EL CONTENDOR POR LA FE

Dedicatoria:



A la Revista Evangélica homónima que se publicó entre los años 1924 al1993. A sus Directores y Redactores a quienes no conocí personalmente, pero de quienes tomé las banderas, para tratar de seguir con humildad el camino de servir a Dios trazado en la revista durante casi 70 años.



lunes, 7 de marzo de 2011

EL PENTECOSTALISMO PARTE 2

(Continuación)
No es bíblico tener liderazgo femenino en la obra del Señor

Este no es el orden establecido por Dios, nunca lo fue y todavía no lo es hoy. Sin embargo, es pan de cada día en el pentecostalismo.
Dice Pablo: "Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio" (1 Ti. 2:12).

Para justificar sus prácticas los pentecostales citan Hechos 2:18 que dice: "Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán". Note con cuidado que esta predicción es que tanto hombres como mujeres "profetizarán". Profetizar necesariamente no significa predecir el futuro, sino que también significa publicar o predicar el mensaje. Todo hombre y mujer cristianos deben predicar el mensaje del evangelio. El pasaje en cuestión nada tiene que ver con el liderazgo en la congregación. No endosa el concepto de mujeres pastoras.
Es significativo que casi todos los cultos falsos han sido encabezados por alguna mujer. Muchos son los hogares que se han destruido, muchos son los hijos que se han visto abandonados porque las esposas y madres, equivocadamente, se creyeron
"llamadas" por el Señor a la predicación. El resultado ha sido el naufragio espiritual de muchos y la consecuente deshonra para el Señor. Las mujeres que honran el orden establecido por el Señor tienen un enorme campo abierto de servicio, tienen su importante lugar en la viña del Señor y no deben desear ningún otro lugar.


No es bíblico enseñar que la voluntad de Dios es sanar siempre cuando haya fe

La Palabra de Dios no enseña esto. Cierto, "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" (He. 13:8). ¡Alabado sea Su nombre!
Él tiene el mismo poder para sanar hoy como ayer. El sana actualmente cuando es su sabia y buena voluntad hacerlo. Sin embargo, cuando aún vivían los apóstoles, las señales y milagros comenzaron a desaparecer porque no eran necesarias ya para acreditar el mensaje del evangelio. Afirmar, como afirman los pentecostales, que ellos han "restaurado" los dones perdidos del Espíritu Santo, es pura ficción. Pero es el caso que los dones del Espíritu nunca estuvieron "perdidos". El apóstol Pablo mismo, destacado ejecutor de milagros mediante el poder de Dios, dejó enfermo en Mileto a uno de sus colaboradores cercanos (2 Ti. 4:20). Más todavía, cuando a San Pablo mismo le tocó orar por la salud de su propio cuerpo, por su propio "aguijón en la carne", no obstante, haberlo pedido tres veces, la respuesta que recibió fue: "Bástate mi gracia..." (2 Co. 12:9).

Las "obras mayores" que el Señor prometió que harían sus discípulos (Jn. 14:12), no eran obras físicas, sino milagros espirituales.
Por ejemplo, Jesús resucitó a los muertos, pero nadie hace esto hoy. Por cierto, muy pocos osan reclamar este don milagroso hoy día.
Resucitar muertos sería el milagro físico mayor que alguien pudiera hacer. Sin embargo, mediante el poder del Espíritu Santo 3.000 almas "muertas en delitos y pecados" (Ef. 2:1), recibieron vida en Cristo el día de Pentecostés. Esto, sí que fue una "obra mayor".
La salvación de un alma es el milagro más grande de todos.

Sin lugar a dudas, la liberación de todas las consecuencias de la caída de Adán es posible por medio de la expiación de Cristo.
Ésta incluye liberación del pecado, enfermedad, muerte y de la maldición que descansa sobre la creación animal y material.
Pero todo según el orden de Dios. La liberación de la culpa y el poder del pecado son posibles ahora mismo para todo aquel que cree.
Pero la redención del cuerpo no se efectúa ahora, está todavía futura: "... Esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo" (Ro. 8:23). No la estaríamos "esperando" si nuestros cuerpos estuvieran ya redimidos. Nuestros cuerpos serán redimidos cuando el
Señor Jesucristo regrese. Entonces el cuerpo de nuestra humillación será transformado y hecho semejante al cuerpo de la gloria de Cristo (Fil. 3:20,21). Toda debilidad, cansancio, enfermedad, tristeza y muerte terminarán para siempre. ¡Bendito sea Su nombre!
La creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción (Ro. 8:19-23). “Y la oración de fe salvará al enfermo..." (Santiago 5:15) se usa para afirmar que "donde hay fe, hay sanidad". Note dos cosas acerca de esta Escritura: En primer lugar está dirigida "a las doce tribus que están en la dispersión" (Stg. 1:1). Es decir, a judíos cristianos amparados todavía bajo las promesas judías de sanidad corporal. Estos estaban ubicados en el período de transición entre la dispensación de la ley y la de la gracia, entre el caminar por fe o por vista. En segundo lugar, note que aquí se manda a llamar a "los ancianos" quienes son los que deberán ofrecer la oración de fe. En consecuencia, como la oración de fe era para "salvar a los enfermos" y eran los ancianos quienes tenían la responsabilidad de orar, si el enfermo no sanaba era por culpa de la falta de fe de los ancianos y no del enfermo.
Los sanadores modernos que se agarran de esta Escritura, hacen precisamente lo opuesto. Siempre le echan la culpa al enfermo en vez de echarse la culpa ellos mismos cuando estos no sanan. Todo lo que logran es añadir más carga y aflicción a criaturas de por sí agobiadas por la enfermedad, empujándolas a la miseria psicológica y emocional de culparse y condenarse a sí mismos.
Esto es hacerles un mal mayor.

¿Debemos orar por los enfermos hoy día?
¡Ya lo creo que sí! La Palabra del Señor nos manda a hacerlo cuando nos dice:
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en TODA oración y ruego (lo cual incluye las oraciones por las enfermedades), con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil. 4:6-7). Dios puede sanar con o sin medios. Por tanto, debemos orar y usar los medios que él mismo ha provisto y dejar el resultado en Sus manos.
Hay cristianos que oran muy poco por sus enfermedades dependiendo enteramente de la ayuda médica y de los remedios.
Esto es equivocado. Debemos recordar que nuestros cuerpos pertenecen al Señor y que están habitados por el Espíritu Santo.
No debemos abusarlos comiendo comidas malsanas, o por comer demasiado, o en otras maneras. Debemos presentar nuestros cuerpos para servir y glorificar al Señor (Ro. 12:1-2).

¿Es usted salvo, lector? Si no, está eternalmente perdido. Ponga en reverso esta condición arrepintiéndose de sus pecados y aceptando al Señor Jesucristo como su Señor y salvador hoy mismo. Él le ama tiernamente y murió en la cruz para salvarle.
¿Es salvo ya? Entonces agárrese firmemente de su Palabra: "La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples"
 (Sal. 119:130). Sea uno de los "simples" de Dios que examinan todas las cosas a la luz de la Palabra de Dios, que obedecen la Palabra de Dios y nada más. Si le busca y obedece, él le guardará de las trampas del enemigo.
(Fin del tema "El Pentecostalismo")

EL PENTECOSTALISMO - Parte 1

Recorriendo páginas de internet en busca de predicadores del EVANGELIO DE JESUCRISTO, (todo con mayúscula, interprete el lector lo que esto significa), debemos reconocer que este tipo de predicadores no abundan. Abundan toda clase de charlatanes del evangelio al cual venden como mercadería y cuyas prédicas son vergonzosos espectáculos que blasfeman el nombre del Señor;
y encontramos también al público que concurre a estas "prédicas" que se reunen en "templos" donde quizás se puedan albergar 300 o 500 personas (¿o tal vez más?). Tenemos aquí planteado el caso más común de la "iglesia" de los tiempos finales, la iglesia apóstata. La que dejó de poner en primer lugar a Jesucristo para caminar junto a sus "profetas" "apóstoles" o "ungidos del señor" recorriendo caminos inciertos, caminos de perdición.
Por otra parte, tenemos planteado el caso de la Iglesia de Sana Doctrina, donde al predicador le llman simplemente pastor, quien predica el Evangelio ante un número relativamente escaso (¿40, ó 60 o a lo sumo 100 ?) de creyentes en Cristo, reunidos en un recinto sencillo y sin abundancia de comodidades, pero con una enorme, e inefable bendición: el Señor Jesucristo está en medio de ellos.
Este último caso es el que pude describir luego de haber visto y escuchado un video de una prédica a cargo del pastor J.A. HOLOWATY  que paso a transcribir a continuación:

EL PENTECOSTALISMO
Por el pastor J.A. Holowaty

Conocido en tiempos pasados como "El movimiento de lenguas", "Los que se arrastran por el suelo", etc., más recientemente han adoptado el nombre de "El evangelio completo", "La iglesia cuadrangular", "La fe apostólica", etc.
Muchos verdaderos hijos de Dios están conectados con este movimiento. Sin embargo, las enseñanzas básicas del pentecostalismo no son bíblicas. Le pido, amable lector, que al examinar conmigo el pentecostalismo, haga lo que hicieron los nobles bereanos: "recibieron la palabra con toda buena disposición e investigaron las escrituras a diario, para saber si estas cosas eran ciertas" (Hch. 17:11).

No es bíblico estar a la caza del Espíritu Santo

Después del hecho histórico de Pentecostés, no hay un solo párrafo en las Escrituras que ordene o exhorte a "estar a la espera" del Espíritu Santo. La palabra "Pentecostés" significa cincuenta. La fiesta de Pentecostés del Antiguo Testamento se celebraba cincuenta días después de la fiesta de los Primeros Frutos de la cosecha o fiesta de las Primicias (Lv. 23:l6).
La fiesta solemne de los Primeros Frutos simboliza la resurrección del Señor Jesucristo (1 Co. 15:23), mientras que la fiesta de Pentecostés simboliza la venida del Espíritu Santo. El Señor Jesucristo apareció a sus discípulos por 40 días después de su resurrección (Hch. 13), luego ascendió al cielo. Diez días después (un total de 50 días después de la resurrección)
el Espíritu Santo vino el día de Pentecostés (cincuenta). El Señor vino el día exacto que pronosticaron las Escrituras.
Los discípulos sólo tuvieron que esperar hasta el día número 50 [Pentecostés] (Hch. 2:1).
Note que el Espíritu Santo vino no porque los discípulos estuvieran ya listos esperando, sino que el Espíritu vino porque en ese día se cumplía la fecha fijada por el Padre Dios. Pentecostés fue el día del nacimiento terrenal, por así decir, del Espíritu Santo, tal y como el día de Navidad fue el día del nacimiento terrenal del Señor Jesucristo.
Así como la encarnación, la crucifixión y la resurrección de Jesucristo no vuelven a repetirse, Pentecostés no se ha repetido ni se volverá a repetir jamás. Jesucristo murió en la cruz del Calvario una vez y para siempre, y el Espíritu Santo vino en el día de Pentecostés una vez y para siempre. En consecuencia, insulta al Espíritu Santo "esperar" que él venga, porque ¡Gloria a Dios!
Él ya vino. ¿Esperaría en el aeropuerto a un amigo que sabe ha llegado ya? Por supuesto que no. De igual manera el creyente en el Señor Jesucristo no tiene que esperar para que el Espíritu Santo venga a su corazón. Si es salvo, el Espíritu Santo está ya residiendo en su corazón. ¡Dele gracias porque ya está ahí! ¡Amén! No sería cristiano si el Espíritu Santo no ha llegado a su corazón.
La Palabra de Dios dice: "Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.
Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él" (Ro. 8:9). En este versículo de Romanos 8 el Espíritu Santo es nombrado de tres maneras diferentes: "el Espíritu", "el Espíritu de Dios" y "el Espíritu de Cristo".
Muchos creen erróneamente que la expresión "Espíritu de Cristo" significa aquella disposición de semejanza a Cristo que suponen exhibir los cristianos. Pero no es así. La expresión "Espíritu de Cristo" es sencillamente otro de los nombres bíblicos del Espíritu Santo. La pregunta de Hechos 19:2 "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?" no fue dirigida a cristianos.
Si estos hubieran sido cristianos Pablo no los hubiera bautizado "en el nombre del Señor Jesús" (Hch. 19:5).
Como muestra el contexto, estas personas eran discípulos de Juan el Bautista y no sabían nada acerca del Calvario o de Pentecostés.

No es bíblico estar a la caza de ser bautizados por el Espíritu Santo

En ninguna de sus partes la Palabra de Dios amonesta a procurar con ahínco el bautismo del Espíritu Santo. Ni una sola vez en sus epístolas, Pablo, Pedro, Santiago o Juan, escriben acerca de alguno que "recibiera el bautismo" o que "tuviera su Pentecostés".
¿Por qué no? Sencillamente, la Palabra da la respuesta: "Porque por un solo Espíritu (el Espíritu Santo) fuimos TODOS bautizados en un cuerpo (el cuerpo místico de Cristo, la iglesia), sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu" (1 Co. 12:13). Observe con cuidado lo que la Palabra de Dios dice con toda precisión. ¿Quiénes o cuántos creyentes son bautizados aquí por el Espíritu Santo? La respuesta es "todos". El pentecostalismo dice: "algunos".
¿Cuándo son bautizados por el Espíritu Santo los creyentes? La respuesta es cuando ingresan al cuerpo de Cristo por la conversión, es decir, cuando nacen de nuevo "del Espíritu" (Jn. 3:8) no un tiempecito después. Según la Palabra de Dios todos los creyentes
son "bautizados" por el Espíritu en el preciso instante que "nacen del Espíritu". En consecuencia, estar a la caza del bautismo del Espíritu Santo equivale a negar lo que la Palabra de Dios asegura que ya ha tenido lugar.

En el momento en que somos "nacidos del Espíritu" y "bautizados" por el Espíritu, somos también "sellados" con el Espíritu (Ef. 1:13,14). Note que las expresiones en Efesios 1 "habiendo oído la palabra" y "habiendo creído" anteceden y traen como consecuencia el ser "sellados con el Espíritu Santo de la promesa". El Espíritu Santo hace su residencia dentro del nacido, bautizado y sellado (1 Co. 6:19). Ahora bien, ser "lleno del Espíritu Santo" (Ef. 5:18) es el gran privilegio y la gran obligación de todo creyente. Nos llenamos del Espíritu Santo no por "esperarlo", sino por cederle por completo el control de nuestras vidas.
Abra pues a este huésped celestial todos los rincones de su corazón. Entréguele todo su ser. Su vida se llenará de su gloria, de su gozo y paz, de su fruto y de su poder.

Recordemos de paso, que el Espíritu Santo es la tercera persona de la bendita Trinidad. No es meramente una "influencia", sino que es una persona divina (Jn. l6:l3). La Biblia afirma que el Espíritu Santo es Dios (Hch. 5:3,4). El Espíritu Santo pues es digno de adoración. No es meramente un "poder" que debemos estar buscando más y más, es una persona divina, amorosa, que desea y debe tener completa posesión de nuestras vidas.

1 Juan 4:1 dice: "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo". Nuestra es la pérdida si no hacemos caso a esta amonestación. El método para probar si los espíritus son de Dios es por medio de la Palabra de Dios. "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Is. 8:20). Si nos ponemos a "esperar el Espíritu Santo", si ansiamos y nos esforzamos buscando "el bautismo del Espíritu Santo" nos abrimos y exponemos a serios peligros espirituales. Dios no nos ha mandado a hacer eso. El Espíritu Santo vino una vez por todas el día de Pentecostés y lo que ahora se recibe no podemos decir que sea enviado por Dios. Cuídese de constituirse en juez de otras personas, como tantos hacen, midiendo a los demás por sus propias experiencias o por las experiencias de aquellos que cree son modelos de espiritualidad. Este no es, nunca fue, jamás será el criterio para separar lo auténtico de lo falso. Las experiencias que no encajan dentro de lo que dice la Palabra de Dios provienen de otras fuentes, no importa cuán "inspirada" parezcan o cuán "gozosos" o "edificados" nos hagan sentir. La Biblia no nos manda a imitar las experiencias de otros, ni siquiera la de los apóstoles, sino a obedecer la Palabra de Dios que el Espíritu Santo nos dio por medio de ellos (2 P. 1:21). Observe que el Espíritu Santo nunca dirige a alguien en contravención con lo que está escrito en la Biblia. El orgullo espiritual es el que empuja a algunos a poner sus "experiencias" por encima de lo que está escrito.

Hay los que hablan "del fuego", de los "fuetazos", de los "candelazos", de los "choques eléctricos" del Espíritu. Son atraídos a la tesonera tarea de buscar esas "emociones" o "experiencias" exotéricas (de gran fervor religioso que sólo logran alcanzar los miembros de una élite). A menudo Satanás los premia otorgándoles sus deseos. Cuando el diablo no puede detenernos en obedecer la voluntad de Dios, procurará empujarnos por encima de la misma. Lo que el pentecostalismo llama "bautismo del Espíritu Santo" es una combinación de superemoción, hipnotismo e histeria religiosa, que bien puede ser inducida por demonios o puramente por sugestión psicológica. El "buscador" cae en trances y su mente consciente se sumerge en el limbo.
El subconsciente toma control. La "experiencia" podrá llenarlo de paz, podrá hacerlo sentir mucha alegría y un gran acercamiento a Dios. Claro, esto se debe a la actitud sincera del corazón sincero hacia Dios y no a la "experiencia" en sí. Pero en ciertos casos resulta en tragedia mental y emocional para los que se someten a esta "experiencia". Tenga cuidado, este fuego puede devorarlo.
No es bíblico creer y enseñar que "hablar en lenguas" sea la evidencia o una evidencia del bautismo del Espíritu Santo
En ninguna parte la Biblia dice esto o siquiera lo sugiere. Todo lo contrario, Pablo pregunta: "¿Hablan todos lenguas?" (1 Co. 12:30). La respuesta obvia es que no. No obstante, en versículos anteriores a este, Pablo escribe: "Porque por un solo espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo..." (1 Co. 12:13). Por lo tanto, mientras que todos los creyentes son bautizados por el Espíritu Santo, no todos los creyentes hablan en lenguas.
Las Escrituras no sancionan la distinción que hacen los pentecostales entre "hablar en lenguas" y el "don de lenguas".
Hay sólo cuatro casos en que se habló en lenguas en el libro de Los Hechos. Tres de ellos se citan específicamente y uno se trae a colación por implicación solamente. "Así que, las lenguas son por señal..." dice en 1 Corintios 14:22. Mediante estos cuatro casos el Espíritu Santo demuestra la incorporación al Cuerpo de Cristo, la iglesia, de los primeros creyentes pertenecientes a cuatro grupos diferentes, mayormente étnicos:

• Creyentes judíos (Hch. 2).
• Creyentes samaritanos [mezcla de judío y gentil] (Hch. 8:14-17).
• Creyentes gentiles (Hch. 10:1,46,47).
• Discípulos de Juan el Bautista (Hch. 19:1-6).

Pero... "Cesarán las lenguas..." (1 Co. 13:8) declara la Palabra de Dios. Después que los primeros representantes de estos cuatro grupos distintos de judíos, samaritanos, gentiles y discípulos de Juan el Bautista fueron incorporados al Cuerpo de Cristo, no vuelve a aparecer mención de hablar en lenguas cuando el Espíritu Santo entra a los corazones de los creyentes.
La iglesia corintia es la iglesia de más bajo nivel espiritual en el Nuevo Testamento. Estaba dividida en bandos. Se sometían a los tribunales unos a otros. Toleraban en su medio a uno que vivía maritalmente con la esposa de su padre. Pervertían la Cena del Señor.
Exaltaban la experiencia de las lenguas. A ningún estudiante imparcial de los capítulos 12 a 14 de 1 Corintios se le escapa la desestimación que San Pablo tenía hacia la devoción corintia a las lenguas. A ellos dijo: "Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros; pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida" (1 Co. 14:18,19). Como se puede ver, en el pentecostalismo ponen en reverso esta enseñanza de San Pablo puesto que prefieren hablar cinco palabras en lo que llaman "lengua desconocida" que diez mil palabras con su entendimiento.

Quien esto escribe fue libertado por Dios del pentecostalismo hace muchos años. Un domingo en la mañana, en un culto pentecostal, un hermano pelirojo se levantó a leer el capitulo 14 de 1 a Corintios. Yo lo escuchaba atentamente. De repente se levantó una mujer y comenzó a agitar los brazos y a "hablar en lenguas". Luego se levantó otro, y luego otro, y otro más, hasta que habían nueve personas de pie que parecían nueve molinos de viento. Me convencí de que no querían escuchar la lectura de la Palabra de Dios. Pero a pesar del ruido y el alboroto que producían, pude escuchar claramente estas palabras: "Dios no es Dios de confusión, sino de paz... Hágase todo decentemente y con orden" (1 Co. 14:33,40). [Nota del traductor: Si el hermano Huling hubiese escuchado también los versículos 34 y 35 de la porción que se leía, con más velocidad hubiese puesto el pie en polvorosa aquel día]. El marcado contraste entre esta Escritura y el pandemonio que reinaba en mi entorno, fueron causa de que empezara a ver que el pentecostalismo no puede ser de Dios.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El Circo de la fe - En busca de milagros y prosperidad

Con lo expuesto hasta aquí, ya hemos cumplido una parte de la tarea de refutar las doctrinas erróneas de Dan Córner. Llegado a este punto, cerraré momentáneamente este capítulo con una exhortación que espero que conmueva su corazón: “Arrepiéntete oveja descarriada, no arrastres a la parte del rebaño que te sigue al abismo de la ley. Parafraseando lo dicho por el Señor Jesús: ¿Acaso puede  un ciego guiar a otros ciegos? ¿No caerán todos en el hoyo? Dan Corner, ¡¡¡desdichado de ti que has rechazado la sangre de Cristo y sigues estando bajo el viejo pacto!!!!. Porque por más que te esfuerces en cumplir la Ley, estás bajo maldición: Rom 3:10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno.
        Ruego por ti, Dan Corner, que el Dios de toda verdad te haga volver de tu erróneo camino y te lleve al “Camino, La Verdad y la Vida” que nunca debiste haber abandonado: JESUCRISTO, que en todo se haga Su voluntad. Amen.
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Ahora sí, entrando en tema de los falsos apóstoles, falsos ungidos, falsos maestros y las falsas doctrinas que éstos difunden en sus falsas iglesias donde los frutos que producen son  como las semillas que se describen en Mat 13:5  Parte cayó en pedregales,  donde no había mucha tierra;  y brotó pronto,  porque no tenía profundidad de tierra;
        Mat 13:6  pero salido el sol,  se quemó;  y porque no tenía raíz,  se secó.
        No hace mucho, en un comentario que escribí en un blog amigo acerca de estos temas, le propuse a los “creyentes” de estas “Iglesias”,  reflexionar con un corazón sincero y, examinando sus conciencias,  preguntarse cuál es el motivo que los lleva a congregarse allí, donde se montan esos verdaderos “shows evangélicos” en los cuales se reparten lluvias de bendiciones materiales: prosperidad económica, sanidades, se atan a los demonios responsables de causar conflictos familiares, sentimentales, etc. etc. .. Paralíticos que van con sus sillas de ruedas, se levantan y caminan, otros llevan las radiografías donde consta que tenían un cáncer que “milagrosamente” ha desaparecido y otros engaños por el estilo. Y muchos ven esto y “creen” hasta que, de algún modo, se enteran de la farsa y entonces se apartan, se dan cuenta que el Dios Verdadero, no actúa en los circos. Y lo peor de esto es que, desmoralizados, dejan de buscar a Dios.  A estos “creyentes” que aún persisten en concurrir a estos shows yo les preguntaría: 1.-)¿Han entendido el mensaje del evangelio, y el amor a Cristo mueve sus corazones a reunirse para alabar, adorar y agradecer a Aquél que los rescató al precio de su sangre?; o bien, 2.-) ¿han creído en los “milagros” y promesas de prosperidad, salud etc. y han llegado a la iglesia buscando que allí se les resuelvan estas deficiencias?  Bueno sería que las personas que asisten a estas iglesias se contestaran con sinceridad a sí  mismas estas preguntas.  Si contestaran sí a la 1ª entonces les convendría alejarse del “circo de la fe” y buscar una Iglesia donde se predique la Sana Doctrina y congregarse con verdaderos creyentes.   Si contestaran afirmativamente a la 2ª pregunta, entonces el consejo sería: Mat 6:33  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia,  y todas estas cosas os serán añadidas.
        Por otro lado, están los “ministros” que llevan adelante estos cultos que se arrogan títulos como “apóstol” o “ungido” que les infla su ego como a pavos reales. Se mueven de aquí para allá en costosos medios de transporte para dar su conferencias llenas de engaño, y reposan en confortables hoteles, parece que ni recuerdan lo que dijo Jesús en Mateo 8:20  “…..más el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”.
        Ni siquiera tienen temor de Dios, cuando incorporan a sus cultos “fuegos extraños”.  A propósito de esto, voy a transcribir lo que un hermano en Cristo, José Aparicio, publicó (año 1997) en una revista cristiana en la sección “Personajes “oscuros“ en las Escrituras”:
        <<<Al leer el capítulo 9 del libro de Levítico nos encontramos con una verdadera fiesta; así leemos en los versos 23 y 24 :
“Lev 9:23  Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión,  y salieron y bendijeron al pueblo;  y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo.
Lev 9:24  Y salió fuego de delante de Jehová,  y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar;  y viéndolo todo el pueblo,  alabaron,  y se postraron sobre sus rostros.”
Todo fue gozo alabanza y bendición. En cambio, al leer el siguiente capítulo 10 versículo 1 nos dice: Lev 10:1  Nadab y Abiú,  hijos de Aarón,  tomaron cada uno su incensario,  y pusieron en ellos fuego,  sobre el cual pusieron incienso,  y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño,  que él nunca les mandó.
Lev 10:2  Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó,  y murieron delante de Jehová.
¡Qué contraste! Aquí todo es dolor, luto y muerte.  ¿Cuál fue la causa?.  Miremos atentamente el capítulo 9 que dice que hicieron todo  “como Jehová mandó a Moisés” en cambio, en el capítulo 10 dice “ofrecieron fuego extraño que Él nunca les mandó”. ¡Tremendo contraste! ¡Insólita actitud!.
Quisieron imponer su gusto, tal vez creyendo hacer bien, pero era su orgullo, su vana sabiduría, la que se mostraba. Un comentario de Scofield dice al respecto: “el pecado de Nadab y Abiú consistió en haber actuado en las cosas de Dios, sin tratar antes de conocer cuál era la voluntad de Él, en aquél caso especial, ellos ofrecieron un  culto  “no prescrito” (Colosenses 2: 20-23), el cual a menudo tiene la apariencia de <<sabiduría>> y <<humildad>>”.
La acción de Nadab y Abiú, representa todo uso que se hace de medios carnales para encender el fuego de la devoción y de la alabanza.  Lo doloroso es que, a pesar del juicio del Señor en Nadab y Abiú, se siguió imitando esta actitud como lo dice Pablo a los Colosenses, pero hoy se persiste más que nunca en esta perversa imitación; cualquier “iluminado”, “apóstol” o “ungido” se siente con derecho a cambiar las reglas que el Señor instituyó.
Es bueno fijar nuestra atención en estos dos personajes, no eran usurpadores ni “truchos” (como se acostumbra a decir), eran los hijos de Aarón, verdaderos miembros de la familia sacerdotal, sacerdotes debidamente ordenados.  ¿Y entonces?....   ofrecieron fuego extraño, algo que Dios no les mandó. Dios había ordenado minuciosamente el culto hasta los más mínimos detalles; y había ordenado a Moisés y repetidamente le había dicho: “harás todo de acuerdo al modelo”.
Pero ¡cuánto nos cuesta obedecer! y por no hacerlo  lo arruinaron todo. Una fiesta se transformó en luto, dolor y lágrimas…….. No podemos decir lo que la Escritura no dice, pero nos llama poderosamente la atención la advertencia de Dios, tras el error de Nadab y Abiú: “Y Jehová habló a Aarón, diciendo: tú y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra, cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés”.
Dios demanda una mente clara y limpia en nuestro servicio  para Él.  Hoy se quieren hacer más llamativos los cultos y se termina imitando al mundo.  Dios no necesita de payasos, ni acróbatas, ni bailarines, ni música ruidosa, para conducir los cultos; los aplausos que demandan estos titiriteros, son para satisfacer su “ego”, su personalidad, su carne.
El Señor ha dicho “Tendréis reverencia en mi santuario”.  Él ama y desea la obediencia de sus hijos.  Lucidez y perfecto discernimiento en nuestro diario vivir y en nuestro servicio al Señor, llevarán su aprobación.

miércoles, 5 de enero de 2011

REFUTANDO LAS HEREJÍAS DE DAN CORNER

Seguimos con los párrafos de Dan Corner:

Hermanos míos, si alguno de ustedes se extravía de la verdad, y otro lo hace volver a ella, recuerden que quien haga volver a un pecador de su extravío, lo salvará de la muerte y cubrirá muchísimos pecados. (Santiago 5:19-20) Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; Idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sarcasmos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de los Dios. (Gálatas 5:19-21)
Si yo le digo al justo: ‘¡Vivirás!’, pero él se atiene a su propia justicia y hace lo malo, no se le tomará en cuenta su justicia, sino que morirá por la maldad que cometió. (Ezequiel 33:13)
Nuevamente, no es, por lo tanto, que los Cristianos que se oponen a UVSSS estén enseñando una salvación por obras como suele acusárseles, sino que ellos conocen la verdad Escritural básica acerca del efecto mortal del pecado en el alma del justo, lo que es ampliamente negado por los Maestros de UVSSS.

( 14 )Réplica de El Contendor:
No voy a refutar las cítas bíblicas Lucas 15:24 ; Santiago5:19-20 ; Gálatas 5:19-21 que hace Dan Corner, porque no se aplican al tema que se está debatiendo, están fuera de contexto y no aportan nada en cuanto al tema central que es “ la pérdida de la salvación”.
En cuanto a los párafos siguientes, Dan Córner vuelve a usar su táctica de enrredar los temas, tirar citas bílicas a diestra y siniestra, mezclarlo todo y desde esa base espúria por fin lanza su ataque contra la UVSSS. Su discurso es de una incoherencia total y la única forma de refutar la incoherencia es con la coherencia. Por lo tanto, para esclarecer el verdadero pensamiento doctrinario de la UVSSS y desmentir rotundamente a Dan Corner en su repetida frase que dice que dicha doctrina es “una licencia para la inmoralidad”. Transcribimos a continuación una enseñanza de alguien a quien Dan Corner calificaría como “maestro de la UVSSS”

Dr. Antonio Gómez Fraire
Pastor de la Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia de Gómez Palacio, Dgo.
LA SANTIFICACIÓN
Santificación, simplemente significa apartados para Dios y tiene varios usos en la Biblia.
Una persona que confía en Cristo es santificada para siempre por la Sangre de Cristo, la Palabra de Dios dice en Hebreos 10:10 “En esta voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre”
Y una vez más, dice en Hebreos 10:14 “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” Así que, hay un sentido en que todo aquel que ha confiado en Cristo para salvación, por su muerte expiatoria es apartado para Dios por siempre.
1. Pero hay un sentido en el que los cristianos se apartan más y más para Dios, leyendo, meditando y siguiendo la Palabra de Dios. Uno se convierte más y más en hombre o mujer de Dios amando la Palabra del Señor y viviendo por ella. Cristo oró así en Juan 17:17 por los discípulos y por todos nosotros cuando dijo: “Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad”
Lo mismo se da por inspiración divina en Hechos 20:32. Hablando a los ancianos o predicadores de la Iglesia en Éfeso, Pablo dijo: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.”
En este sentido, la santificación de un cristiano es un proceso hecho de limpieza, de construcción del carácter cristiano y de crecimiento, para llegar a ser la clase de cristiano que se aparta cada vez más para Dios por medio de la palabra de Dios.
2. La obra de la santificación la efectúa el Espíritu Santo. En 1Pedro 1:1-2 dice: “Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Asia y Bitinia. Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.”
Cuando estos creyentes fueron salvos, fueron apartados –santificados- para Dios por el Espíritu Santo. Es el Espíritu el que convence y regenera al pecador perdido cuando confía en Cristo. Es entonces el Espíritu Santo el que usa la Palabra de Dios para edificarlo o apartarlo más y más para el servicio de Dios. Por eso podemos hablar de la santificación del Espíritu. Lo cual nunca deberá confundirse con la llenura del Espíritu Santo. Ya que la llenura del Espíritu es una capacitación especial de poder para ganar almas y no es lo mismo que la santificación.
Bien nos haría también recordar que la Biblia no enseña la perfección impecable. No hay cristiano que no peque. 1Juan 11:8 dice. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no esta en nosotros.”
En Romanos 6:19-22 Pablo dice: “Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para SANTIFICACIÓN presentad vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Más ahora habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la SANTIFICACIÓN, y como fin la Vida Eterna.”
Cuando se nos perdona, se nos declara justos por el sacrificio de Cristo. Es aquí donde entra la doctrina de la santificación. La santificación es el estado de santidad que se imparte al creyente por la obra del Espíritu Santo que vive ahora en él. Aunque todos los cristianos pecamos, el Espíritu Santo nos guía a una vida que se caracteriza por el arrepentimiento, obediencia y crecimiento, es decir, una vida convertida o cambiada. Una evidencia de nuestra salvación. La santificación la hace posible la Gracia de Dios por Fe en Jesucristo.
Al haber recibido a Cristo, fuimos justificaos. Ahora con Cristo viviendo en nosotros, hemos empezado una vida nueva. Su Espíritu nos guía a vivir una vida de obediencia, amor y buenas obras. (Por supuesto, no para salvación, sino porque ya tenemos salvación)
Pudiera añadir que, la santificación es el resultado de nuestra relación con Dios. Dios no quiere que después de haber sido declarados justos continuemos en nuestra antigua manera de vivir. Hemos sido llamados a separarnos el pecado.
Deberemos ceder a que el Señor nos instruya en su camino y nos dé el poder para vivir una vida santa. 1Tesalonicenses 4:3-5 dice: “Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios.”
Esto nos debiera hacer entender que Dios desea que los que lo conocen para salvación se distingan claramente de los que no lo conocen, y esto es, en toda área de nuestra vida.
Luego en el verso 7 dice: “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”
Dios le bendiga y entienda por favor, que la santificación y las buenas obras nunca toman el lugar de la justificación la cual es solo por gracia por medio de la fe. Nuestro comportamiento dista mucho de la perfección que Dios demanda. Pero sí, por amor a Dios y al avance de su obra en la tierra, Dios nos ayude a vivir en santidad delante de un mundo hundido en inmundicia de la cual solo el poder de la sangre de Cristo puede limpiar.
(Este escrito se tomó de la revista “SANA DOCTRINA”)

SEÑOR DAN CORNER ESTO QUE SE ACABA DE TRANSCRIBIR, ES UNA ENSEÑANZA DE LA UVSSS. ¿Ud. piensa que esto es “una licencia para la inmoralidad”?

¡ Qué bien le cuadra a usted lo que el Señor dice en Mateo 23:13-28 !!!


Seguimos con los párrafos de Dan Corner

(15) No es una Enseñanza Original

En tercer lugar, los cristianos que enseñan que la inmoralidad sexual, la embriaguez, el robo, la envidia, la brujería, y cosas por el estilo (Vea Mateo 5:28,29; 1 Corintios 6:9,10; Apocalipsis 21:8; 22:15) excluirán a toda esa gente del reino de Dios, no están enseñando cosa alguna de su propia autoría. Todo lo que estamos haciendo es citar lo que Jesús y Sus Apóstoles enseñaron, tal como se encuentra en la Biblia. Si somos culpables de enseñar una salvación por obras, entonces ellos también la enseñaron, lo cual es imposible. De hecho, tal enseñanza está bajo el paraguas de la gracia, en contraste con lo que muchos han estado creyendo.


La Gracia Ha Sido Peligrosamente Distorsionada

En cuarto lugar, parece que una de las razones principales por las que este argumento espantapájaros de la acusación de una salvación por obras se proporciona debido a que la gracia ha sido presentada como una licencia para la inmoralidad durante tanto tiempo, y sin ninguna confrontación, que le parece extraño a la gente de nuestros días escuchar la auténtica verdad, aún si es leída directamente de la Biblia! Es aturdidor ver la ceguera espiritual que mantiene a la gente de UVSSS en esta peligrosa contrariedad. De nuevo, la gracia ha sido brutal y peligrosamente malinterpretada por los facultados lideres espirituales de renombre de nuestra hora obscura. La explicación mejor detallada de la gracia de Dios que trae salvación se encuentra en la siguiente Escritura raramente citada:

En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio. (Tito 2:11,12).

En contraste a la verdad, la gracia es distorsionada y cambiada por los maestros de UVSSS a algo que da permiso a la inmoralidad, aun cuando los maestros de UVSSS seguramente negaran esto. Bob George, Charles Stanley, Chuck Swindoll, al igual que muchos otros, han estado enseñando de esta manera abiertamente, mientras otros maestros de UVSSS algunas veces son mas sutiles acerca de esta misma impresión que dejan en sus oyentes. La verdad real es que la gracia Bíblica es equiparada a la santidad y nunca da permiso a la maldad, aún en nuestra sociedad moderna. Es una pena que Tito 2:11,12 no sea usado en su propio contexto y citado tan frecuentemente como hemos escuchado Ef. 2:8,9 y Juan 3:16. Pero ¿cómo pudieran serlo, ya que continuamos sufriendo bajo la influencia de maestros de UVSSS?


(15)Réplica de El Contendor
No voy a agregar ningún comentario sobre los párrafos de Dan Corner que anteceden porque éstos quedan ampliamente refutados por el tema sobre la santidad que hemos desarrollado más arriba.


Seguimos con los párrafos de Dan Corner

Somos Salvos por Gracia no por Obras
(16)Y Nosotros Advertimos a los Justos

(16) Réplica de El Contendor:
¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿no caerán ambos en el mismo hoyo?

Seguimos con los párrafos de Dan Corner

(17)En quinto lugar, por favor, sepa que yo y muchos Cristianos creemos que somos salvos por gracia y no por obras. Nosotros, de cualquier manera, también sabemos que el pecado puede llevar al Cristiano verdadero (al hombre justo) a su muerte [espiritual], como se mencionó previamente. De ahí que, advertimos al justo en una manera que los maestros de UVSSS nunca podrían


    (17)Replica de El Contendor Quizás Ud. Sr Corner y muchos cristianos que creen que son salvos, deberían volver a leer las réplicas (12) y (13) citadas más arriba en este mismo escrito y examinarse según: 2Co 13:5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? Por otro lado: si el pecado puede llevar a un cristiano “verdadero” (al hombre justo) a su muerte espiritual, es por que ese cristiano nunca fue Verdadero, nunca experimentó la regeneracion que es la consecuencia de haber recibido la salvación y el sello del Espíritu Santo. Si es un hombre “justo” (o mejor dicho Justificado) por la fe en Cristo, no puede producir malas obras (pecado), porque tiene a Cristo: 1Jn 3:6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 1Jn 3:7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 1Jn 3:8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1Jn 3:9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

Señor Dan Corner quiera el Dios de misericordia perdonarlo por ser tan recalcitrante en su herejía.

jueves, 25 de noviembre de 2010

SEGÚN DAN CORNER: UN VERDADERO CREYENTE PUEDE PERDER SU SALVACIÓN

Párrafos de Dan Corner:
( 14) Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.” Así que empezaron a hacer fiesta. (Lucas 15:24)


( 14 ) Réplica de El Contendor
Voy a dedicar una atención especial a la cita que hace Corner sobre Lucas 15:24.
En realidad debemos leer todo Lucas 15: 11-32 que es nada menos que la Parábola Del Hijo Pródigo. Un minucioso estudio sobre esta parábola ya se publicó en El Contendor el 19 de agosto de 2010 bajo el capítulo XVI. Considero muy oportuno volver a repetirla completa aquí, pero como una VERSIÓN COMPARADA entre la interpretación de Dan Corner versus la interpretación del Dr. Kenneth E. Bailey que fue publicada en el Cap. XVI por El Contendor.
No voy a emplear un desarrollo tan extenso tan solo para refutar la mala aplicación que hace Corner de Lucas 15:24 para demostrar que “la salvación para un verdadero creyente en Cristo se puede perder”. Dan Corner pretende utilizar toda la parábola del hijo pródigo para dar apoyo a su falacia.
Basta comparar párrafo por párrafo entre ambas interpretaciones para contemplar como los mentirosos argumentos de Corner se van desplomando uno a uno, y junto con ellos se cae su máscara de fariseo para dejar al descubierto el verdadero rostro de la herejía.
A continuación, desarrollamos el estudio citado:

PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO – Interpretación comparada
DAN CORNER Vs. “EL CONTENDOR” (Con apoyo en la bibliografía del Dr. KENNETH E. BAILEY)
En la entrada publicada como  capítulo XVI se transcribe la parábola del hijo pródigo con la interpretación del Dr. Kenneth E. Bailey. En esa oportunidad hicimos una breve presentación de este destacado conferencista que repetimos a continuación:
Kenneth E. Bailey es un conferencista sobre estudios del Nuevo Testamento y Medio Oriente, y profesor emérito de Nuevo Testamento en el Instituto Ecuménico Tantur, en Jerusalén y es el autor del estudio sobre esta parábola que utilizaremos para confrontar con la interpretación falaz de Dan Corner.
 Para poder presentar ordenadamente esta comparación entre las dos interpretaciones, transcribiremos textualmente algunos párrafos de Dan Corner, los cuales los estarán escritos sobre un fondo de página de color distinto para diferenciarlos de las argumentaciones de El Contendor las cuales se escribirán sobre un fondo color celeste, se transcribe la correspondiente interpretación de “El Contendor”, apoyada en los argumentos del Dr. Bailey.
(Párrafos de Dan Corner)
El Hijo Pródigo Versículo Por Versículo
Dan Corner
[Usted puede hacer copias de este artículo, pero respetando su contenido, sin modificaciones, adiciones u omisiones de ningún tipo, e incluyendo el nombre y la dirección del ministerio que se encuentran al final.]
A continuación le invitamos a leer un comentario sobre cada uno de los versículos de la popular enseñanza de Jesús sobre el Hijo Pródigo, ubicado en Lucas 15:11-32. Por favor léalo cuidadosamente, verifique todo con su propia Biblia y compártalo con sus amigos y familiares. Esta enseñanza podría hacer un cambio de dimensiones eternas en las vidas de ellos. Muchos conceptos falsos de nuestra época se esclarecen al conocer las enseñanzas de Jesús.
(Argumentación de El Contendor)
Dice K.E. Bailey: Lo que necesitamos saber sobre esta parábola del Medio Oriente que a menudo no se interpreta correctamente. Para lograr una correcta interpretación de la parábola del hijo pródigo, es necesario liberarla de una arraigada prisión cultural. La parábola ha perdido fuerza debido a que durante siglos, en Occidente, la hemos leído a la luz de nuestras propias presuposiciones culturales. Pasé gran parte de mi niñez en Egipto, y entre 1955 y 1995 vivimos con mi familia allí, en Líbano, Jerusalén y Chipre, por donde enseñé sobre el Nuevo Testamento en seminarios e institutos. Un día comencé a observar con seriedad la cultura tradicional de Medio Oriente, de la que Jesús formó parte, y entonces la «parábola del padre y sus dos hijos perdidos» empezó a revelarse ante mí de una manera novedosa y emocionante. Es a la luz de esta cultura —accesible gracias a antiguas fuentes judías y cristianas de Oriente— que yo pregunto: ¿Son la Encarnación y la Expiación parte de esta parábola tan significativa? La respuesta es sí, y trataré de explicar las razones.

La trilogía de Lucas
Esta parábola debe tomarse como la tercera parte de una trilogía que aparece en Lucas 15. Los fariseos desafían a Jesús: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos» (v. 2). El Talmud de Babilonia expresa claramente que los rabinos no comían junto con la ’am ha’arets (gente de la tierra) que no guardaba la ley al pie de la letra. Lucas registra: «Entonces él les refirió [a los fariseos] esta parábola [singular]» (v.3). Inmediatamente después aparecen las tres parábolas: la de la oveja perdida, la de la moneda perdida y la de los dos hijos perdidos (el hijo pródigo).Vemos entonces que Lucas entendió que estas tres parábolas juntas formaban parte de una sola parábola. Un pastor paga un precio para encontrar y restaurar una oveja perdida. Lo mismo hace la mujer por su moneda. En ambas historias queda claro que Jesús es el buen pastor y la mujer piadosa. Esta relación formula algunos interrogantes con respecto a la tercera historia: ¿es también Jesús el padre bueno? y ¿también se asemeja esta tercera historia a las dos primeras en el hecho de que el padre tenga que pagar un alto precio para encontrar y restaurar a su(s) hijo(s)? Con el fin de responder a estas interrogantes, que apuntan al amplio tema de la expiación y la encarnación, es necesario liberar 13 aspectos de la parábola, de la interpretación que tradicionalmente se les ha dado.
(Párrafos de Dan Corner)
● Un hombre tenía dos hijos —continuó Jesús—. El menor de ellos le dijo a su padre: “Papá, dame lo que me toca de la herencia.” Así que el padre repartió sus bienes entre los dos. (Lc. 15:11-12) Aunque haya sido muy perjudicial para el Padre darle a su hijo menor la herencia para que él se extravíe, aun así lo hizo.
Dios respeta el libre albedrío que dio a los humanos y sus decisiones de hacer el mal o el bien. Dios no nos obligará a amarlo ni a que le seamos fieles. El pródigo estaba a punto de arruinar su vida y el Padre amoroso le permitió hacerlo. 
● Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano; allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia. (Lc. 15:13 - NVI)  Pródigo significa derrochador. Es por este versículo que el hijo menor empezó a ser conocido como “el pródigo”. OBSERVE: el pródigo gastó todo el dinero de su herencia viviendo desenfrenadamente en el pecado. Encontró ese estilo de vida en un país lejano a la presencia santa de su Padre.
  (Argumentación de El Contendor)
Dice K.E. Bailey:
1. La petición

El hijo menor pide su parte de la herencia mientras su padre aún está con vida y goza de buena salud. De acuerdo con la cultura tradicional de Medio Oriente, este acto equivale a decir: «Padre, ¡estoy ansioso que te mueras!». Un típico padre de Medio Oriente le daría vuelta la cara a su hijo de una bofetada y lo echaría de la casa. La petición de este hijo resulta inconcebible, sobre todo para una cultura como la del Medio Oriente. Se supone que el padre debería negársela, si en verdad fuera un patriarca oriental. De hecho no lo es, y esta afirmación nos lleva al segundo punto.

2. La dádiva del padre.

El padre da al hijo pródigo la libertad de adueñarse y de vender la parte de los bienes que le corresponde. En cinco oportunidades a lo largo de la parábola, el padre no se comporta como un típico patriarca oriental, y aquí vemos el primer caso. La herencia es cuantiosa. Se trata de una familia rica. La sucesión de bienes es un asunto serio, del que sólo debería ocuparse el padre cuando se encuentra cercano a la muerte. Además, el hijo pródigo
«juntó todo lo que tenía» (NVI) o bien, como expresa la Versión Popular: «vendió su parte de la propiedad».
La ley judía del siglo primero permitía la división de bienes (una vez que el padre estaba dispuesto a llevar a cabo la tarea), pero no otorgaba a los hijos el derecho de vender sino hasta después de la muerte de su padre. El segundo caso en que el padre actúa distinto de lo acostumbrado lo vemos cuando le entrega la herencia al hijo y le otorga el derecho a vender, sabiendo que la comunidad consideraba este derecho una vergüenza para la familia. Por ello queda claro, desde las primeras líneas de la parábola, que Jesús no emplea la figura de un patriarca oriental como modelo para referirse a Dios. Por el contrario, al crear esta imagen de padre, rompe todo vínculo con el patriarcado de Medio Oriente. Ningún padre humano puede ser un modelo adecuado para reflejar a Dios. Como Jesús lo sabe, eleva la figura del padre más allá de las limitaciones humanas y la adapta al modelo de Dios.
3. La venta apresurada.

El hijo pródigo vende todo rápidamente («No muchos días después» v.13). Se ve obligado a hacerlo. La comunidad se enfurece con él porque ha avergonzado a su padre y a todo el resto de la familia al poner en venta una gran parte de la hacienda familiar mientras su padre aún goza de buena salud para administrarla. Tiene que concretar la venta y salir del pueblo lo más rápido posible. Como ya se dijo, la ley judía no permitía tal venta; pero al hijo pródigo lo tiene sin cuidado.
(Párrafos de Dan Corner)
● Cuando ya lo había gastado todo, sobrevino una gran escasez en la región, y él comenzó a pasar necesidad. Así que fue y consiguió empleo con un ciudadano de aquel país, quien lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Tanta hambre tenía que hubiera querido llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero aun así nadie le daba nada. (Lc. 15:14-16 - NVI)
 — Su dinero se había acabado y su estilo de vida estaba próximo a cambiar. Él llegó a caer tan bajo que deseaba llenar su estómago con comida para cerdos, pero no obtenía nada (este mundo puede llegar a ser realmente cruel). Antes de abandonar la presencia de su Padre él estaba deseando vivir desenfrenadamente, pero ahora deseaba llenar su estómago con comida para animales.

Argumentación de El Contendor
Dice K.E. Bailey:
4. La ceremonia qetsatsah.

De acuerdo con el contenido del Talmud de Jerusalén, los judíos del tiempo de Jesús aplicaban un método de castigo a todo muchacho judío que perdía la herencia familiar en manos de gentiles. Este método se denominaba «la ceremonia qetsatsah». Cualquiera que no cumpliera con las expectativas de la comunidad tenía que enfrentar la ceremonia qetsatsah si se atrevía a regresar a su pueblo natal. La ceremonia era sencilla: los habitantes del pueblo traían una gran vasija de barro, la llenaban con nueces quemadas y maíz cocido y la rompían frente al culpable. Mientras se llevaba a cabo esta ceremonia, la comunidad gritaba: «esta persona es apartada de su pueblo». A partir de ese momento, el pueblo ya no tendría ninguna relación con el joven descarriado. Los judíos del siglo primero evitaban cualquier contacto con aquél que transgrediera el código de honor del pueblo y, al parecer, todo acercamiento estaba completamente prohibido. A medida que se aleja del pueblo, el hijo pródigo sabe que no debe perder el dinero entre los gentiles. Sin embargo, lo hace.  
 5. Un vivir costoso.
 Al hijo pródigo se le acusa de «vivir perdidamente». Sin embargo, el adverbio griego que aparece en esta frase no implica inmoralidad. (Traducciones sirias y arábigas han preservado este sutil e ínfimo detalle durante 18 siglos). Jesús no da ningún indicio en cuanto a la manera en que el hijo pródigo gastó el dinero. Sólo se nos dice que lo malgastó. Al final de la historia, el hijo mayor acusa públicamente a su hermano de haber gastado el dinero en rameras. Pero, como recién llega del campo, no está al tanto de lo sucedido. Evidentemente quiere exagerar los fracasos de su hermano.

(Párrafos de Dan Corner)
● Por fin recapacitó y se dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre!... (Lc. 15:17 - NVI)
Cuando se le abrieron los ojos (por así decirlo) de la ilusión en la que estaba metido, se dio cuenta de que los empleados de su Padre tenían comida (las personas en pecado están engañadas espiritualmente, o de lo contrario desearían estar en la presencia de Dios.) La miseria, el remordimiento y el dolor de vivir fuera de la voluntad de Dios pueden verse en la vida del Pródigo.

Argumentación de El Contendor
Dice K.E. Bailey:
El lector judío del siglo primero sabe que el hijo pródigo debe recuperar la suma de dinero gastado para poder evitarse la ceremonia qetsatsah. Después de fallar en el primer intento, decide lanzar los dados por segunda y última vez: irá a su casa, se preparará para un trabajo y ganará su dinero. Para que lo acepten en este trabajo, necesitará el respaldo de su padre. Pero ¿cómo convencerá a su padre de que confíe en él una vez más?
7. El plan de auto beneficio.

El malentendido tradicional que ha causado el mayor daño teológico en esta parábola quizá se encuentre en la percepción popular
de la frase «volvió en sí» (v.17), que durante mucho tiempo se ha interpretado como   «se arrepintió». Esta lectura quita fuerza al texto y destruye su unidad teológica. El buen pastor debe atravesar el desierto para encontrar su oveja. No regresa a la aldea a esperar que la oveja vuelva a casa por su propia cuenta y se lamente a la puerta del redil. La mujer piadosa enciende una lámpara y busca con diligencia hasta encontrar la moneda perdida. No vuelve a sus quehaceres y espera que salte de una grieta del piso y aterrice sobre la mesa de la cocina. En las dos primeras historias, tanto la oveja como la moneda deben ser recuperadas. No obstante, si el hijo pródigo logra volver a casa por sus propios medios, entonces la tercera historia enseña que los seres humanos no se ven impedidos por el pecado original o por una voluntad corrompida y que pueden tomar medidas para ser salvos por sí mismos, sin ayuda de la gracia divina.

En la primera historia, la oveja perdida es un símbolo de arrepentimiento, el cual se entiende como «la aceptación de , ser hallada». La segunda historia confirma esta definición.
Pero si el hijo pródigo en verdad se arrepiente en el país lejano y él solo se abre paso hasta llegar a su hogar, entonces Jesús se contradice a sí mismo. Si se sigue la interpretación tradicional, la tercera historia se opone a las dos primeras. Bien Jesús está confundido en su teología, o bien el arrepentimiento es un concepto elástico, que queda abierto a la interpretación. En mi opinión, ambas opciones son inadmisibles. ¿Existe entonces alguna alternativa?

Al relatar la parábola del Buen Pastor, Jesús evoca el Salmo 23, donde también hay una oveja perdida y un buen pastor. La frase clave aparece en el versículo 3, que tradicionalmente se ha traducido: «El restaura mi alma». El significado de esta afirmación se ha transformado en: estaba desalentado y el Señor me devolvió el ánimo. Sin duda esta interpretación forma parte de la intención del salmista; pero en hebreo significa literalmente: «me trajo de regreso» o «hizo que me arrepintiera». Evidentemente, el salmista está perdido y Dios, el buen pastor, lo trae de vuelta a las sendas de justicia.

Cuando se lee la parábola del hijo pródigo desde esta óptica, surge un nuevo significado: El hijo pródigo solucionará su propio problema: volvió en sí. No aparece ningún verbo para «regresar». La extensa y rica historia de las versiones arábigas contiene gran cantidad de traducciones interesantes de esta frase clave: «Se volvió inteligente», «Se interesó por sí mismo», «Se dijo a sí mismo», son sólo algunas.
(Párrafos de Dan Corner)
● Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.” (Lc. 15:18-19 - NVI)
— Ahora que se dio cuenta de la situación en la que estaba, después de haber caído bien bajo, él estaba dispuesto a apartarse del pecado, admitir que había pecado, y servir obedientemente al Padre. Eso es un ejemplo de arrepentimiento. aunque tal palabra no esté explícita en este versículo.

Argumentación de El Contendor
Dice K. E. Bailey:
Ninguno de estos traductores vio al hijo pródigo arrepentido en el país lejano.
Entonces... ¿cómo se explica su «confesión»? La confesión preparada reza: «He pecado contra el cielo y ante ti» (v.18), palabras que naturalmente suelen indicar un arrepentimiento genuino. Sin embargo, el público presente ante Jesús está compuesto por fariseos que conocen bien la Escritura. Estos se dan cuenta de que la confesión es una cita de las palabras del Faraón a Moisés cuando trata de manipularlo para que quite las plagas. Pasada la novena plaga, el Faraón finalmente acepta encontrarse con Moisés y, cuando Moisés aparece, el Faraón le da este mismo discurso. Nadie ignora que el Faraón no está arrepentido, sino que solamente trata de doblegar la voluntad de Moisés.
Bien se entiende que el hijo pródigo intenta hacer lo mismo. A la espera de ablandar el corazón de su padre, proyecta ofrecer su propia solución al problema del alejamiento con su padre: aprender el oficio. Trabajará como un artesano pago y así podrá ahorrar dinero. Por el momento no vivirá en su hogar, sino que una vez reunido el dinero gastado, se podrá hablar de reconciliación. Ya que no pudo conseguir un trabajo rentable en el país lejano, tratará de obtener el respaldo de su padre para conseguir un empleo remunerativo cerca de su casa
. Por lo pronto se salvará por medio de la ley. No hace falta ninguna gracia. Él puede arreglárselas. O al menos eso cree. Pero de todos modos, ¿es el dinero gastado el verdadero problema?

(Párrafos de Dan Corner) 
● Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó. (Lc. 15:20)
— Esta es una verdad realmente sorprendente sobre Dios y su intenso deseo y predisposición al recibir nuevamente en su casa a alguien que fue un rebelde. Es por causa de su compasión por lo que hace esto. Observe también que antes de que el pródigo pueda ni siquiera decir que pecó y que quería ser como uno de los jornaleros, el Padre lo recibió nuevamente. El pródigo estaba en pecado intencional durante muchos años quizás, pero el Padre estaba contento de volver a tenerlo, aunque estaba cambiado en comparación de cuando había salido. Además, esta es la única vez en la que al Padre se le muestra corriendo.

Argumentación de El Contendor:
Dice K.E. Bailey:
En el soliloquio que pronuncia mientras aún se encuentra en el país lejano, el hijo pródigo abre su mente y su espíritu al oyente/lector. Quiere comer y dice: ¡Me muero de hambre! Cree que sólo con recuperar el dinero, todo lo demás se solucionará con el tiempo la comunidad volverá a aceptarlo. No tiene en cuenta que su padre quedó con el corazón herido por la agonía que tuvo que soportar al ver su amor despreciado.
*5)
 No hay ninguna señal de vergüenza o remordimiento mientras se habla a sí mismo en el país lejano. Si su posición fuera la de un siervo frente a su amo, el plan sería de alguna manera adecuado. Si se trata de un hijo ante un padre amoroso y compasivo, su planeada solución resulta inapropiada.
El momento del regreso.

El hijo pródigo se arma de coraje para soportar su humillante entrada al pueblo. Recuerda la ceremonia qetsatsah y cobra ánimo para sobrellevar su vergüenza.. Su única esperanza es que «la humildad» de su discurso toque el corazón de su padre y ganarse así su respaldo para ser instruido en todo lo suficiente y poder convertirse en un asalariado
 Se supone que el hijo pródigo regresará con opulentos presentes para la familia. El hijo pródigo no sólo vuelve con las manos vacías, sino que vuelve en falta luego de haber agraviado a su familia y a la comunidad al irse.
Sufre este doloroso camino de regreso por una única razón: «¡Me muero de hambre!».

Pero, ¿qué hay del padre? Sabe que su hijo fracasará. Día tras día espera con los ojos fijos en la poblada calle del pueblo, que en la distancia da al camino por el que desapareció su hijo con arrogancia y grandes esperanzas. Sabe perfectamente bien cómo la comunidad recibirá a su hijo , cuando regrese fracasado. En consecuencia, el padre también prepara un plan: ir al encuentro de su hijo antes de que éste llegue al pueblo. El padre sabe que si logra reconciliarse con su hijo en público, ningún miembro de la comunidad se atreverá a insinuar que se debe proceder con la ceremonia qetsatsah.
*6)
Cuando el padre lo ve, él «todavía estaba lejos» (v.20). Por tercera vez el padre rompe el molde del patriarcado de Medio Oriente. Se levanta el borde de su larga túnica y corre a recibir a su hijo, el cuidador de cerdos. Se le echa al cuello y lo besa antes de escuchar el discurso preparado. El padre no demuestra amor en respuesta a la confesión de su hijo, sino que de su propia compasión se descarga a sí mismo, toma forma de siervo y corre a reconciliarse con su alejado hijo. En Medio Oriente, un habitante tradicional que usa vestiduras largas no corre en público. Tal acto se considera sumamente humillante. Este padre corre. El muchacho queda totalmente sorprendido.
Abrumado, sólo puede pronunciar la primera parte de su preparado discurso, el cual adquiere ahora un nuevo significado.
(Párrafos de Dan Corner)
● El joven le dijo: “Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo.”
Pero el padre ordenó a sus siervos: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirlo. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.” Así que empezaron a hacer fiesta. (Lc. 15:21-24 - NVI)
 — Después de que el pródigo le habló humildemente al Padre, el Padre no le contestó, sino que le habló a sus siervos. Él deseaba que ellos le traigan rápidamente la mejor ropa, un anillo y sandalias para el hijo que se apartó de su insensatez espiritual.

Argumentación de El Contendor
Dice K.E. Bailey:
*6)
El muchacho declara que ha pecado y que no es digno de ser llamado hijo. Admite (al omitir la tercera frase) que carece de una idea brillante para restablecer la relación con su padre. Ya no está «trabajando» a su padre para sacarle más provecho. El padre no «interrumpe» a su hijo menor, sino que el hijo pródigo cambia de opinión y en un instante de arrepentimiento genuino, acepta ser hallado.

9. Cristología.

Cuando el padre se compadece y corre en busca de su hijo para reconciliarse, se convierte en un símbolo de Dios en Cristo. Los fariseos murmuran: «Este recibe a los pecadores y come con ellos». Jesús les contesta con esta historia, la cual de hecho afirma: «Efectivamente, yo como con pecadores. Pero es mucho peor de lo que ustedes imaginan. No sólo como con ellos, sino que corro por el camino, los colmo de besos y los traigo de regreso para poder comer con ellos». Es evidente que Jesús está hablando de sí mismo. Al final de la historia, el padre hace lo mismo que Jesús.


(Párrafos de Dan Corner)
El Padre también quería celebrar con él un banquete y matar al ternero más gordo.
¿Por qué? Porque el Pródigo ya no estaba muerto y perdido, sino que volvió a estar vivo en espíritu. Hay un sentimiento de gran felicidad cuando un alma se salva.
Nuevamente, el pecado, a través de la vida desenfrenada que él tenía, habia llevado al Pródigo a una condición de muerte y perdición espiritual, lo cual demuestra claramente que el pecado puede ser precisamente comparado con un veneno mortal. Finalmente, aun considerando que el Pródigo estaba muerto espiritualmente, él todavía tenía la oportunidad de actuar sabiamente y arrepentirse, lo que antecedió el hecho de que él vuelva a la vida otra vez lo cual demuestra claramente que el pecado puede ser precisamente comparado con un veneno mortal. Finalmente, aun considerando que el Pródigo estaba muerto espiritualmente, el todavía tenía la oportunidad de actuar sabiamente y arrepentirse, lo que antecedió el hecho de que él vuelva a la vida otra vez

Argumentación de El Contendor
Dice K.E. Bailey:
10. El significado del banquete.

El
banquete tiene tres interpretaciones en esta parábola. La primera la brinda el padre; la segunda, el muchachito que andaba por el patio de la casa; y la tercera, el hijo mayor. Las dos primeras armonizan entre sí; la tercera difiere en gran medida con las dos primeras. Los lectores contemporáneos suelen recordar solamente la tercera interpretación. Sin embargo, es necesario examinar las tres.

Una vez asegurada la reconciliación, el padre ordena un banquete. Dice
: «Comamos y regocijémonos, [y ahora viene la causa] porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado». (v.v. 23, 24). Entonces ¿quién lo encontró? Fue el padre. ¿Dónde lo encontró? A la entrada del pueblo. Así que, según la percepción del padre, el hijo pródigo todavía estaba muerto y perdido a la entrada del pueblo. Así como el pastor se vio obligado a salir y pagar un alto precio para encontrar su oveja, y la mujer piadosa buscó con diligencia hasta encontrar su moneda, así también el padre se compadeció y salió, en una valiosa muestra de amor inesperado, a encontrar y a resucitar a su hijo . El banquete celebra el triunfo del encuentro y de la resurrección.

(Párrafos de Dan Corner)
● Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música del baile.
Entonces llamó a uno de los siervos y le preguntó qué pasaba. “Ha llegado tu hermano —le respondió—, y tu papá ha matado el ternero más gordo porque ha recobrado a su hijo sano y salvo.”
Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera. (Lc. 15:25-28)

Argumentación de El Contendor
Dice K.E. Bailey:
Concentrémonos ahora en la interpretación que ofrece el muchachito. El hijo mayor llega del campo y, al escuchar la música, llama a un pais. Esta palabra griega puede tener tres significados. El primero es "hijo"; el segundo, «siervo». El tercer significado es «muchachito». Las versiones sirias y arábigas de Medio Oriente siempre han optado por esta tercera opción. El hijo mayor pregunta (al muchachito) qué ocurre y el joven le responde (como yo lo traduciría):
«Tu hermano ha regresado, y tu padre ha matado el becerro engordado porque (y aquí viene la segunda interpretación) ha (el padre) recibido a su hijo con paz (shalom)».
El punto está en que el banquete se lleva a cabo para celebrar el triunfo del padre en su esfuerzo por lograr la reconciliación, y la comunidad ha venido a participar en esta celebración. En lugar de una ceremonia qetsatsah de rechazo comparte con el padre la alegría de haber logrado una restauración a un alto costo.
 Por lo tanto, el muchachito confirma la interpretación del padre: para ambos, el banquete es una celebración por el costoso triunfo del padre en reconciliarse con su hijo. Las palabras del muchachito, «Lo recibió» (y tiene pensado comer con él), recuerdan al oyente la queja de los fariseos: «Este hombre [Jesús] recibe a los pecadores y come con ellos». En esta parábola el padre hace lo mismo.
(Párrafos de Dan Corner)
— El enojo del hermano mayor hasta el punto de no celebrar en contra de la voluntad del Padre, demuestra cómo la gente puede injustamente enojarse por la misericordia mostrada a quienes se arrepienten. La razón por la que estaban celebrando, era que el hijo menor ya no estaba muerto y perdido espiritualmente, sino que estaba espiritualmente vivo de nuevo.
El hermano mayor debería haberse conmovido como el Padre y regocijarse porque el alma de su hermano había sido salva nuevamente.
● Pero él le contestó: “¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos! ¡Pero ahora llega ese hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas, y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!”
 Argumentación de El Contendor
Dice K.E. Bailey:
Aún nos queda por examinar la interpretación del hijo mayor, la cual encontramos después de que el padre trata de reconciliar a este hijo consigo.
El hijo mayor expresa: «Mataste el becerro engordado para él».
 Este reclamo refleja todo lo contrario de lo que el muchachito le ha dicho hace unos momentos al hijo mayor. También se contrapone al propósito que tiene el banquete de acuerdo con la declaración del propio padre. Si el oyente se da cuenta de que el hijo mayor contradice las dos interpretaciones previas acerca del banquete, necesariamente debe hacer una elección.
¿El banquete se celebra en honor al hijo pródigo en honor al padre? ¿Es una celebración porque el hijo pródigo logró con esfuerzo (y por sus propios medios) llegar a casa, o se celebra en cambio que el padre lograra con un valioso esfuerzo crear shalom?
(Párrafos de Dan Corner)
>“Hijo mío —le dijo su padre—, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero teníamos que hacer fiesta y alegrarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.” (Lc. 15:29-32 - NVI) 
— El hermano mayor clamó a viva voz sus razones por estar enojado, es decir, que nunca había tenido ni siquiera una pequeña fiesta siendo que él había sido obediente al Padre, al contrario del hijo menor. Los celos y la ira van de la mano y son evidentes aquí.

Argumentación de El Contendor
A continuación se podrá entender, (y sugerimos al lector que lo analice detenidamente) la verdadera interpretación que se le debe dar a esta parábola:

Dice K.E. Bailey:
Los invitados, ¿felicitarán al padre o al hijo?

Según observé en estos 40 años, el lector moderno de esta parábola, por lo general, ni siquiera percibe estos contrastes y, por ende, no se da cuenta de que hay que hacer una elección. El banquete es un anticipo de la Santa Cena. Con certeza sabemos que Jesús es el héroe de ese banquete sagrado y que el centro de atención no son los pecadores. La manera en que el hijo mayor se considera a sí mismo justo y bueno se transforma en la lente por la que observa el mundo que lo rodea. Todo lo que puede entender es que su hermano menor gastó el dinero y que se reconcilió con su padre sin antes devolver el total de la suma. Como conclusión, en lugar de que el pecador cumpliera con los requisitos y las demandas de la ley, se ha ofrecido gracia y esa gracia fue aceptada. La interpretación del hijo mayor refleja la visión de muchos hoy como ayer. Por el contrario, la concepción que el padre tiene del banquete (sustentada por el discurso del muchachito) refleja la mente de Jesús. Para muchos, la gracia no sólo es sorprendente, sino que también es increíble. ¿Cómo es posible que sea cierto? Después de todo, uno siempre cosecha lo que siembra, ¿verdad?

(Párrafos de Dan Corner)
. Nuevamente, el Padre dice por qué era adecuado celebrar el caso del Pródigo—él ya no estaba espiritualmente muerto y perdido, sino que estaba espiritualmente vivo nuevamente. El hecho de que el Pródigo haya vuelto a la vida espiritualmente, demuestra que anteriormente estuvo espiritualmente vivo, antes de apartarse de la presencia del Padre para estar con prostitutas. Por lo tanto, fue por medio del pecado que el murió y se perdió espiritualmente, lo cual fue revertido a través de un arrepentimiento sincero.
— La tentación lo sedujo a que se aparte del Padre. El diablo nunca podría arrebatarlo de la mano del Padre, sino que meramente lo tentó a una vida salvaje (probablemente debido al tal llamado aburrimiento de ser obediente al Padre. La vida cristiana no es aburrida, pero las personas engañadas algunas veces piensan que sí lo es.) El Pródigo no venció exitosamente esas tentaciones pecaminosas, pero podría haberlo hecho (Santiago 4:7). Consecuentemente, se convirtió en una víctima más en esta intensa guerra espiritual  que es violenta para las almas eternas.
— Esta enseñanza del Señor también prueba que hay dos tipos de personas perdidas espiritualmente: (1) Aquellas que nunca fueron salvas en primer lugar y (2) quienes una vez fueron salvas pero luego murieron espiritualmente y se perdieron (otra vez) a través del poder destructivo del pecado, como el que el Pródigo experimentó. Ciertos pecados traen la muerte espiritual a la vida de un verdadero creyente.

Vea nuestro artículo que trata directamente sobre este tema, ubicado en el siguiente vínculo. http://www.alcanceevangelistico.org/pecado.htm

— Esta enseñanza también prueba que los que se apartan pueden volver a ser salvos nuevamente, lo cual es consistente con Santiago 5:19,20 y Romanos 11:19-23.
— El pródigo era salvo antes de empezar a tener un estilo de vida pecaminoso. Algunos dirían que si uno se aparta de Dios de ese modo, es porque para empezar, nunca fue salvo, pero Jesús refutó ese punto del Calvinismo con esta enseñanza. Podriamos también decir certeramente que el pródigo se sumergió en una vida salvaje y no solamente cayó en ellos como algunos erroneamente enseñan, que una persona salva puede hacer eso. La atracción y placer del pecado (por un corto tiempo, Heb. 11:25) se muestran junto con la devastación que el pecado les deja a aquellos así engañados. El pródigo hizo de su vida un completo desastre, pero fue lo suficientemente sabio como para volver a Dios en tal condición arruinada.
 Muchas veces uno tiene que llegar hasta los extremos antes de que ocurra un retorno a Dios. El pródigo ciertamente estaba contento de haber vuelto a Dios y estaba contento de regresar a casa una vez que había sido recibido por el Padre. 

— Los predicadores de la seguridad eterna algunas veces declaran
que el Pródigo siguió siendo hijo durante toda la etapa de vida salvaje con prostitutas.
Al hacer eso, fallan en tener en cuenta el asunto de la enseñanza de Jesús que empieza desde Lucas 15, que demuestra que hay diferentes clases de personas perdidas. También, al enseñar de esta manera tales predicadores están indirectamente diciendo que hay cristianos que pecan con prostitutas—una dolorosa proclamación que puede ser llamada una herejía maldita y una licencia para la inmoralidad. Numerosas veces en las Escrituras se puede ver que es imposible ser sexualmente inmoral y cristiano simultáneamente (1Co. 6:9-10; Ef. 5:5-7; Gá. 5:19-21; Ap. 22:15; etc.). Finalmente, el Padre no llama hijo al pródigo cuando estaba en maldad impenitente. Es muy claramente antibíblico decir que alguien está muerto y perdido espiritualmente y es un hijo de Dios al mismo tiempo

Argumentación de El Contendor
NOTA de El Contendor: Lo que Dan Corner destaca en negrita al principio del párrafo es una muestra más de su contumacia por torcer el verdadero significado de una enseñanza para llevarla a que diga lo que él quiere decir. Volveré a transcribir aquí la interpretación que le da K.E. Bailey, que resulta evidentemente la más acertada: Al hijo pródigo se le acusa de «vivir perdidamente». Sin embargo, el adverbio griego que aparece en esta frase no implica inmoralidad. (Traducciones sirias y arábigas han preservado este sutil e ínfimo detalle durante 18 siglos). Jesús no da ningún indicio en cuanto a la manera en que el hijo pródigo gastó el dinero. Sólo se nos dice que lo malgastó. Al final de la historia, el hijo mayor acusa públicamente a su hermano de haber gastado el dinero en rameras. Pero, como recién llega del campo, no está al tanto de lo sucedido. Evidentemente quiere exagerar los fracasos de su hermano.
El lector podrá apreciar que tal como se destaca en esté párrafo, toda la interpretación que Dan Corner hace de esta parábola está plagada de errores que se hacen evidentes al comparar con el estudio concienzudo y  sistemático del Dr. Bailey.
Corner muestra una alarmante (porque es peligrosa para el lector desprevenido) superficialidad en la interpretación de las Sagradas Escrituras; se ve a las claras que en vez de estar guiado por el Espíritu Santo, lo está guiando su propia conciencia farisaica que, al parecer, tiene mucho que reprocharle. Ve prostitutas donde no las hay, le endilga al pródigo una condición de vida salvaje y desenfrenada, una vida sumida en la inmoralidad sexual, cuando en la parábola solo dice que vivió perdidamente (con exceso, con abandono, inútilmente, sin provecho) y así malgastó su dinero. Según la visión de Dan Corner, parecería que el pródigo andaba de orgía en orgía pero eso no es lo que se entiende al leer la parábola. Hay muchas formas de malgastar el dinero: si Ud. Va a una tienda y se compra toda clase de ropas costosas, y como no le alcanza con uno, se compra 3 o 4 automóviles, y después pasa por un casino y se juega el dinero que aún le queda: ¿acaso no habrá malgastado su dinero?, ¿ No habrá vivido perdidamente, con exceso, inconsiderablemente y sin provecho?.
¡¡ Yo no me explico el por qué, para el Sr. Corner el dinero se malgasta sólo con prostitutas o viviendo en la inmoralidad sexual !!.
Además, vale aclarar que ningún predicador “cristiano” que permita que en sus enseñanzas, implícita o explícitamente se proclame una licencia para la inmoralidad sexual o cualquier otro tipo de inmoralidad, no es ni predicador ni cristiano sino que es un esbirro de Satanás, tan esbirro de Satanás como el que tuerce y manipula las sagradas escrituras para hacerles decir lo que él quiere.
En síntesis, Sr. Corner, no quiera involucrar mentirosamente a los seguidores de la UVSSS con los “predicadores de la licencia para la inmoralidad sexual” porque la UVSSS nada tiene que ver con tal enseñanza hereje, lo que Ud dice al respecto, corre por cuenta suya y ningún argumento respalda sus falaces dichos.
Volviendo al párrafo de Dan Corner destacado en negritas : “El hecho de que el Pródigo haya vuelto a la vida espiritualmente, demuestra que anteriormente estuvo espiritualmente vivo, antes de apartarse de la presencia del Padre para estar con prostitutas.”
En ningún lugar de la parábola se afirma que el hijo menor (el pródigo) haya estado espiritualmente vivo antes de apartarse de su casa. Podemos decir más, aunque por las comparaciones que implícitamente hace el hijo mayor con su hermano, cuando dice a su padre:  “ tantos años te sirvo,  no habiéndote desobedecido jamás,  y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos,” puede deducirse que, aún antes de que el hijo menor se alejara de la casa, su vida no era para nada ejemplar, así que sería una audacia afirmar,  como lo hace Corner, que el hijo menor anteriormente estuvo espiritualmente vivo, que a los efectos demostrar que la salvación se puede perder (según Corner) equivale a decir que el hijo menor anteriormente era salvo. La contraparte de esta afirmación es la de suponer que el hijo pródigo nunca fue un buen hijo, eso lo demuestra claramente el Dr. Bailey cuando dice: “El hijo menor pide su parte de la herencia mientras su padre aún está con vida y goza de buena salud. De acuerdo con la cultura tradicional de Medio Oriente, este acto equivale a decir: «Padre, ¡estoy ansioso que te mueras!». Un típico padre de Medio Oriente le daría vuelta la cara a su hijo de una bofetada y lo echaría de la casa. La petición de este hijo resulta inconcebible, sobre todo para una cultura como la del Medio Oriente.
¿Puede imaginar el lector que un hijo que actúa de esta manera con su padre y con su familia es una persona SALVA? . Mi opinión es que el (futuro) hijo pródigo era NO SALVO, antes de su partida al país lejano para derrochar su dinero pero, a pesar de ser un mal hijo, su padre lo amaba, Por eso que cuando el pródigo regresa su padre exclama: Lucas 15:24  Porque este hijo mío estaba muerto,  pero ahora ha vuelto a la vida;  se había perdido,  pero ya lo hemos encontrado.'
Por lo analizado más arriba,  podemos concluir que:
a).- al hijo menor, por su vana manera de vivir  (evidenciada por sus actitudes, por sus  obras) el padre ya, (antes de que su hijo menor se hiciera pródigo) , lo consideraba muerto, perdido como hijo (no era una persona salva).
b).-Como lo explica  más arriba el Dr. Bailey  “según la percepción del padre, el hijo pródigo todavía estaba muerto y perdido a la entrada del pueblo.”
La reconciliación llega al ir el padre, movido por su misericordia, al encuentro del hijo y abrazándolo lo besa. El hijo pródigo, profundamente conmovido por la actitud de su padre, le expresa allí, y en ese momento su genuino arrepentimiento diciendo a  medias la frase que había preparado: Padre,  he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Y nótese que digo “a medias” porque el padre lo interrumpe dándolo ya por perdonado y se dirige a sus siervos para que preparen el festejo.
Entiendo que con esta explicación refutamos la enseñanza del Sr.
Dan Corner al pretender utilizar esta parábola para demostrar que
una persona SALVA puede perder su salvación.
Una táctica del Sr. Corner que se muestra (y es bien evidente) en su prédica, es la de mezclar, entreteje
 la verdad con la mentira, táctica tan vieja como los principios de la humanidad. En Génesis 3: 1-7 el
lector podrá comprobar que lo que dice la serpiente astuta, es en parte verdad y en parte mentira.
Otra táctica de esta misma persona es la de “poner todos los gatos en la misma bolsa”. A todos los
que no piensan como él los califica como HEREJES da lo mismo que sean católicos, bautistas,
 pentecostales, testigos de Jehová, mormones, Adventistas, etc. etc. Yo no voy a negar que entre
algunas de las denominaciones citadas, se cultivan gravísimas herejías, y el mismo Corner debería
incluirse entre ellos.
Pero lo que quiero dejar bien en claro es que los que escribimos “El Contendor por la Fe” defendemos
LA SANA DOCTRINA, no somos ni calvinistas, ni hipercalvinistas ni arminianos. Más aún:
consideramos que la doctrina de la predestinación tal como la enseña Juan Calvino es una abierta
 herejía. Basta con leer la interpretación que le da (de Romanos 8: 28-30, Efesios 1: 4-5 y
Efesios 1: 11) el Dr. TOMMY  ASHCRAFT, la cual se puede encontrar en la página www.sanadoctrina.com . Pensamos que sería muy edificante para la vida espiritual del Sr. Dan Corner, acceder a este sitio de
internet y leer dicho comentario sobre la doctrina de la predestinación y que además, del mismo sitio,
lea también otros dos temas “La santificación” y “La regeneración” y quizás con estas lecturas Dios lo
ilumine y pueda abandonar sus herejías.

Párrafos de Dan Corner
— El pródigo tenía la mejor vida posible en la presencia del Padre pero fue engañado y se apartó. Probablemente ocurrió lentamente a medida que él peligrosamente entretenía pensamientos tentadores del diablo sobre lo que (él pensó) sería una excitante nueva vida en la que podría ser feliz y tener muchos amigos y diversión. Allí podía festejar largamente, comer, beber y divertirse como lo hacen las multitudes. Querido lector, recuerde esto: Nadie puede pecar sin sufrir las consecuencias. El pródigo no iba a ser la excepción.
Argumentación de El Contendor:
Por lo visto hasta aquí, el Sr. Corner tiene más dones como novelista que como predicador. Estamos de acuerdo en que probablemente el pródigo tendría una muy buena vida mientras estuvo en casa de su familia, pero todo lo que agregó el Sr Corner luego de tal afirmación, es producto de su fantasía y de su imaginación. No se puede afirmar que el hijo menor fue engañado, ni que fue arrastrado por su lascivia, ni tampoco explica la parábola, ni lo da a entender que él era un hijo modelo y que el diablo lentamente indujo en su mente un “apetito desordenado de placeres deshonestos” (concupiscencia). ¿Por qué será que al Sr. Corner le place introducirse en esos laberintos de la mente humana donde parece que, para él, los únicos pecados que existen son los que tienen ese tipo de connotaciones??? (Le dejo al lector el ensayar una respuesta). ¿Por qué no podemos admitir que este joven (el pródigo), a pesar de vivir con su padre y disfrutar de los privilegios que eran inherentes al pertenecer a una familia rica, nunca respetó ni honró a sus padres, (ver “La Petición”) es decir , no se llevaba bien con el 4º Mandamiento de la Ley. Y esto seguramente, por la falta de amor a sus padres lo llevó a pedir la herencia y salir a la aventura en un país lejano?. ¿No es lógico pensar así, en lugar de fantasear como lo hace Corner?. La diferencia de conductas de ambos hijos se puede deducir de la frase que casi al final pronuncia el padre (Nótese el verbo en tiempo presente): Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Estas palabras dirigidas al hijo mayor muestran la contracara del hijo pródigo, pero tampoco autoriza a suponer que el hijo mayor era “SALVO” porque como ya se ha demostrado más arriba la finalidad de la parábola está orientada a poner en evidencia la misericordia del padre para con sus hijos. No se trata aquí de determinar si tal o cual hijo era salvo o no. En consecuencia no es válido decir que el hijo menor, al principio de la historia era salvo, luego tentado por el diablo cayó en pecado, y por último, al arrepentirse y reconciliarse con su padre fue nuevamente salvo. Esta interpretación es una gran falacia del Sr. Corner.
Lo único rescatable de este párrafo de Corner, es la frase que dice: “Nadie puede pecar sin sufrir las consecuencias.”
Párrafos de Dan Corner
Lo que pasó con el pródigo es exactamente lo mismo sobre lo que Pablo advirtió a los cristianos de Roma que les podría pasar si ellos empezaban a vivir de acuerdo a su naturaleza pecaminosa, es decir, morirían espiritualmente. Vea Romanos 8:13. No existe seguridad eterna o perseverancia de los santos en la Biblia. De hecho, tal doctrina es lo contrario a la verdad de Dios. Vea también Gá. 5:19-21; 6:8-9; 1Co. 15:2; etc. Un cristiano debería sentir repulsión ante la mera noción o mención de la seguridad eterna. Tal enseñanza nunca debería ser enseñada o incluso tolerada. Hacerlo es desobedecer Ap. 2:20.
Argumentación de El Contendor:

Como ya lo explicamos, y demostramos con abundancia de pruebas, y hasta el cansancio, en las
argumentaciones anteriores, esta parábola del hijo pródigo NO ES ÚTIL PARA DEMOSTRAR QUE
UN CRISTIANO SALVO SELLADO POR EL ESPÍRITU SANTO PUEDE PERDER TAL CONDICIÓN.
Pretender utilizarla para tal fin lleva a una burda falacia.
Tal como lo explica al principio el Dr. Bailey, estas tres parábolas quieren expresar el amor de Dios
por los que están perdidos. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
En estas tres parábolas: la de la oveja perdida, la de la moneda perdida y la del hijo pródigo, Lucas
entendió que juntas formaban parte de una sola parábola.
Un pastor paga un precio para encontrar y restaurar una oveja perdida. Lo mismo hace la mujer por
su moneda . En ambas historias queda claro que Jesús es el buen pastor en la primera historia, y toma
el lugar de la mujer piadosa en la segunda.
Esta relación formula algunos interrogantes con respecto a la tercera historia: ¿es también Jesús el
padre bueno? y ¿también se asemeja esta tercera historia a las dos primeras en el hecho de que el
padre tenga que pagar un alto precio para encontrar y restaurar a su hijo?
Pues sí, efectivamente, Jesús es el que está representado en las tres parábolas. Ningún padre humano
puede ser un modelo adecuado para reflejar a Dios.
Como Jesús lo sabe, eleva la figura del padre más allá de las limitaciones humanas y la adapta al modelo
de Dios.

Párrafos de Dan Corner

·        Reiterando, Dios recibió en casa al pródigo luego de que él se apartó de su iniquidad para servirle humildemente. Eso revirtió su condición perdida. La restauración fue inmediata. Dios se deleita en mostrar misericordia (Mi. 7:18), pero con respecto a la salvación, debe ir acompañada al arrepentimiento de los pecados, apartarse de ellos, y tener la voluntar de servir los mandatos del Padre—todo lo que vemos en el ejemplo del pródigo. Vea también 1 Ts. 1:9b.

Argumentación de El Contendor

¡Qué ensalada Sr Corner! , ¡qué manera de mezclar las cosas! . El hecho de que Jesús eleva la figura del padre más allá de las limitaciones humanas y la adapta al modelo de Dios, no lo habilita para escribir que “Dios recibió en su casa al pródigo”. Fue su padre terrenal el que recibió en su casa al hijo pródigo, si bien esta figura literaria se puede asemejar a la actitud misericordiosa de Dios al recibir al pecador arrepentido. Por lo demás, Todo el resto del párrafo no quita ni agrega nada al tema central con que Corner pretende demostrar la pérdida de la salvación.

Párrafo de Dan Corner:
— El pródigo no tuvo que confesar sus pecados a un cura ni rezar tres padres nuestros y tres Aves Marías (o cosa parecida) para que sus pecados fuesen perdonados. Él obtuvo la misericordia y el perdón directo de Dios sin primero dirigirse a ninguna otra persona, incluyendo una figura femenina como María, El Padre está lleno de misericordia y compasión para el que se arrepiente, como en el caso del pródigo. Representar al Padre como iracundo en tales circunstancias es una distorsión horrible y peligrosa de la verdad vital relacionada a la salvación misma.

Argumentación de El Contendor:

Comencemos con lo que está destacado en negrita. En ningún lugar de lo escrito en esta parábola encontramos párrafo alguno donde se presente al padre como IRACUNDO. No entiendo con que fin se hace esta observación en negrita.
En lo que respecta a la frase “confesar sus pecados a un cura ni rezar............etc etc., no tiene relevancia porque los creyentes evangélicos, no recurrimos a estas prácticas. Pero luego, Corner vuelve a mezclar los roles. El padre (terrenal) recibe y perdona a su hijo que se había apartado del hogar, antes de que su hijo pronunciara la frase reconociendo sus faltas, lo abraza y lo besa. El padre no demuestra amor en respuesta a la confesión de su hijo, sino que de su propia compasión se descarga a sí mismo, toma forma de siervo y corre a reconciliarse con su alejado hijo.
Nuevamente vemos que no se trata aquí demostrar si el hijo era salvo o no salvo que si perdió la salvación y volvió a recuperarla. Ya demostramos sobradamente que esa no es la finalidad de esta enseñanza de Jesús, sino que en la enseñanza de Jesús se pone bien en evidencia la misericordia y la gracia de Dios que se manifiesta en su plan de redención para rescatar al pecador al precio de la sangre de su divino Hijo, Jesucristo.
Toda la “tinta” gastada por Dan Corner en vanas palabrerías para utilizar la parábola del hijo pródigo para demostrar que un verdadero creyente, bajo el poder guardador de su Padre Celestial, puede perder su salvación, es toda palabrería vana e inútil.


Párrafo de Dan Corner:

— El pródigo es una de entre cerca de media docena de parábolas en las que Jesús enseñó sobre la salvación, y al hacerlo, refuta al Calvinismo.


Argumentación de El Contendor:

Con respecto a este párrafo de Dan Corner, no vemos la necesidad de aplicar la parábola del hijo pródigo para refutar al Calvinismo ya que éste, por sus gruesos errores de apologética, se refuta a sí mismo.
Por el contrario, dada la pésima interpretación que Dan Corner le da a esta parábola (demostrada paso a paso en todo el desarrollo de este “debate”), pensamos que dicha interpretación, por errónea y falaz, no sirve para refutar ni apoyar nada.
Para concluir esta interpretación comparada de la parábola del hijo pródigo, incluiremos nuevamente el párrafo de cierre con le broche de oro de Henri Nouwen:
«Este es el retrato de Dios, cuya bondad, amor, perdón, cuidado, gozo y compasión no tienen límites en absoluto. Jesús presenta la generosidad de Dios, valiéndose de todo el simbolismo que su cultura le brinda, y al mismo tiempo transformándolo constantemente» (El regreso del hijo pródigo).Si el hijo mayor acepta el amor que ahora se le ofrece a él, se verá obligado a aceptar al hijo pródigo con el mismo amor con el que el padre recibió al cuidador de cerdos. Será necesario que el hijo mayor sea hecho «conforme a la imagen» de ese padre compasivo que sale al encuentro de ambas clases de pecadores como un siervo sufrido que ofrece un amor inmerecido y de gran valor.
NOTA de El Contendor: ¿Entendió Sr. Dan Corner???


Aquí damos fin a la interpretación comparada de la parábola del hijo pródigo. El lector, con la ayuda y con la guía del Espíritu de Dios, llegará a sacar sus propias conclusiones.


En las próximas publicaciones continuaremos refutando la doctrina herética del Sr. Dan Corner que enseña que un verdadero creyente sellado por el Espíritu Santo puede perder su salvación y la vida eterna.
Aquí damos fin a la interpretación comparada de la parábola del hijo pródigo. El lector, con la ayuda y conla guía del Espíritu de Dios, llegará a sacar sus propias conclusiones.
En las próximas publicaciones continuaremos refutando la doctrina herética del Sr. Dan Corner que enseña que un verdadero creyente sellado por el Espíritu Santo puede perder su salvación y la vida eterna.