedan recibir de ese tal espíritu.

Sin embargo, es muy raro que hoy se levante un Moisés ante tantos Aarones convertidos en becerros, que denuncie la gravedad de las prácticas en cuestión.

Es verdaderamente triste que la gran mayoría, prácticamente todos los hermanos en las iglesias que desean una respuesta de sus pastores por parecerles extraño lo que ven, no obtengan una contestación clara, definida, una explicación a la luz de la Palabra de Dios para exponer y denunciar a estos estafadores.

Pero... ¿Qué ha pasado con los pastores conocedores de la Biblia? ¿Acaso no tienen la Palabra de Dios que denuncia claramente estas herejías? ¿Acaso dijo Jesús en la gran comisión que fuéramos por el mundo ocultándole sus enseñanzas a los pecadores? ¿Acaso el Señor Jesucristo enseñó la sopladera, la tumbadera, las risotadas, los aplausos, saltos y demás?

Nuestro deber no es organizar cruzadas de nuevas unciones, sino el siguiente: "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mt. 28:18-20).

 

Le invito a revisar las enseñanzas de Jesús, y así verá usted que las prácticas de quienes arrastran hoy a multitudes, nada tienen que ver con lo que él nos mandó que hiciéramos.

En primer lugar debemos "hacer discípulos", ganar almas para Cristo.

En segundo lugar hay que enseñarles metódicamente las doctrinas bíblicas, lo que predicó Jesús.

Lo que vemos hoy y tras lo cual corren las multitudes, se llama apostasía.

Es uno de los engaños de Satanás para que la gente no conozca el verdadero evangelio de la gracia.

Si quien aparece como predicador no expone claramente la Palabra de Dios, sino que se pasa toda la noche ofreciendo una gran manifestación del Espíritu sin siquiera llevar a los perdidos a Cristo presentándoles el plan de salvación, ese hombre está engañando, no está cumpliendo con la gran comisión encomendada por el mismo Señor Jesucristo.

El deber de un predicador verdadero es doble: Llevar al pecador a Cristo y enseñarle cómo vivir la vida cristiana instruyéndolo en las sanas doctrinas.

 

Hasta aquí, hemos presentado este resumen del estudio  “¿Ignorancia o confusión?” cuyo autor es el pastor José Holowaty de la Iglesia Bíblica Misionera (Paraguay).

 

Con la ayuda de lo expuesto en las 3 partes de esta publicación sobre el DISCERNIMIENTO, más la luz y la guía del Espíritu Santo que mora en el interior de cada creyente verdadero, observemos y juzguemos con JUSTO JUICIO las enseñanzas de todo aquel que dice predicar el Evangelio.

El justo juicio es  el no dejarse influenciar por las apariencias, por las expresiones y las experiencias emocionales y analizar el discurso y las actitudes del predicador comparándolas con las Sagradas Escrituras, tal como hacían los cristianos de BEREA para comprobar si la enseñanza que estaban recibiendo  era verdadera. (Hechos 17:10).

Pero, una vez que empleando el DISCERNIMIENTO, comprobamos que tal o cual predicador, (más aún si se autodenomina apóstol o profeta), no predica bajo la guía del Espíritu Santo, sino que está bajo la influencia de otro espíritu, entonces debemos identificarlo con nombre y apellido; de no hacerlo estaremos encubriendo la presencia del lobo en medio del rebaño.

Ya lo he repetido infinidad de veces: Es obligación de todo creyente cristiano (que haya nacido de nuevo en Cristo), denunciar a los falsos apóstoles, profetas o maestros que prediquen un evangelio diferente que pretenda reemplazar a “la fe que ha sido una vez [y para siempre] dada a los santos”

 

Cumpliendo con esta obligación estaremos siendo fieles al Señor y a Él estaremos sirviendo. No olvidemos esta preciosa promesa:

 
Juan 12:26  Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

domingo, 3 de noviembre de 2013

DISCERNIMIENTO - 2ª Parte: Conocimiento más Discernimiento


Por El Contendor

 

Los hechos que ocurrían  en los tiempos del profeta Oseas tienen, a pesar del abismo temporal que los separa de los hechos actuales,  puntos en común, muchas similitudes. Veamos algunas:

 

a) El pueblo de Dios estaba dividido.

-   Los cristianos de hoy también están divididos.

 

b) Los sacerdotes (líderes espirituales) descuidaron transmitir al pueblo  las enseñanzas divinas: la Ley de Dios, sus ordenanzas y decretos y la revelación con la que Dios se daba a conocer por medio de sus profetas, reemplazándolas por su propio sistema religioso, colocando becerros de oro para que el pueblo no fuera a Jerusalén a adorar a la casa de Jehová.

-  Los líderes espirituales de nuestros tiempos, (llámense “apóstoles”  “profetas” “reverendos”, “doctores”) establecen sus propios sistemas religiosos: catolicismo, mormonismo, adventismo, russellismo, pentecostalismo, G12, Nueva Era, etc.  Sus doctrinas adulteradas reemplazan al conocimiento de la Verdad que es el Evangelio de Jesucristo.

 

De tal manera, también ahora el pueblo que busca a Dios, está a punto de ser destruido por falta de conocimiento.

Satanás emplea hábilmente a estos “líderes  espirituales” para confundir, alterar y desviar a la gente del verdadero conocimiento: Jesucristo.

Pero en estos tiempos de oscura apostasía, la Verdad  queda camuflada, velada y escondida porque los “líderes religiosos” del presente la han escamoteado de sus enseñanzas. Ellos son los responsables de haberse erigido a sí mismos  como becerros de oro desviando para sí, el culto que sólo es dable al Dios Verdadero.

Dicen que han sido llenos del Espíritu Santo y ungidos por Dios para obrar milagros y sanidades y traer nuevas revelaciones de parte de Dios.

Y el pueblo que los sigue, por ignorancia de la Verdad, ¡les creen!

A pesar de la advertencia:

“Mateo 24:23  Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.

Mateo 24:24  Porque se levantarán falsos  Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.”

 

¿Qué recursos nos quedan a los creyentes además del conocimiento de Dios?, (definido en la primera parte de esta nota e identificado por (*))

Por supuesto que el conocimiento de Cristo es el conocimiento más perfecto de Dios.

Juan 14:7  Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

 

Pero en estos momentos, cuando hay  líderes religiosos capaces de decir:

“Cuando yo subo a esta tribuna, ustedes no están mirando a Morris Cerullo, ustedes están mirando a Dios. Ustedes están mirando a Jesús”.

¿Cómo echar luz sobre tantas tinieblas, sobre tanta confusión?

¡Al CONOCIMIENTO debemos sumar el DISCERNIMIENTO!

Según el diccionario, el discernimiento es distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas. Comúnmente se refiere a operaciones del ánimo.

Pero, para ser más precisos, el discernimiento que necesita el creyente, es un don del Espíritu Santo: el “discernimiento de espíritus”

 

Leemos en un estudio de Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España:

Discernir significa básicamente separar una cosa de otra para entender lo que es verdad de lo que no lo es, aunque lo parezca. Dice la Palabra: “…el espiritual juzga todas las cosas…nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Corintios 2: 15, 16).

Discernir en el Espíritu, es siempre la obra de luz o declaración del Espíritu al creyente verdadero. Es el entendimiento de parte de lo Alto que el creyente recibe para hacer algo al respecto.

No obstante, además del discernimiento en sí, el creyente necesitará ser cada más lleno de sabiduría. La verdadera sabiduría es la puesta en marcha del conocimiento según la voluntad de Dios. Es el comprender el cómo, para llevarlo a la práctica.

Si no se tiene esa sabiduría, hay que pedirla. Dice así la Palabra:

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1: 5)

El Conocimiento de Dios, es decir la Sabiduría, y el Discernir en el Espíritu, son los medios idóneos por los cuales podemos descubrir y exponer ante el pueblo de Dios, a los “reos” que adulteran el Evangelio.

Estos son de los que habla Pedro:

2Pedro 2:1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2Pe 2:2  Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,

2Pe 2:3  y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

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2Pe 2:15  Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad,

2Pe 2:16  y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.(D)

2Pe 2:17  Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.

2Pe 2:18  Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.

2Pe 2:19  Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.

2Pe 2:20  Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

2Pe 2:21  Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

2Pe 2:22  Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito,(E) y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

 

 

¡La descripción que hace el apóstol Pedro de los falsos maestros es patética!

¡Cuántos elementos tenemos acá para identificar a nuestros conocidos de siempre: Benny Hinn, Morris Cerullo, Claudio Freidzon, Carlos “Cash” Luna, Guillermo Maldonado, César Castellanos, etc. etc. etc.

¡Y también para aquellos no tan conocidos!

 

En la 3ªParte de este escrito, veremos cómo aplicar  la fórmula CONOCIMIENTO más DISCERNIMIENTO.

 
                        (Sigue en  3ªParte : DISCERNIMIENTO -  3ª Parte: conocimiento más discernimiento – APLICACIÓN)

jueves, 31 de octubre de 2013

DISCERNIMIENTO - 1ª Parte: “el conocimiento”


Por El Contendor

 

  “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.”(Oseas 4:6)

 

¡Más claro imposible!, está dicho en la Palabra de Dios. ¿Cree usted esto?

La falta de conocimiento ¡destruye!.

Cualquiera que haya cursado una universidad y se haya graduado en artes, letras, ciencia, filosofía etc.  debería estar resguardado de esta  declaración formulada por Dios hace 2800 años. Pero esta interpretación está muy lejos de la verdad, porque debemos preguntarnos : falta de conocimiento ¿de qué o de quién?

Por más que las arenas de 2800 años hayan cubierto estas palabras, por ser la Palabra de Dios, tienen el mismo significado hoy que cuando fueron escritas.

Veamos en el contexto cómo se ubica la frase:

 

Oseas 4:1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.

Ose 4:2  Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.

Ose 4:3  Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.

Ose 4:4  Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.

Ose 4:5  Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre destruiré.

Ose 4:6  Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

Ose 4:7  Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta.

Ose 4:8  Del pecado de mi pueblo comen, y en su maldad levantan su alma.

Ose 4:9  Y será el pueblo como el sacerdote; le castigaré por su conducta, y le pagaré conforme a sus obras.

 

Los comentarios de “La Biblia del Diario Vivir” nos describe la relación entre Dios, su pueblo y los líderes (los sacerdotes) que los conducían:

 

“4.4-9 Oseas presentó sus cargos contra los líderes religiosos. ¿Quiénes eran estos líderes religiosos? Cuando Jeroboam I se rebeló en contra de Roboam y estableció un reino rival en el norte, también estableció su propio sistema religioso (véase 1Ki_12:25-33). En violación a las leyes de Dios, hizo dos becerros de oro y le dijo al pueblo que los adorara. Además también designó sacerdotes que no eran descendientes de Aarón. Al principio los residentes del reino del norte continuaron adorando a Dios, aun cuando lo hacían en forma equivocada; pero muy poco tiempo después también comenzaron a adorar a los dioses cananeos. Muy pronto cambiaron a Dios por Baal, y dejaron de adorar a Dios completamente. No en balde los falsos sacerdotes de Jeroboam fueron incapaces de preservar la verdadera adoración de Dios.”

 

El amor de Dios es un amor inmerecido que Él nos da; por parte del hombre es un amor que trae obligaciones  para que la relación siga. En cuanto al pacto, es el amor leal que se expresa en obediencia a la instrucción, es decir a la ley de Dios.  El conocimiento de Dios es una relación íntima con Dios que incluye el conocimiento de su voluntad revelada por su torah (su Ley) , la comunión personal establecida por el pacto, y también el reconocimiento de la soberanía absoluta de Dios. Él es el “gran rey” del pacto, conforme al modelo de los pactos de la antigüedad.

 

 

“4.6-9 Dios acusó a los líderes religiosos de no dejar que el pueblo lo conociera. Se esperaba que fueran líderes espirituales, pero se volvieron líderes de las malas acciones. El pueblo pudo haber dicho: "No debe ser malo si los sacerdotes lo hacen". El liderazgo espiritual es una responsabilidad muy grande. Ya sea que usted enseñe en la Escuela Dominical, trabaje en la oficina de la iglesia, o guíe un estudio bíblico, no tome a la ligera sus responsabilidades. Sea un líder que guíe siempre hacia Dios.”

 

“4.8 Los sacerdotes se regocijaban con los pecados del pueblo. Cada vez que alguien llevaba una ofrenda por el pecado, los sacerdotes recibían una porción. Mientras más pecara el pueblo, más recibían los sacerdotes. Ya que no se lo podían comer todo, vendían alguna parte y otra la daban a sus parientes. Los sacerdotes sacaban provecho de que el pueblo continuara pecando; les daba poder y posición en la comunidad. Así que en vez de tratar de sacar al pueblo de su pecado, lo alentaban para mejorar sus ganancias.”

Como acabamos de exponer, comprobamos que la falta de conocimiento de Dios es la que destruye.

Destruye ignorar su Ley, destruye desconocer su voluntad, destruye la rebelión contra sus decretos y estatutos, destruye menospreciar su Amor, destruye ignorar y rechazar su salvación. Todo conocimiento humano es totalmente inútil si no se posee el Conocimiento de Dios.

 
                                   (Sigue en Parte 2ª : Conocimiento más Discernimiento

viernes, 18 de octubre de 2013

LOS SICARIOS DE LA FE


Por El Contendor

 

La lista de los falsos “apóstoles”, “profetas”, “maestros”, etc., es interminable.

Se los pueden encontrar de a cientos, y quizás de a miles, cuando se recorre internet.

El árbol pentecostal ha dado enorme cantidad de frutos amargos, venenosos, que han intoxicado y aún siguen intoxicando a millones de almas que buscaron y buscan a Dios por el camino equivocado.

Uno de estos frutos amargos y venenosos es el “doctor” Morris Cerullo. Si hubiera una frase de su discurso que sirviera para identificar su pensamiento, su personalidad, y la condición de su alma, yo elegiría aquella que le dio fama:

“Cuando yo subo a esta tribuna, ustedes no están mirando a Morris Cerullo, ustedes están mirando a Dios. Ustedes están mirando a Jesús”.

Frase blasfema, por cierto, sin embargo, cuando Cerullo la pronunció frente a un gran auditorio, nadie discrepó con él ni le reprochó semejante blasfemia.

Y esto es así, porque el auditorio que se reúne para escuchar en todo el mundo a estos “sicarios de la fe” está compuesto por cientos de millones de almas envenenadas, asesinadas por estos sicarios pagados por el mismo Satanás para destruir “la Fe que ha sido una vez [y para siempre] dada a los santos”.

Los corchetes agregados a la cita bíblica original (Judas 1:3), es la nota del redactor que está destinada a dejar perfectamente en claro el “espíritu de la letra”, es decir: el apóstol Judas nos quiso decir que no hay otra Fe, ni otra revelación aparte de la que ya nos ha sido dada.

Luego del último libro del Nuevo testamento, el Apocalipsis, NADIE PUEDE AGREGAR NADA MÁS.

Hablé más arriba de los sicarios pagados por Satanás porque estas multitudinarias iglesias recaudan fondos (diezmos, ofrendas, “semillas”) de sus propios miembros caídos en el engaño de Satanás, padre de toda mentira y engaño.

Benny Hinn, Kenneth Copeland, Morris Cerullo, Jesse Duplantis, David (Paul) Yonggi Cho, Robert Tilton,  forman parte de esa larga lista de asesinos de la fe. Satanás sabe usarlos con gran astucia, por eso sus “iglesias” rebosan de gente que son como “zombis cristianos”, vivos de cuerpo pero muertos en espíritu.

Gentes que se someten a las prácticas perversas, como lo es esperar y reclamar “recibir el espíritu santo”, ignorando que el Espíritu Santo se recibe en el momento del nuevo nacimiento, es decir, en el mismo momento en que el pecador reconoce su condición y que como tal, está separado de Dios y muerto espiritualmente en sus pecados. Abrumado por su culpa, entiende y cree que Jesucristo ya pagó por todos sus delitos y transgresiones: El apóstol Pablo escribió, "Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados. Él anuló el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, y la quitó de en medio clavándola en la cruz" (Colosenses 2:13-14).

En el momento del nuevo nacimiento, dejamos el camino del pecado y se comienza a andar un camino rotalmente opuesto, pues aquí es donde se nos da el Espíritu Santo para que ya no andemos según la carne sino según el Espíritu:

 Romanos 8:9  “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él.”

Pero esta pobre gente, ignorante de la Palabra de Dios, con una falta total de discernimiento, bajo el poder de estos sátrapas astutos como el mismo diablo, se someten en obediencia al hombre, llámese “profeta”, “apóstol”, “reverendo”, etc. en lugar de someterse en obediencia al Dios Verdadero.

Como consecuencia de este sometimiento espiritual, estas personas son llevadas a pactar con dios (un dios con minúscula) a cambio de obtener “bendiciones” de todo tipo. El “evangelio de la prosperidad” es aceptado con beneplácito por este tipo de “cristianos”. Volviendo a Morris Cerullo: he leído en el libro del pastor José Holowaty “Vientos de Apostasía” que Cerullo dijo desde la tribuna a sus fieles seguidores que  Dios estaba dirigiéndolo para que dijera: "Entréguenme sus billeteras, dice Dios, y permitan que sea el Señor de su dinero ... Sí, sean obedientes a mi voz".

Yo no tengo duda que muchos de los que escucharon este “llamado a la obediencia” habrán cumplido entregando sus dineros en manos de este sicario.

Satanás, desde el principio, ha sido siempre un hábil estratega; la rebeldía de Lucifer arrastró consigo a un tercio de los ángeles del cielo, y hoy estos ángeles caídos conforman el poderoso ejército de demonios que sirven a Satanás. Pero como todo ejército, el de Satanás tiene también sus espías, sus infiltrados, camuflados entre los seres humanos, tienen la apariencia de hombres piadosos, ungidos de Dios, expertos en “milagros” y ellos mismos se autodenominan pequeños “dioses”.

Esta estrategia de Satanás de querer inculcar en el ser humano la misma soberbia, la misma arrogancia que le llevó a  ser condenado por Dios, esta estrategia es la que empleó el diablo para hacer pecar a Adán y a Eva:

Génesis 3:4  Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;

Génesis 3:5  sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Esta misma estrategia es la que despliegan los “infiltrados” de Satanás, los mismos que he identificado como “los sicarios de la fe” y que han hecho suyos los principios del movimiento “Nueva Era”.

Aprovecharemos una definición dada por el pastor Víctor Pino Gamboa para resumir este concepto:

1. “Cabe decir que la Nueva Era es una manera de pensar, un conjunto de valores que comparten personas de diversas organizaciones e instituciones, formando una “mega-red” o red de redes que se entrelazan entre sí. Estas redes son las que hacen posible la relación entre los diferentes movimientos independientes entre sí, pero que tienen las mismas metas, la misma filosofía, el mismo fin, por ser Satanás el mismo autor.

El que ha inspirado e inspira este modo de pensar, filosofía, o como se le llame, no es otro sino Satanás mismo. Él, como el príncipe de este mundo. “ha cegado el entendimiento de la gente para que no les resplandezca la luz del Evangelio”(2 Corintios 4:4), y ha estado a través de toda la historia y en todas las civilizaciones y culturas introduciendo su doctrina perversa.

2.   Propósito de la Nueva Era. Entre otras cosas, la Nueva Era se propone:

a.   Desmitificar paulatinamente la interpretación fundamentalista de la Biblia.
b.   Ocuparse de suplir las carencias humanas en su totalidad.
c.   Llevar al hombre a un encuentro consigo mismo, para que encuentre al dios que es.

3.   Enseñanzas de la Nueva Era. Los comienzos de este movimiento son tan antiguos como el pecado mismo (Génesis 3:1-6). Como lo que prometía la serpiente, la Nueva Era enseña que:

a.   No se puede confiar por completo en la Palabra de Dios (v. 1, 4, 5).
b.   El hombre no tiene que morir (v. 4).
c.   El hombre se puede convertir en dios (v. 5).
d.   El hombre puede evolucionar por medio de conocimientos escondidos (v. 6).”

Como se puede apreciar, la estrategia de Satanás es ir destruyendo nuestra Fe mediante el ataque de sus sicarios apoyados financieramente por el público fiel que acude a sus reuniones de “liberación, prosperidad, sanidades y milagros”.

Pero aquí deberíamos permitirnos una reflexión: la mayor parte de este público fiel, seguidores de estos falsos profetas, concurre a estas mega-iglesias no por el interés de conocer a Dios para amarle, tenerlo como Señor de sus vidas, alimentarse con Su Palabra y ser obediente a ella. No es éste el interés principal de esta gente, sino que en su gran mayoría, son personas que buscan una experiencia mística que los lleve a concretar (materializar) sus sueños  terrenales o carnales; por estos motivos, (no lo digo como para juzgarlos), no pienso que sean totalmente inocentes por la triste situación en la que han caído. Ciertamente debe haber algo de ambiciones personales o codicia que los haya llevado a buscar a un dios que los impulsara a escalar en sus estatus.

Sus hábiles gurúes les han hecho creer que es necesario que ellos experimenten las “llenura del espíritu”, que esperen su manifestación cuya evidencia es el hablar en lenguas extrañas; alcanzando esto habrán llegado a un “nivel superior”.

Estos necios (empleando el término con el significado bíblico), por su falta de conocimiento de las Sagradas Escrituras, se enfrascan tanto en la recepción del “espíritu” que terminan abriendo las puertas de sus almas para recibir a cualquier espíritu inmundo, de aquellos que Satanás envía para amenizar las reuniones de “poder y milagros”.

Con referencia a esto compartimos unos conceptos del pastor José Holowaty vertidos en su libro “Vientos de Apostasía”:

                                  

                                   Las lenguas y la blasfemia

 

Dice el pastor Holowaty:

 

“Nunca debemos olvidar que las verdaderas "lenguas" sólo eran usadas cuando había judíos no convertidos entre los hermanos de Corinto.

Esto fue lo mismo que Pablo dice en su carta: "En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor" (I Cor. 14:21).

Es necesario que recordemos que al mencionar Pablo a ''este pueblo", no se refiere a la iglesia, ni a la de Corinto ni a ninguna otra. Tampoco está hablando de los gentiles incrédulos, sino que su referencia tiene que ver con los judíos incrédulos. Según Pablo, ellos sólo debían hablar en idiomas que requerían interpretación si había algún judío presente en la iglesia de Corinto que todavía no fuera salvo.

A los corintios jamás se les ocurrió imitar a los ocultistas, la Biblia no dice que gritaban, saltaban, gemían o lloraban, para luego hablar "otra lengua" y rotularla de "angelical" o algo así.

Lo que hoy ocurre nada tiene que ver con lo que Pablo le dice a los corintios.

En primer lugar, las llamadas "lenguas" de hoy, niegan la gracia al negar la seguridad de la salvación y la dádiva del Espíritu Santo.

Los frecuentes testimonios de personas que supuestamente hablaban "lenguas", pero que en realidad estaban blasfemando a Dios, al Espíritu Santo y burlándose de la Trinidad, es otra prueba del dudoso origen del llamado "don de lenguas".

Un pastor amigo mío me contó de un condiscípulo de él en una institución teológica, que luego se hizo miembro de una iglesia pentecostal.

En una ocasión mientras le hablaba a unos misioneros en una reunión de misiones, comenzó a hablar "en lenguas". Una dama que estaba sentada escuchándolo, en primera instancia comenzó a reírse, luego se puso pálida y agachó la cabeza, no podía creer lo que este hombre decía.

 Terminó la reunión y todos los asistentes pensaban que habían estado ante un gran siervo de Dios hablando en la plenitud del Espíritu Santo. La misma dama se le acercó y le saludó en turco, a modo de presentación.

Este señor no contestó palabra, se excusó y le hizo saber a su interlocutora que él no hablaba turco. Entonces ella le dijo: "¡Pero cómo! ¡Usted acaba de hablar desde el pulpito en perfecto idioma turco!". "¡No puede ser" - contestó el hombre aturdido. "¡Sí!" - afirmó ella. "¿Y qué dije...?" - volvió a preguntar.

La dama visiblemente turbada no sabía qué responderle, pero finalmente añadió: "Usted blasfemó a Dios y al Espíritu Santo, y usó palabras tan groseras que yo no podía creer a mis oídos".

Obviamente, este hombre hablaba en "lenguas", pero no en todas. Lo que ocurre es que Satanás no es omnisapiente, y no sabía que en ese grupo había una persona que hablaba turco. De haberlo sabido habría usado un idioma diferente.”

 

Conclusión:

A medida que se acerca el tiempo en que el Señor Jesucristo se apresta a venir por su Iglesia, Satanás despliega todos sus esfuerzos para arrastrar a la mayor cantidad de almas posible a su tenebroso mundo; confusión, tinieblas, ocultismo, doctrinas escabrosas y de difícil discernimiento. Todo esto lo padecen los prisioneros de Satanás en el mundo; pero lo peor es que si la muerte los sorprende en este estado, el infierno será su destino ineludible.

Si bien el Adversario está teniendo éxito en ir minando la Fe que está en custodia en la Verdadera Iglesia de Cristo, sabemos que el Señor no abandona a los suyos en esta lucha.

Pongámonos en oración todos los días pidiendo a Dios fervientemente para que ilumine con la verdad a todas esas almas que están perdidas en la oscuridad  del error. Oremos para que el Dios de misericordia se apiade de aquellos que salieron a buscarle y fueron desviados del Camino.

Seguramente que si oramos por ellos, Dios responderá porque estamos orando conforme a Su voluntad:

 1Timoteo 2:4  el cual [Dios] quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

 

Pero a la oración agreguemos también la acción: actuemos como nos exhorta el Apóstol Pablo en su carta a los Efesios:

 

Efesios 6:11 “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

 6:12  Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

 6:13  Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

 6:14  Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,

 6:15  y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

 6:16  Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.”

 

También el Apóstol  Pedro nos dice:

 

2Pedro 1:19  “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

 1:20  entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,

 1:21  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

 

Y el apóstol Judas nos aconseja:

 

Judas 1:22  A algunos que dudan, convencedlos.

 1:23  A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.

 

En estos párrafos citados de la Biblia tenemos un resumen de la estrategia que debemos desplegar para defender celosamente la Fe que de una vez y para siempre nos ha sido dada. No permitamos que los sicarios de Satanás sigan arrojando tinieblas sobre la humanidad.

 Proclamemos el Verdadero Evangelio de Cristo y oremos para que su luz poderosa destruya las tinieblas del falso evangelio que es como la semilla venenosa de la cizaña: cunde con facilidad y echa a perder  toda la cosecha.

Somos responsables de responder afirmativamente a la pregunta del Señor.
Lucas 18:7  ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?  18:8  Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?