EL CONTENDOR POR LA FE

Dedicatoria:



A la Revista Evangélica homónima que se publicó entre los años 1924 al1993. A sus Directores y Redactores a quienes no conocí personalmente, pero de quienes tomé las banderas, para tratar de seguir con humildad el camino de servir a Dios trazado en la revista durante casi 70 años.



viernes, 31 de agosto de 2012

"Y DESPUÉS DE ESTO DERRAMARÉ MI ESPÍRITU SOBRE TODA CARNE" Joel 2:28 – Parte 1


Por El Contendor

Esta profecía de Joel ha sido objeto de muchas malas interpretaciones: ya sea por fallas hermenéuticas o bien por intereses espurios de quienes la han usado para adaptarla a sus predicaciones alejadas de la verdad escritural.
Es muy común al interpretar Joel 2:28, confundir los postreros tiempos de Israel con los postreros tiempos de la Iglesia. Tanto Joel 2:28 como Joel 2:23 (lluvias  tempranas y lluvias tardías) son utilizados por muchas ramas del tronco de raíz pentecostal (especialmente por el ultra-pentecostalismo), para aplicarlos (en forma errónea) al supuesto derramamiento del Espíritu Santo en los últimos días de la iglesia en la tierra, antes del arrebatamiento.
Esta tesis queda completamente desvirtuada si leemos:

Luc 18:8  Os digo que pronto les hará justicia.  Pero cuando venga el Hijo del Hombre,  ¿hallará fe en la tierra?

Y también:

2Ts 2:1  Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo,  y nuestra reunión con él,  os rogamos,  hermanos,
2Ts 2:2  que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar,  ni os conturbéis,  ni por espíritu,  ni por palabra,  ni por carta como si fuera nuestra,  en el sentido de que el día del Señor está cerca.
2Ts 2:3  Nadie os engañe en ninguna manera;  porque no vendrá sin que antes venga la apostasía,  y se manifieste el hombre de pecado,  el hijo de perdición,
2Ts 2:4  el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;  tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios,  haciéndose pasar por Dios.

El torcimiento deliberado de las escrituras se puede comprobar en unos párrafos (referidos a Hechos 2:14-16) publicados en un blog de un “creyente”, seguramente pentecostal, (Néstor), donde se expresa lo que transcribo:

A) Los postreros días, aquí, es mencionado por pedro aludiendo a la era de la iglesia, desde el Pentecostés hasta el retorno de Cristo. Representan la transición entre esta era y la era por venir. Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, es una reiteración de lo dicho por el profeta Joel que Pedro explica con claridad.
Él alude a los acontecimientos extraordinarios del Pentecostés en términos de derramamiento del Espíritu predicho en la profecía de Joel. El derramamiento del Espíritu en el Antiguo Testamento había sido durante mucho tiempo reservado a los líderes espirituales y nacionales de Israel.
Sin embargo, bajo el Nuevo Pacto, la autoridad del Espíritu se concede a “toda carne”, a todo el que se acoja a Él. Todo creyente es ungido para ser sacerdote y rey a Dios.

Réplica de (A): Según Jack Fleming: En primer lugar hemos de reconocer que  la promesa ES PARA ISRAEL COMO NACIÓN, Y ESTO SERÁ PARA EL FIN DE LOS TIEMPOS (Jer. 31: 34) "y no enseñará más ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán...y no me acordaré más de su pecado". Lo dice en singular, porque no se refiere a los pecados que cometen cada día, sino al mayor de todos, el haber rechazado al Señor.
En segundo lugar, no existe ninguna duda que esto no sucedió el día de Pentecostés  con  la  nación de Israel, sino que  sucedió con un pequeño grupo de judíos; lo cual fue una  muestra  de  lo  que habrá de suceder, como fue el caso de los tres amigos de Daniel en el horno de fuego; o con Pedro, Jacobo y Juan en el monte de la transfiguración. Lo que sucedió allí fue solamente un cumplimiento  parcial; la profecía con todos sus detalles y gloria está todavía en el futuro.
Hemos de aprender a distinguir entre los "postreros días para Israel" y los "postreros días de la iglesia".
Los postreros días de Israel, es el tiempo de angustia y aflicción que hablaron los profetas para los 7 años de la gran tribulación.
En cambio LOS POSTREROS DÍAS DE LA IGLESIA son los de apostasía y prosperidad, tiempo que transcurre ANTES de la Gran Tribulación, porque el Señor se llevará  Su Iglesia a las mansiones celestiales antes de los juicios.
La simple lectura del pasaje no admite otra interpretación posible. Joel señala claramente que se está refiriendo a los postreros días de Israel, y Pedro corrobora lo mismo al dirigirse en particular a los: "Varones judíos" (Hch.2:14).

B) Importantes evidencias de haber participado en el derramamiento del Espíritu son los sueños y profecías.

B) Estas  “importantes evidencias”, (sueños y profecías), no tienen fundamento  bíblico alguno. La única evidencia de haber recibido el Espíritu Santo es, para cada creyente , lo que dice 
“Rom 8:16  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu,  de que somos hijos de Dios.”
No se necesitan las evidencias externas como decir o exhibir que se tienen sueños, profecías, hablar en lenguas  etc

C)Esto último te da la pauta concreta de que cuando se habla de postreros tiempos, no está demasiado lejos el que hemos descubierto en este trabajo.
 Porque no cabe ninguna duda que ya, hoy mismo, ahora y en distintos puntos del planeta, hay creyentes anónimos que han sido ungidos por ese derramamiento y se han convertido en sacerdotes sólidos e incorruptibles.

C) Hoy mismo, ahora y en distintos puntos del planeta , interpretando con falacia  Joel 2:28-29  para  fundamentar sus  aspiraciones de profetas (falsos), han aparecido miles de falsos maestros dando cumplimiento a lo que dice en  2Ti 4:3  Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina,  sino que teniendo comezón de oír,  se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
2Ti 4:4  y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Estas son las consecuencias de darle a las profecías una interpretación “extra  bíblica”
Los “ungidos que se han convertido en sacerdotes sólidos e incorruptibles”, (según el sr. Néstor), No son ni más ni menos que los blasfemos charlatanes que se adjudican una super unción del espíritu (con minúscula) que, con la ayuda de algún demonio, o con un simple truco circense, hacen caer de espaldas a sus “feligreses” o los hacen revolcarse por el piso, o les provocan la risa “santa”, curan enfermedades, solucionan problemas familiares, y auguran prosperidad para los que “pactan” o depositan sus “semillas” para llenar las arcas de sus “iglesias”.

Continúa en Parte 2

jueves, 2 de agosto de 2012

"LA GENERACIÓN MALA Y ADÚLTERA DEMANDA SEÑAL".


Por El Contendor

Dedico este escrito a los discípulos y seguidores de los falsos  maestros y/o profetas y/o apóstoles y/o ungidos: CLAUDIO FREIDSON, CARLOS CASH LUNA, GUILLERMO MALDONADO, CÉSAR CASTELLANOS, BERNARDO STAMATEAS, SERAFIN CONTRERAS, MARCOS WITT, BENNY HINN, DANTE GEBEL, etc, etc,
No me mueve, al  escribir estas notas, ningún deseo de denigrar ofender, ni mucho menos juzgar, (sólo Dios los juzgará en su día) a los millones de personas que siguen a estos falsos maestros. Pero sí me mueve el amor a Cristo y a mi prójimo, estas personas que deberían pertenecer al pueblo de Dios, que deberían ser las ovejas del rebaño de Jesucristo, pero que no saben (ni siquiera ellos mismos) que están integrando la generación mala y adúltera que demanda señales y milagros a sus falsos pastores, que son los lobos rapaces que menciona el apóstol Pablo en  (Hechos 20:29-30).  Me entristece ver a las huestes de Satanás ganar batallas, conquistar cada vez más territorios apoyados en sus armas infames: el falso evangelio y las mentiras y señales engañosas. Lamentablemente el enemigo ha encontrado un pueblo que prefiere andar por vista y no por Fe.
Generación mala porque están aún en sus pecados, no han nacido de nuevo todavía. La fe que los ha llevado a seguir a su falso maestro, no es la fe que salva; es una fe codiciosa, interesada, materialista. Los falsos maestros les han enseñado que lo que pidan a dios: salud, prosperidad, riqueza, ganancias etc. dios se los dará, basta sólo con declararlo. Pero nunca piden conforme a la voluntad del Dios verdadero.
Hace unos días vi un video de uno de estos falsos pastores que sorpresivamente lanzó una pregunta a su público: “¿Cuántos aquí creen que son salvos?” me sorprendió ver que, sin dudarlo, la mayoría o casi todos (no los pude ver con exactitud) levantaron rápidamente sus manos a lo que respondió su interlocutor: ¡Aleluya!, ¡Aleluya!, ¡Aleluya!.
Y yo no puedo dejar de preguntarme: ¿Puede ser salvo aquél que recibió y creyó un falso evangelio? ¡Que alguien me conteste con fundamentos!.
Generación adúltera, como se explica más adelante: Estos términos se usan en el AT para describir la idolatría e infidelidad espiritual de Israel; ahora, en estos tiempos de apostasía, el calificatívo se aplica a todos aquellos que son infieles a Cristo pues en lugar de seguirlo a Él siguen a estos falsos maestros de los cuales hice mención con nombre y apellido en el principio de este escrito.
No puedo eludir el mandamiento de amar a mi prójimo, si estoy mirando hacia otro lado, para no ver y desentenderme de los cientos de miles o millones de personas que en el mundo caerán en el mismo pozo hacia donde sus ciegos maestros los están conduciendo. Tengo familiares y amigos a los que hace tiempo que no veo, y por los cuales de ninguna manera he perdido el afecto, y por ellos y aún por los que no conozco, se aflige mi corazón en gran manera, cuando los imagino prisioneros y atormentados eternamente por Satanás, por haber caído en las trampas de un falso maestro.
Por todos ellos, por amor a la verdad, por amor al Señor Jesucristo y a su Palabra, me he empeñado con todo mi esfuerzo en combatir por la Fe y no hablar con otro argumento que no sea la Sana Doctrina y ruego a Dios me conceda la bendición de poder poner en mi boca las palabras del apóstol Pablo cuando dijo:
Hechos 20:26-27 “ Por tanto,  yo os protesto en el día de hoy,  que estoy limpio de la sangre de todos;  porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.”

Ahora paso a analizar el significado del encabezado de esta página. En primer lugar copiaré los versículos que voy a emplear para desarrollar este tema.


“Mat 12:38  Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos,  diciendo:  Maestro,  deseamos ver de ti señal.
Mat 12:39  El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal;  pero señal no le será dada,  sino la señal del profeta Jonás.
Mat 12:40  Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches,  así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”

“1Co 1:21  Pues ya que en la sabiduría de Dios,  el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría,  agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
1Co 1:22  Porque los judíos piden señales,  y los griegos buscan sabiduría;
1Co 1:23  pero nosotros predicamos a Cristo crucificado,  para los judíos ciertamente tropezadero,  y para los gentiles locura;
1Co 1:24  mas para los llamados,  así judíos como griegos,  Cristo poder de Dios,  y sabiduría de Dios.”

“2Co 5:6  Así que vivimos confiados siempre,  y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo,  estamos ausentes del Señor
2Co 5:7  (porque por fe andamos,  no por vista)”

¿Cómo se relacionan entre sí Mateo 12:38-40 con 1Corintios 1:21-24 y con 2Corintios 5:6-7? Procuraré explicarlo a continuación:

(Mateo 12:38-40)  Los judíos en especial los que se arrogaban ser intérpretes de la ley, como los escribas, y los legalistas fariseos (Mateo 23:4), pedían señales (milagros) a aquéllos que pretendían ser enviados de Dios. Jesús sabía que habían visto milagros suficientes para convencerles de que Él era el Mesías. Pero ellos ya habían decidido no creer en Él y eso no iba a cambiar con otro milagro.
Jesús califica a los líderes religiosos como generación malvada y adúltera (v. 4), porque pedían una señal que obligaría la fe. Pero tal “fe” dejaría de ser fe genuina, (la fe que agrada a Dios). Habían oído y visto abundantes evidencias de que Jesús era el Hijo de Dios.
Jesús describe la gente que demanda señales para poder creer como una generación malvada y adúltera (v. 39). Estos términos se usan en el AT para describir la idolatría e infidelidad espiritual de Israel; generación malvada y adúltera describe una condición espiritual más bien que una condición moral.
¿Para qué pidieron milagros aquellos hombres? Obviamente el Señor no hizo ningún milagro porque conoció los corazones de aquellas personas que sólo querían el elemento sensacional o tentar al Señor. Por otro lado, les recuerda del milagro de Jonás, quien estuvo en el vientre de un monstruo marino tres días y tres noches. Aprovecha esa historia para anunciar por primera vez, en forma análoga, que él mismo estaría en la tumba (corazón de la tierra) tres días y tres noches (v. 40). También anuncia implícitamente la resurrección, pues como Jonás salió de la criatura marina después de tres días, él también saldría de la tumba. Pero tales líderes religiosos habiendo crucificado a Jesús y comprobada su muerte y resurrección aun negaron este portentoso milagro.
(1Corintios 1:21-24)  Para los judíos era imposible que ellos aceptaran que el Mesías pudiera sufrir la ignominia de la cruz. Por esto, a ellos la predicación apostólica les parecía una locura. Los judíos pedían intervención divina (señales) según sus propios criterios para aceptar el evangelio, los griegos anhelaban la sabiduría; ellos, en su concepto respecto a la divinidad, tampoco podían ver ninguna lógica dentro de la proclamación apostólica. Su “sabiduría” no admitía que Dios pudiera encarnarse, ¡mucho menos morir! Al fin y al cabo, sus conceptos teológicos no dependían de la revelación sino de su propia razón humana.
Pablo procede a ampliar más la diferencia entre los judíos y los griegos incrédulos y los creyentes cristianos. El v. 23 reconfirma que la cruz era “tropezadero” para los judíos, porque la idea de un redentor muerto, y peor aún colgado de una cruz, (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), no encajaba dentro de su teología. En cambio, entre los creyentes (los llamados) la reacción ante la cruz es muy diferente: “Cristo poder de Dios,  y sabiduría de Dios.”

Dejaremos para el final las consideraciones sobre 2Corintios 5:6-7 y a continuación pasamos a analizar quiénes son, en los tiempos actuales, las personas que integran “la generación mala y adúltera que demanda señal”.
Cristo, del griego chrein, significa “el ungido”. Pero en estos tiempos han proliferado los “ungidos” así autotitulados, como quien posee un rango que los pone en eminencia por sobre los demás. Estos son aquéllos a los que se refiere el apóstol Juan en  1Jn 2:18  “Hijitos,  ya es el último tiempo;  y según vosotros oísteis que el anticristo viene,  así ahora han surgido muchos anticristos;  por esto conocemos que es el último tiempo.”
Congregan multitudes en espaciosos “templos” y hablan con palabras infladas, como los describe patéticamente el apóstol Pedro:
2Pe 2:18  “Pues hablando palabras infladas y vanas,  seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.
2Pe 2:19  Les prometen libertad,  y son ellos mismos esclavos de corrupción.  Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.
2Pe 2:20  Ciertamente,  si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo,  por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo,  enredándose otra vez en ellas son vencidos,  su postrer estado viene a ser peor que el primero.
2Pe 2:21  Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia,  que después de haberlo conocido,  volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
2Pe 2:22  Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito,  y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.”
Así actúan los falsos cristos es decir los falsos ungidos. Hablan de unción y no saben de qué están hablando, pues para conocer la verdadera unción, la del Espíritu Santo, es necesario haber nacido de nuevo pero ellos, habiendo conocido al Señor y habiendo conocido el camino de la justicia (conocer no significa aceptar), han desviado su camino proclamando un falso evangelio y arrastrando detrás de ellos, por el ancho camino que lleva al castigo eterno, a millones de personas que no caminan por fe sino que demandan señales y milagros; todas estas personas integran  la generación malvada y adúltera de estos tiempos.
Tenemos el testimonio de las Sagradas Escrituras, la misma Palabra de Dios que nos habla de todos sus milagros y portentos, toda la sabiduría divina que necesitamos para conocerlo a Él allí la encontramos. ¿Por qué caer en la tozudez e incredulidad del apóstol Tomás que necesitó ver las señales de la crucifixión en el cuerpo del Señor resucitado, y recibir de Él tan triste amonestación: Juan 20:29 “ Jesús le dijo:  Porque me has visto,  Tomás,  creíste;  bienaventurados los que no vieron,  y creyeron.”
Entre los muchos falsos ungidos que he visto y escuchado, está el famoso, (en mi país y también fuera de él,) Claudio Freidson.
Basta recordar las falsas profecías que proclamó en el estado de Texas. EEUU.  Lo presentaron en canal T.V Enlace el día Domingo 26 de Octubre.2008 .Hora 4:p:m de la tarde. Para muestra, transcribo algunas de las infladas palabras dichas en esa oportunidad: “Viene une nueva pasión, nueva ola, gran impartición, el señor traerá una gran victoria a tu casa, avivamiento , unción, milagros, multiplicación, cielos abiertos, el enemigo será quebrantado"............................
Utilizando pasajes del Antiguo Testamento que sólo son aplicables al pueblo de Israel y en aquella época agrega  el falso apóstol
“Esa era la condición del primer templo, se venía a construir la casa de Dios ,construyen solo piedras quemadas, no era de riquezas, no había tanto dinero, los ancianos lloraban por que decían nunca más tendremos lo mismo...pero hoy yo vengo a declarar algo poderoso, lo que tengo ahora no es nada...de aquí a poco...viene una gran victoria se abren los cielos, el Señor les va a conceder las peticiones de su corazón...Dios va a desatar algo fuerte.., Lo mejor nuestro ya fue...pero lo que viene va a ser mejor...Yo lo recibo...Aleluya....”
Habla el falso apóstol y dice:……..”mía es la plata y mío es el oro...Yo lo recibo...lo que viene va a ser mejor, más fuerte, más glorioso, vienen días de más fuego, más prosperidad de más oportunidades; Dios abrirá puertas en T.V...Tendrás satélites, sacudirás las naciones...La gloria postrera será mayor que la primera, vas a ver avivamientos, Dios llenará de gloria tu casa. Dios tiene mas para ti, lo mejor está viniendo. tu ministerio será más fuerte tendrás más prosperidad, más milagros...Los mejores días para esta tierra son los que vienen: para tus hijos, los hijos de tus hijos...Aleluya...Aleluya”
La mejor prueba de la falsedad de este “profeta” y “ungido” la vemos en la realidad en el día de hoy: la situación del mundo, en general es mucho peor que la del 2008. Vemos lo que pasa en Europa: miseria, desocupación, revueltas populares, el conflicto árabe – israelí siempre a punto de estallar; en mi país, la Argentina, la situación económico – social se deteriora enormemente día a día, las leyes que se promulgan (como las del matrimonio entre homosexuales, la ley de identidad de género, etc.) ponen en evidencia la decadencia moral y espiritual de los legisladores y del mismo pueblo que las acepta con beneplácito. Las profecías del “reverendo” Freidzon se contradicen totalmente con lo que está pasando en el mundo. Las puertas de la TV a las que se refiere  el falso ungido las ha abierto el dios (con minúscula) a todos los que como él predican el engaño y un “evangelio extraño”. En TV ENLACE no queda ya quien predique la Verdad de Jesucristo.
Si así se están cumpliendo las “profecías” de Claudio Friedzon, merecería que se le apedreara, como lo estipula el Antiguo Testamento, por ser un falso profeta. .
Deu 13:10 “ Le apedrearás hasta que muera,  por cuanto procuró apartarte de Jehová tu Dios,  que te sacó de tierra de Egipto,  de casa de servidumbre.”
Por último, para cerrar el tema transcribo un párrafo del estudio de JACK FLEMING, con el cual coincido en todos sus aspectos, y siendo guiados tanto él como yo por “un mismo Espíritu” expresamos los mismos conceptos.

 2Corintios.5: 7
"Por fe andamos, no por vista". Por Jack Fleming
………………“Por ser la convicción de lo que no se ve, dice de otro hombre de fe, Moisés, (vr.27) "Se sostuvo como viendo al Invisible". Es lo que menciona el Salmo 23: 4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento".
Ese es el resultado de una fe conforme a las Escrituras, una que se apoya en las cosas que no ve, porque el verdadero cristiano no anda por vista, sino que por fe, y la fe es la convicción de lo que no se ve. El Señor dijo (Jn.20: 29) "bienaventurados los que no vieron y creyeron".
Hoy, con toda la alquimia religiosa que se ha desarrollado, encontramos un "cristianismo" cuyo principal componente, no es la fe, sino aquello que pueden ver, olvidándose de esa bienaventuranza para los que no vieron y creyeron.
Es un emocionalismo que ha reemplazado la fe cristiana, para substituirla por "experiencias" y "milagros" que muchos "sopladores" realizan como parte de su show. Aquellos que andan por vista y no por fe, se impresionan grandemente con esta clase de espectáculos.
Multitudes son los que llenan esos lugares, sin haber tenido jamás la experiencia de un nuevo nacimiento, pero permanecen allí, porque ellos mismos dicen: "Yo no me muevo de este lugar, porque aquí he visto....". Sí, han visto y se sienten muy a gusto, porque nunca han tenido fe. Lo que se ve, no es fe (Rm.8: 24).
Y mi gran preocupación es que si por sus propios dichos reconocen no tener fe, porque están por lo que ellos han visto, a diferencia del cristiano que anda por fe y no por vista; eso significaría en forma evidente que nunca han sido salvos.……………… Si Ud. es de los que andan por vista, y no por fe, le recomiendo con mucho amor por la salvación eterna de su alma, que repase el fundamento de sus creencias. ¿Es de aquellos que su gozo descansa en lo que ha visto en su iglesia?
Tenga en cuenta que sin fe (que es aquello que descansa en lo que no ha visto), es imposible agradar a Dios. Es más, no podría ser verdaderamente contado entre número de los salvados, porque somos salvos por medio de la fe. Incluso, todo lo que no proviene de la fe, es pecado.
No únicamente los que se han conformado con ver milagros y se han regocijado con esas "experiencias" no entrarán en el reino de los cielos, sino que obviamente los que incentivan y motivan esa clase de religión, serán los que irán a la cabeza de ese desfile que conduce al infierno, porque si un ciego sigue a otro ciego, ambos caerán al hoyo.
Mt.7: 22-23 "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad".
El verdadero hijo de Dios anda por fe, no por vista. Porque sin fe es imposible agradar a Dios, y la fe es aquello que no se ve. ¿Tiene Ud. esa fe que nos habla la Biblia? porque la salvación es por medio de la fe.
Todo aquello que no proviene de la fe, de lo que aún no vemos, es pecado. ¿Usted, anda por fe, o por vista? Pero no olvide, que el hijo de Dios, dice la infalible Palabra de Dios, anda por fe, no por vista. Amén

miércoles, 11 de julio de 2012

PARÁBOLA DE LAS 10 VÍRGENES comentada


Por El Contendor

Cada parábola del Señor Jesucristo es una enseñanza que cuanto más hurgamos y más investigamos sobre su contenido más material precioso extraemos para edificar nuestras vidas como creyentes cristianos.
Para poder entenderlas y comentarlas es necesario tener en cuenta ciertos factores que pueden llegar a modificar su interpretación, como por ejemplo: la época en que fue expuesta, el pueblo o la gente a la que estaba dirigida, las costumbres, las tradiciones y las creencias de tales personas, el momento político de esos pueblos etc.
Quien visite mi publicación del 25 de noviembre de 2010, podrá encontrar la Parábola del Hijo Pródigo bajo dos interpretaciones muy diferentes: una, la del Sr. Dan Córner plagada de errores, interpretada bajo el punto de vista de sus herejías. La otra interpretación, cuyo autor es  el Dr. Kenneth E. Bailey, (y que yo he usado para refutar  a la primera), es la mejor interpretación que  he encontrado, y que según mi modesta opinión, es la que extrae la verdadera esencia de la enseñanza.

Con respecto a la Parábola de las Diez  Vírgenes  (o doncellas o jóvenes), luego de mucho leer no he encontrado una interpretación que exprese o que explique el valor o significado de ciertos elementos, y el rol que desempeña los personajes de la narración, en la propia narración y en referencia a su aplicación a las vidas de las personas a las que iba dirigida.  Pero tomando los aciertos de los muchos comentarios que he leído, me he permitido escribir sobre mi propio punto de vista como si armara un rompecabezas, buscando que cada pieza encaje en su lugar.
Como una primera aclaración y presentación, transcribiré un párrafo extraído de la Wikipedia:
“La enseñanza encerrada en esta parábola es de estar siempre preparados para la segunda venida de Jesucristo, el cual es representado en la parábola como el novio, siendo así las diez vírgenes los creyentes que esperan a Cristo y la boda, el gozoso evento de su regreso.
En los tiempos de Jesús, la tradición judía en las bodas era que; un grupo de amigas de la novia esperaran al novio cerca del lugar en el que se llevaría a cabo la fiesta de bodas, para iluminarle el camino con lámparas cuando éste llegase, esto es lo que trata la parábola, y no, como se cree usualmente, que el novio contraerá matrimonio con las diez vírgenes, en un acto de poliginia. (o poligamia).”
Emplearemos la versión de “La Biblia en lenguaje sencillo” para que la narración quede en el lenguaje común, con el cual estamos más familiarizados:
Mat 25:1 "En el reino de Dios pasará lo mismo que sucedió una noche en una boda. Diez muchachas tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio.
Mat 25:2 Cinco de ellas eran descuidadas, y las otras cinco, responsables.
Mat 25:3 Las cinco descuidadas no llevaron aceite suficiente,
Mat 25:4 pero las cinco responsables llevaron aceite para llenar sus lámparas de nuevo.
Mat 25:5 "Como el novio tardó mucho en llegar, a las diez muchachas les dio sueño y se durmieron.
Mat 25:6 Como a la media noche, se oyeron gritos: "¡Ya viene el novio, salgan a recibirlo!"
Mat 25:7 "Las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas.
Mat 25:8 Entonces las cinco muchachas descuidadas dijeron a las responsables: "Dennos aceite del que ustedes traen, porque nuestras lámparas se están apagando".
Mat 25:9 "Las cinco responsables contestaron: "No tenemos bastante aceite para darles también a ustedes. Es mejor que vayan a comprarlo".
Mat 25:10 "Mientras las cinco muchachas descuidadas fueron a comprar aceite, llegó el novio. Entonces, las cinco muchachas responsables entraron con él a la fiesta de bodas y la puerta se cerró.
Mat 25:11 Cuando las cinco descuidadas volvieron, encontraron todo cerrado y gritaron: "¡Señor! ¡Señor! Ábranos la puerta".
Mat 25:12 "Pero el novio les contestó: "No sé quiénes son ustedes. No las conozco".
Mat 25:13 "Por eso ustedes, mis discípulos, deben estar siempre alerta, porque no saben ni el día ni la hora en que yo volveré.

Veamos un poco del contexto histórico de esta parábola:

En la cultura judía, una pareja mantenía su noviazgo por largo tiempo antes de contraer nupcias y la promesa de compromiso era un pacto similar a los votos del matrimonio. En el día de las bodas el novio iba a la casa de la novia para la ceremonia; luego la pareja, formando parte de un gran y alegre desfile, al que se iba agregando gente por el camino, regresaba a la casa del novio donde tenía lugar una fiesta que con frecuencia duraba toda una semana. Estas diez doncellas que se mencionan en la parábola, serían probablemente amigas de la novia y estaban esperando el pasaje del cortejo nupcial para unirse al  desfile con sus lámparas encendidas y así entrar en la casa y participar en el banquete de bodas.  Pero el paso de la comitiva dependía de la hora en que el novio decidiera emprender la marcha y esto podría suceder a cualquier hora; de modo que los que pretendieran unirse al cortejo nupcial tendrían  que estar preparados esperando en algún punto del recorrido para salir a su encuentro a recibir al novio cuando se le ocurriera llegar. A veces la espera podría ser muy larga y cansadora y extenderse hasta muy avanzada la noche. Un detalle importante era que a nadie se le permitía estar en la calle cuando anochecía sin una lámpara. Las lámparas probablemente eran recipientes en que se echaba una cantidad limitada de aceite de oliva, con una mecha que se extendía hacia arriba. Muchas veces llevaban esta clase de lámpara en la punta de un palo que se alzaba sobre la cabeza.
El relato de Jesús nos dice que el novio tardó mucho en llegar; las diez jóvenes que esperaban el cortejo nupcial vencidas por el cansancio se quedaron dormidas hasta que las despertó el clamor que anunciaba que llegaba el novio. Entonces, al aprontar sus lámparas para salir a recibir al novio, las cinco jóvenes descuidadas comprobaron  que sus lámparas se quedarían sin aceite, y como las prudentes se negaran a prestarles algo de la reserva de aceite que ellas tenían, debieron salir a comprarlo. Mientras iban a buscar aceite, se les hizo tarde y no pudieron participar en la fiesta, porque era también costumbre que luego de cerrada la puerta de la casa, ya nadie podía entrar para participar del festejo.

El propósito de la parábola puede aplicarse para representar a los preparados (creyentes nacidos de nuevo) y a los no preparados (creyentes nominales) para recibir a Cristo en su venida, y el hacer ver cómo los no preparados, hasta el fin, podrían confundirse con los preparados, la estructura de la parábola convenía acomodarse a esto, haciendo que las lámparas de las jóvenes descuidadas ardiesen tanto como las de las prudentes, hasta cierto punto, y sólo entonces descubrir su incapacidad de seguir ardiendo por falta de una nueva provisión de aceite. Pero este es sólo un recurso estructural; y la diferencia verdadera entre las dos clases que profesan amar la venida del Señor, es radical: unos son los salvos y otros los que aún no han sido salvos. Estos últimos son los que están en camino de ser salvos pero aún sus vidas no han dado el giro de 180 grados (una media vuelta) para dar la espalda al mundo y comenzar a caminar con el Señor es decir, nacer a una nueva vida en Cristo.
La salvación es una experiencia personal e intransferible. No se debe culpar a las jóvenes prudentes por no estar dispuestas a compartir su aceite con las descuidadas. El aceite significa sólo un estado de preparación o, más bien, una experiencia genuina de salvación, la cual no sirve para cubrir la necesidad de otro. Las prudentes contestaron a las descuidadas en forma terminante,……. “id más bien a los que venden,  y comprad para vosotras mismas” (versión RV 60).  En esta frase se nos da a entender, se nos advierte, que hay ciertas cosas que no se pueden pedir prestadas. A las jóvenes descuidadas les resultó imposible conseguir aceite prestado cuando descubrieron que les hacía falta. No se puede recibir prestada una relación con Dios. Cada cual debe poseerla por sí. No podemos estar viviendo siempre de prestado del capital espiritual que han reunido otros: Hay ciertas cosas que tenemos que ganarnos o adquirir por nosotros mismos, porque no nos las pueden prestar otros. La decisión de abandonar al mundo y al pecado para seguir a Cristo es un paso que debe dar cada uno por sí mismo; nos pueden ayudar, aconsejar, instruir pero debe ser nuestra mente, nuestro corazón el que nos impulse a dar ese paso hacia Cristo. Otra enseñanza, la más importante que nos deja esta parábola, es que la venida del Señor, ya sea para venir por nuestra alma en el momento de la muerte o para venir por los suyos en la “parousía” (su 2ª venida), puede ocurrir en el momento menos esperado. La demora en la llegada del novio representa el lapso entre la primera y segunda venidas del Señor. La venida del novio en forma inesperada se refiere a la parousía o parusía, y tengamos en cuenta lo que nos dice el apóstol Pedro con respecto a la tardanza en la llegada del Señor:
      2Pe 3:9  El Señor no retarda su promesa,  según algunos la tienen por tardanza,  sino que es paciente para con nosotros,  no queriendo que ninguno perezca,  sino que todos procedan al arrepentimiento.
Dónde más variantes de interpretación he encontrado es en el papel que juega el aceite.
               Algunos han argumentado que el aceite de las lámparas representa al Espíritu Santo, pero esta no sería la explicación concordante con la Biblia pues leemos:
Jua 3:34  Porque el que Dios envió,  las palabras de Dios habla;  pues Dios no da el Espíritu por medida.
Por lo tanto si  las jóvenes prudentes tenían aceite suficiente y las descuidadas estaban faltas de aceite, concluimos que no podía ser que en ambas clases de jóvenes  morara el Espíritu Santo en distintas medidas.
Además el E.S. mora sólo en los creyentes verdaderos, en los cristianos nominales, pues no han pasado por el nuevo nacimiento, no son morada del E.S.
No debe confundirse el creyente en el cual habita el Espíritu Santo con el creyente “lleno del Espíritu Santo”. La llenura del E.S. no es una medida que expresa cantidad, sino que expresa el control total que el Espíritu tiene en todas las áreas de la vida del creyente.

Yo opino que una analogía que se puede formular sobre la función y la importancia del aceite en las lámparas sería la siguiente: el aceite es equivalente a la Palabra de Dios, la lámpara es el corazón de cada cristiano sea verdadero (las jóvenes prudentes) o nominal (las jóvenes descuidadas).  Cargar la lámpara, sería alimentar nuestro corazón con la Palabra de Dios oyendo la cual, se nutre nuestra fe. Encender la lámpara significaría comenzar a hacer la Palabra (Santiago 1:22) y así comenzar a caminar hacia Cristo (en la parábola: ir al encuentro del novio).
Los verdaderos creyentes, los que ya tienen nueva vida en Cristo, ( en la parábola: las jóvenes prudentes).Éstas han llenado con suficiente aceite (con la Palabra) en sus lámparas  (en sus corazones) y así, con suficiente fe, han salido y han llegado a recibir al novio (Cristo) y con Él han entrado a la fiesta de bodas. Son los creyentes salvos que han llegado a Cristo y tienen nueva vida en Él; como dijimos más arriba, han tenido una experiencia genuina de salvación.
Los cristianos nominales (de nombre solamente), en la parábola: las jóvenes descuidadas, fueron negligentes al recibir la Palabra y no la atesoraron suficientemente en su corazón, hicieron como el que llena un recipiente pero es más lo que derrama que lo que incorpora en él, se les ha predicado el Evangelio pero es más lo que han dejado pasar por alto que lo que les ha quedado en su mente y han sentido en su corazón. Sus lámparas contienen muy poco aceite, están encendidas pero con una fe muy débil, vacilante, quieren caminar con Cristo pero todavía no han podido o no han querido renunciar a las cosas del mundo. Dicho de otra manera, Jesucristo no es el Señor de sus vidas, no han tenido el nuevo nacimiento (Juan 3:7).
Cualquier golpe de viento apagará la débil llama de sus lámparas, y no podrán seguir caminando para ir al encuentro del novio; y cuando se vuelvan de su camino para conseguir más aceite para sus lámparas, quizás vayan a comprarlo al lugar menos indicado y allí les venderán un aceite adulterado, un aceite que no arde (el falso evangelio); se han quedado en mitad del camino, no han podido llegar  al novio (Cristo); estas son las personas que no han llegado a ser salvas. Han llegado tarde a la fiesta de bodas y encontraron la puerta cerrada, y por más que clamaron recibieron por respuesta del novio: "No sé quiénes son ustedes. No las conozco". Estos son los que nunca tuvieron un encuentro con Cristo y están excluidos de “las bodas del Cordero” (Apocalipsis 19:9).
Estos “cristianos” nominales son los que dejan para más tarde su genuina conversión y se duermen en sus pecados, siguen apegados a las costumbres y cosas de este mundo. De esta tremenda imprudencia despertarán ante el Señor para ser juzgados en el momento de la muerte, o quedarán en el mundo para sufrir la tribulación, luego que los verdaderos creyentes sean arrebatados para ir al encuentro del Rey de Reyes.
Jesús concluyó esta parábola diciéndoles a quienes lo escuchaban:
Mat 25:13  Velad,  pues,  porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir

martes, 19 de junio de 2012

¿SE DEBE SEÑALAR A LOS FALSOS MAESTROS y APÓSTATAS MENCIONANDO SUS NOMBRES?


Por El Contendor

Cuando comencé a escribir esta página de internet, “El Contendor por la Fe”, en defensa de la Sana Doctrina y en cumplimiento de la exhortación que se nos hace en Judas 1:3 , y con el firme propósito de servir a Dios, con lo mejor de los dones que de Él recibimos, me propuse, en un principio, combatir contra las falsas doctrinas confrontándolas con las únicas verdades que son irrefutables, las que encontramos en La Biblia, la Palabra de Dios.
Toda religión, secta, credo, etc. cuyas doctrinas o enseñanzas no armonicen en un 100 por ciento con las enseñanzas bíblicas, no proviene de Dios y por consiguiente provienen de su adversario Satanás o diablo.
Las falsas doctrinas anidadas en religiones cristianas y no cristianas, apartan a sus “creyentes” del único camino de salvación: Jesucristo, y son el mejor vehículo de que dispone Satanás para transportar a las almas que van dejando este mundo, hacia sus prisiones de oscuridad y castigo eterno.
 Budismo, hinduismo, islamismo, nueva era, y sus derivados, son creencias cuyos “maestros” han sido “instruidos” directamente por Satanás y sus servidores y ya tienen su perdición asegurada. Quizás algunos pocos, si recibieron el Evangelio, se puedan volver a Cristo y puedan ser salvos. Pero nadie puede esperar una conversión en masa en estas religiones.
Pero dentro de los que se autodenominan “cristianos”, las sectas como los Testigos de Jehovah, Los adventistas, los mormones, y aún los católicos, tienen enseñanzas y cultos fácilmente detectables como herejías.
Pero el mayor peligro para los cristianos evangélicos en estos días, aparece encubierto y disimulado detrás de los disfraces de ciertos  “maestros”, “apóstoles”, y  “profetas” sobre los cuales nos dice Pedro: 2Pe 2:1  Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,  como habrá entre vosotros falsos maestros,  que introducirán encubiertamente herejías destructoras,  y aun negarán al Señor que los rescató,  atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
2Pe 2:2  Y muchos seguirán sus disoluciones,  por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado. 2Pe 2:3  y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas.  Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda,  y su perdición no se duerme.
Estos  falsos son los más peligrosos ya que sus enseñanzas son apetecidas por muchos “cristianos” nominales pues se acomodan a sus intereses carnales; y lo peor de esto, es que fueron convencidos por sus “maestros” de que son salvos, cuando es evidente que no lo son, pues están siguiendo un evangelio diferente.
 Los falsos maestros fanatizan a sus seguidores a tal punto que ellos son los primeros en salir en su defensa cuando se denuncia a tal o cual iglesia por su falsa enseñanza, en seguida aplican sus recitados argumentos: “¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová,  y será inocente?”  o también  “No juzguéis, para que no seáis juzgados” etc. que mal aplicados o fuera de su contexto, los esgrimen como defensa de sus “maestros”.
Pero denunciar a las falsas doctrinas señalando sus errores y herejías es como combatir a las hormigas sin atacar el hormiguero. En otras palabras: las falsas doctrinas se originan en las falsas enseñanzas de los falsos maestros. En consecuencia, la conclusión a la que llegué es que para combatir contra las falsas doctrinas, debemos denunciar a los falsos maestros, sean “apóstoles”, “profetas” o como quieran autodenominarse.
Es bíblico denunciar a los apóstatas y falsos maestros como podemos comprobar con la Biblia; veamos algunos ejemplos:

-2 Timoteo 1:15: Figelo y Hermógenes (traidores) Nada más se sabe acerca de Figelo y Hermógenes, los que evidentemente se opusieron al ministerio de Pablo. Estos hombres son una advertencia de que aun los líderes pueden caer. A Onesíforo se le menciona como un ejemplo positivo, en contraste con aquellos otros.

-2 Timoteo 2:16-18
El apóstol Pablo dice con respecto a los falsos maestros:   “Mas evita profanas y vanas palabrerías,  porque conducirán más y más a la impiedad.  Y su palabra carcomerá como gangrena;  de los cuales son Himeneo y Fileto,  que se desviaron de la verdad,  diciendo que la resurrección ya se efectuó,  y trastornan la fe de algunos.”
2Ti 2:19  Pero el fundamento de Dios está firme,  teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos;  y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.

-2 Timoteo 3:8:  Janes y Jambres (se opusieron a Moisés; resistieron a Dios) Según la tradición, Janes y Jambres fueron dos de los magos que imitaron los milagros de Moisés ante Faraón (Exo_7:11-12). Pablo explica que así como Moisés los enfrentó y los derrotó (Exo_8:18-19), Dios derrotaría a los falsos maestros que plagaban la iglesia de Efeso.

-2 Timoteo 4:10: Demas.(apóstata) Se le menciona tres veces en las cartas de Pablo, y bien puede ser que puntúen una tragedia. (i) En Filemón 1:24  se le incluye entre un grupo de hombres que Pablo llama sus colaboradores. (ii) En Col_4:14  se le menciona sin comentario. (iii) Aquí había abandonado a Pablo porque amaba este mundo presente. Primero, Demas el colaborador; luego, simplemente Demas, y finalmente, Demas el desertor que amaba este mundo. Aquí tenemos la historia de una degradación espiritual. Poco a poco, el colaborador llegó a ser el desertor, y el título de honor se convirtió en un nombre de vergüenza.
¿Qué le sucedió a Demas? No podemos decirlo de seguro, pero podemos suponerlo.
(i) Puede ser que empezara a seguir a Cristo sin calcular el precio; y puede ser que no fuera del todo culpa suya. Hay una clase de evangelismo que anuncia: "¡Acepta a Cristo y tendrás paz y descanso y gozo!» En cierto sentido, el más profundo de todos, eso es auténtica y benditamente cierto; pero también es verdad que cuando aceptamos a Cristo empezamos a tener problemas. Hasta ese momento hemos vivido de acuerdo con el mundo y sus principios. La vida nos era fácil, porque seguíamos la línea de menor resistencia e íbamos con la mayoría. Pero, una vez que uno acepta a Cristo, acepta una serie de principios totalmente nuevos, y se compromete a una clase de vida totalmente nueva en el trabajo, en sus relaciones personales, en sus placeres... y tiene que haber colisiones. Puede que Demas se sintiera atraído a la Iglesia en un momento de emoción, sin tener tiempo para pensar las cosas a fondo; y cuando la impopularidad, la persecución, el sacrificio, la soledad y la cárcel se le presentaron, se salió porque no era eso lo que él esperaba. Cuando uno se compromete a seguir a Cristo, lo esencial es que sepa lo que está haciendo.

-2 Timoteo 4:14  Alejandro el calderero: Bien puede ser que Alejandro fuera un cristiano renegado que acudiera a los magistrados aportando información, falsa o verdadera, que se podía usar contra Pablo, en su deseo de desacreditarle y destrozarle de la manera más deshonrosa posible.
En 3 Juan 9, Juan menciona a  Diótrefes.(mal ministro de su iglesia) Lo único que sabemos de Diótrefes es que quiso controlar la iglesia. Juan denuncia (1) su renuencia a prestar atención a otros predicadores del evangelio, (2) la calumnia que hace de éstos, (3) su mal ejemplo al negarse a dar acogida a cualquier predicador del evangelio, y (4) su intento de excomulgar a quienes se oponían a su liderazgo. Pecados tales como el orgullo, el celo y la calumnia todavía están presentes en la iglesia, y cuando un predicador tiene la costumbre de estimular el pecado y desalentar la conducta espiritual, se le debe detener.
Jesús reprendió a los falsos maestros en Mateo 23.

En la Biblia vemos cómo los falsos maestros y ministros, los apóstatas y los traidores son señalados con sus propios nombres; en consecuencia, a los seguidores de estos “personajes” les decimos que en estos casos no está bien aplicado el “no juzgar”, por el contrario debemos “juzgar con justo juicio” según Mateo 7:24.
Tampoco está bien aplicado en defensa de estos falsos maestros el “no tocar a los ungidos”, pues los creyentes cristianos tenemos un único Ungido que es el Cristo, nuestro Señor.
Por otra parte, todo cristiano nacido de nuevo es un ungido (con minúscula) pues todos hemos recibido un mismo Espíritu, el Espíritu Santo.
1Jn 2:20  Pero vosotros tenéis la unción del Santo,  y conocéis todas las cosas.
1Jn 2:27  Pero la unción que vosotros recibisteis de Él permanece en vosotros,  y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe;  así como la unción misma os enseña todas las cosas,  y es verdadera,  y no es mentira,  según ella os ha enseñado,  permaneced en Él.
La unción que recibimos los creyentes, la recibimos del E. S. el día que creemos en Jesucristo, es decir el día que nacemos de nuevo (con todo lo que esta frase implica).
Pero nosotros somos siervos del Señor, ungidos por Él que es nuestro Rey, el único cuyo Nombre está por encima de cualquier otro nombre.
Todos los demás cristianos tenemos el mismo grado de unción; los hermanos que se congregan en una iglesia, no tienen menor unción que su pastor o que su maestro, por esto mismo, aquéllos  que se autodenominan ungidos, o aceptan o permiten que se les llame ungidos como si tuvieran un título de preeminencia, en verdad están poniendo en evidencia su falsedad como ministros del Señor. Aquél que se llame (a sí mismo) ungido se está poniendo en el lugar de Cristo y por lo tanto es un anticristo tal como lo explica Juan.
1Jn 2:18  Hijitos,  ya es el último tiempo;  y según vosotros oísteis que el anticristo viene,  así ahora han surgido muchos anticristos;  por esto conocemos que es el último tiempo.
1Jn 2:19  Salieron de nosotros,  pero no eran de nosotros;  porque si hubiesen sido de nosotros,  habrían permanecido con nosotros;  pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
En otras palabras: los falsos maestros, si alguna vez estuvieron en la Iglesia de Cristo, desde el momento que comenzaron a predicar un evangelio diferente al que predicaron los Apóstoles del Señor, quedaron excluidos del Cuerpo de Cristo que es su Iglesia, y pasaron a ser anticristos y anatemas (malditos). En consecuencia: abran sus ojos y destapen sus oídos aquellos que los siguen, los defienden, los elogian, les dan sus ofrendas y hasta casi los veneran, pues al hacer esto están transitando el camino de la perdición.
Es necesario para mantener intacta la Fe que nos ha sido dada una vez y para siempre a los santos, que denunciemos con nombre y apellido a cada uno de los falsos: maestros, apóstoles, profetas ungidos, etc. que proliferan por todo el mundo, engañando y destruyendo almas, “por causa de los cuales el camino de la verdad es blasfemado”.

viernes, 8 de junio de 2012

JUAN CALVINO Y SU DOCTRINA DE LA PREDESTINACIÓN Parte I


Por El Contendor

Pro 14:12  Hay camino que al hombre le parece derecho;
 Pero su fin es camino de muerte.

Hace unos días recibí en mi correo un post  que me envió un hermano en Cristo, el pastor Héctor Cattani de la Iglesia Bautista El Shaddai;  en este escrito el pastor Cattani hace referencia a las nefastas consecuencias del resurgimiento del calvinismo. Comienza diciendo el pastor Cattani:

“Estamos viviendo días de un resurgimiento de las creencias calvinistas las cuales con olor a naftalina están invadiendo las congregaciones bautistas fundamentales y causando ciertos estragos. Lo que en algunos países de latino-américa  comenzó como pequeñas escaramuzas  hoy son auténticas batallas con ribetes y alcances insospechables. Las divisiones son evidentes y se puede ver hermanos heridos, desorientados e infectados de dudas.”


En mi última publicación del 23-05-12, mencioné a varios “hombres de Dios que han honrado sus púlpitos” (textual); entre ellos Charles Spurgeon, Jonathan Edwards, etc., que apoyaban la doctrina calvinista de la predestinación.

El hecho que yo los haya mencionado no quiere significar que yo apoye las enseñanzas calvinistas; pero tampoco concuerdo con las arminianas. Cité a estos predicadores como ejemplo del brío, esfuerzo, valor, e intrepidez que conferían a sus sermones, aunque no estoy de acuerdo con sus enseñanzas calvinistas, con lo cual no los estoy descalificando de ninguna manera, pues sigo manteniendo mi concepto de que eran hombres de Dios, con algún error de interpretación en el tema de la predestinación. Estos errores eran frecuentes en los predicadores de la época, dada la controversia generada, en aquellos tiempos, por dos enseñanzas incompatibles: la de Juan Calvino y la de Jacobo Arminio.
Los “hermanos heridos, desorientados e infectados de dudas” a los que se refiere el pastor  Cattani, me han llevado a ponerme en el sentir de esas personas cuando se hacen la pregunta:¿Qué hay si yo no estoy entre los elegidos para salvación sino que estoy entre los elegidos para condenación?
Es estremecedor  pensar que un familiar querido, un hijo o un amigo  pudiese estar en esa misma disyuntiva.
Mucha gente niega la existencia de un infierno  real y tangible; un lugar de tinieblas, un lugar donde el cuerpo y el alma son atormentados de mil formas posibles. Tan grande tormento que la imaginación humana, tan proclive y fecunda en idear las más horribles torturas, queda escasa de recursos para poder describirlo.  La ausencia de Dios, en tal lugar de tinieblas, descarta la posibilidad de recibir ningún bien, ningún consuelo, ninguna misericordia, ningún descanso en el tormento.  Cabe recordar aquél relato de un presidiario que, luego de un accidente, estuvo muerto por 48 horas y volvió a la vida en una forma inesperada. En esas 48 horas fue llevado a recorrer el infierno, en una forma parecida a la que relata Pablo que fue llevado a visitar el Paraíso (2Corintios 12:2-6). Por supuesto que las vivencias del presidiario y de Pablo fueron diametralmente opuestas.
Pero admitamos que la palabra de Dios nos dice que, después de la muerte, ambas experiencias pasan a ser eternas.
Existen varios relatos de personas que han estado muertas y que han sido llevadas a visitar (a modo de advertencia) las tinieblas y el fuego del infierno; todas coinciden en describir más o menos lo mismo: en el portal de entrada, del lado exterior, está escrito (probablemente c/u lo leerá en su idioma): “ESTE ES EL INFIERNO” y en el lado interno del portal, una leyenda dice:
“QUIENES AQUÍ ENTREN, DEJEN AFUERA TODA ESPERANZA”.
Es tan tremenda esta realidad que muchos prefieren negarla y hasta ridiculizarla, pero no por negarla serán librados de enfrentarla en algún momento, y en ese momento, no podrán eludir la eternidad que les espera.
Por esta razón quiero hacer un humilde aporte para que cada creyente (¿y por qué no?  también algún incrédulo), no caiga en la desorientación y en la duda creyendo que su eternidad en el cielo o en el infierno fue determinada en forma arbitraria dejándolo a él fuera de cualquier elección, tal como lo afirma el calvinismo.
En la Parte II veremos otra forma de explicar, (en mi opinión la más acertada), la enseñanza sobre la predestinación.


JUAN CALVINO Y SU DOCTRINA DE LA PREDESTINACIÓN Parte II

Por El Contendor

El Dr. Tommy Ashcraft  es  Pastor de la Iglesia Bautista Monte Hebrón de Monterrey, N.L.  Él ha escrito este valioso estudio que transcribo a continuación:

Posición Bíblica sobre la “Doctrina” de la Predestinación

Febrero 16 de 2008

El lector notará que en el título de este artículo la palabra “doctrina” aparece entre comillas. Esto es porque técnicamente, la predestinación no debe categorizarse como doctrina. La palabra “predestinación” nunca se menciona en la Biblia, mucho menos en relación con la doctrina. La palabra “predestinar” en alguna forma solo aparece tres veces en las Escrituras: Romanos 8:29 (“predestinó”) y Efesios 1:5 (“predestinado”), y Efesios 1:11 (“predestinados”). En los tres pasajes, la predestinación se menciona NO en referencia al hecho de que uno sea o no salvo, sino que habla de la posición o el privilegio compartidos en el futuro de los que ya somos salvos.

Romanos 8:28 es uno de los versículos más citados por los cristianos. Ha sido una fuente de mucho consuelo en tiempos de confusión acerca de los eventos contrarios de la vida de un cristiano dedicado. Pero Romanos 8:28 está incompleto sin Romanos 8:29. Romanos 8:29 no habla de la predestinación de ser salvo o no. Habla del “prediseño” de un individuo salvo de ser hecho conforme a la imagen del Hijo de Dios. Dios ha predeterminado que nosotros seamos como Cristo.

La teoría que se conoce comúnmente como “calvinismo” se introdujo por el teólogo católico Agustín en el siglo IV. Agustín enseñó que Cristo murió no por todos los hombres, sino por unos cuantos a quienes Dios había escogido y predestinado para ser sus hijos. Enseñó que todos los demás fueron creados para ir al infierno. Enseñó como una realidad que todos los que fueron creados para ir al Cielo estaban como si estuvieran ya en el Cielo, y que todos los que fueron creados para ir al Infierno, estaban como si ya estuvieran en el Infierno. A Agustín póstumamente le fue otorgada la canonización por la Iglesia Católica Romana.

Más de 1,000 años después, Juan Calvino, un ex-católico, avivó esta enseñanza que había sido olvidada desde la muerte de Agustín. Es por Calvino que la enseñanza recibió su nombre: “calvinismo”. Agustín, el padre de esta enseñanza, también enseñó que el bautismo de los infantes fue necesario para poder ir al Cielo. Enseñó que una persona podría tener una regeneración genuina, piedad genuina, y hasta fe genuina, pero sin ser miembro de la Iglesia Católica, esto no le serviría de nada, y que iría al Infierno. Agustín también es responsable por la enseñanza de la perfección sin pecado de María. Es comprobable que muchos de los errores doctrinales actuales de la Iglesia Católica tienen su origen en los escritos de Agustín.

Nadie pretendería que Juan Calvino haya sido bautista. Fue un reformador. No mostró verdadero cristianismo ni en su actitud ni en su comportamiento. Fue un tirano que perseguía y encarcelaba a los que no estaban de acuerdo con él.

Hoy en día algunos enseñan que un cristiano tiene que ser o calvinista o arminiano. Esto no es cierto. Un cristiano puede y debe simplemente creer la Biblia. No pretendemos comenzar a entender la mente de Dios tocante a la relación entre su soberanía y la voluntad libre del hombre. Sin embargo, sí entendemos la enseñanza clara de la Palabra de Dios, que Dios le dio al hombre una voluntad libre para escoger entre el bien y el mal, y una voluntad libre para aceptar o rechazar a Cristo como su Salvador. La doctrina de la predestinación absoluta como la presentan los “calvinistas” se reparte entre cinco puntos. (En inglés, los puntos comienzan con las letras T.U.L.I.P., formando un acrónimo que significa “tulipán”.)

LA DEPRAVACIÓN TOTAL. (Un término usado por Juan Calvino). La interpretación bíblica de la Depravación Total es que todo individuo humano es pecador por naturaleza, por elección y por práctica. Todos tienen una naturaleza pecaminosa. La Depravación Total no significa que todo individuo es tan malo como es posible que sea. No significa que todos los hombres son tan malos en sus acciones terrenales, en lo que es humanamente posible ser, como lo serían, creyéramos como Juan Calvino quisiera. Si el hombre no tiene la voluntad libre para escoger entre el bien y el mal, ¿cómo se explica la enorme diferencia entre el criminal habitual que asesina sin conciencia ni remordimiento, y el hombre moralmente bueno pero inconverso, líder en asuntos civiles y sociales en su comunidad? Hay cosas buenas y encomendables en las vidas de muchas personas que no pretenden ser cristianas (no son buenas a los ojos de Dios, pero en un sentido terrenal, sin son buenas obras).

La Depravación Total significa que cada aspecto de la naturaleza de la persona ha sido afectada, tocada, manchada, contaminada, pervertida o influenciada por el pecado. Todos los hombres son capaces de ser totalmente “buenos” (estamos hablando en comparación con los demás hombres, no de su condición espiritual), sin embargo, por su voluntad libre escogen no serlo. Esta es la interpretación bíblica de la Depravación Total, una posición gustosamente tenida por los bautistas fundamentales.

Juan Calvino tomando la doctrina bíblica de la Depravación Total añadió a la Palabra de Dios y la amplió a una posición extrema y antibíblica. Juan Calvino llamó su doctrina “Depravación Total”, sin embargo, lo que Juan Calvino enseñó debe ser llamado “herejía”. Bajo el término “Depravación Total” Calvino creyó, enseñó y promovió la “Incapacidad Total”. Enseñó que el hombre NO tiene voluntad libre en el asunto de la salvación, sino que su salvación o perdición fue predeterminada solo por Dios, y que el hombre obra mecánicamente como un robot. En respuesta a preguntas acerca de esto, Juan Calvino escribió:

“¿Quién, entonces, podrá ser salvo? Eso es lo que decide solamente la voluntad soberana de Dios, y nada más. Es asunto puramente de la voluntad soberana y divina que, sin duda, por buenas razones que solo Dios mismo conoce, y que ninguna de éstas está relacionada a ninguna cosa que distingue a un hombre de otro, Dios escoge a algunos y rechaza a los demás. La elección de Dios no tiene que ver con la presciencia excepto en cuanto a que El sabe previamente quiénes serán los miembros de la raza humana.” (Los Institutos de Calvino, III, xxiii, página 10).

Entre Génesis 2:16 y Apocalipsis 22:17, Dios le dio al hombre la libertad para escoger. En relación con Génesis 2:16-17, Juan Calvino habla engañosamente. Los versículos dicen: “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Note que Dios mandó a Adán que NO comiera del árbol de la ciencia del bien y del mal. Juan Calvino quisiera que creyéramos que Dios en efecto mandó que Adán no hiciera tal cosa, pero que Dios ya había determinado que Adán violara el mandato de Dios. Eso convertiría a Dios en el autor de la desobediencia voluntaria. Juan Calvino escribió:

La única ocasión en que se podría suponer que haya existido la voluntad libre fue en Adán antes de la caída. Adán pudo haber resistido, si quisiera, siendo que cayó solo por su propia voluntad. En esto la integridad del hombre fue dotada de una voluntad libre por la cual, si hubiera escogido, habría obtenido la vida eterna. Sin embargo, no existe la realidad en la voluntad libre así atribuida al hombre, en vista de que Dios había decretado la caída, y por lo tanto esto debe haber de alguna manera predispuesto la voluntad de Adán. Su voluntad no fue dejada en un equilibrio neutral, ni tampoco su voluntad jamás fue en suspenso ni incertidumbre. Fue inevitablemente seguro que tarde o temprano, Adán caería en la maldad, y con esa caída inevitable, se desapareció todo rasgo de la libre voluntad que el hombre habrá tenido. A partir de ese tiempo, la voluntad se corrompió junto con toda la naturaleza del hombre. El hombre ya no poseía la capacidad de escoger entre el bien y el mal.” (Los Institutos de Calvino, II, Página 8).

La creencia que el hombre no tiene la capacidad de escoger entre el bien y el mal, pone la responsabilidad y el origen del pecado del hombre sobre Dios. Calvino quisiera que creyéramos que somos “robots”, y que nuestras acciones son decretadas por la voluntad soberana de Dios. La creencia que el hombre no tiene capacidad de escoger entre el bien y el mal, y que como consecuencia, hace el mal, pone la responsabilidad del pecado del hombre sobre Dios mismo. Esa es una posición bíblicamente intolerable.

En la declaración misma de Calvino arriba citada, una vez más Calvino habla con engaño. Dice que Adán pudo resistir; que Adán cayó por su propia libre voluntad; que la caída fue decretada por Dios. Juan Calvino, ¿cuál es tu posición, al fin? Las tres declaraciones no pueden ser verdad.

La Biblia enseña claramente que Dios alumbra a los pecadores (Juan 1:9; 12:32, y 16:8). La Biblia enseña también que el hombre tiene una voluntad libre, y que el hombre ejerce libremente esa voluntad. Esto se analizará también bajo el punto llamado “Gracia Irresistible”. Por ahora, notemos simplemente que a través de la Biblia Dios establece la voluntad libre del hombre para escoger para sí mismo (Juan 1:12, 3:16, 5:24, Hechos 2:21, 16:30-31. Esta es una lista corta de muchos versículos que establecen la voluntad libre del hombre para escoger.

Los bautistas fundamentales rechazamos la enseñanza de Juan Calvino tocante a lo que él llama La Depravación Total, que en verdad es la Inhabilidad Total. Creemos y enseñamos que el hombre está totalmente depravado, pero que Dios, en su voluntad soberana, dotó al hombre de la capacidad de escoger entre el bien y el mal, entre Cristo y el Diablo, entre el Cielo y el Infierno.

La Elección Incondicional. Calvino enseñó que Dios eligió, escogió o predeterminó que ciertas personas serían salvas e irían al Cielo. Muchos calvinistas contemporáneos declaran que no creen en la “doble predestinación” - que significa que ellos no creen que Dios eligió o predestinó a la gente para ir al Infierno - solo a los que van a ir al Cielo. Si uno cree que Dios de hecho predeterminó que ciertas personas fueran al Cielo, eso requiere que uno crea también que todos los demás fueron predeterminados para ir al Infierno. Tocante a este asunto, Juan Calvino escribió:

“El reprobado, así como el elegido, es señalado por Dios como tales por el consejo secreto de Dios, y no por ninguna otra cosa” (Calvin’s Institutes II, xxii, Página 11)

En una carta a Christopher Liertet, Calvino escribió: “Tú eres muy engañado si crees que los decretos de Dios pueden ser mutilados, en cuanto El haya escogido a alguno para la salvación pero a ninguno a la destrucción. Tiene que haber una relación entre los elegidos y los reprobados.” (The Teaching of Calvin, Chapter Vl, Página 109).

En otra ocasión, Calvino escribió:

Su suerte fue la elección directa e inmediata de Dios, justificada por sus vidas, pero no necesariamente como consecuencia de ellas. Pudo salvarles de su condenación así como lo hizo con los elegidos quienes no fueron más dignos de ser salvos, pero esa condenación fue establecida en la eternidad pasada, y nada de lo que había en ellos pudo transferirlos a la clase contraria, así como nada de lo que pueden ser los elegidos puede convertirlos en reprobados”. (Calvin’s Institutes III, iii, página 4).

Esto es totalmente contrario a la Palabra de Dios. 1Timoteo 2:3-4, 2Pedro 3: 9, Hechos 17:30, Juan 3:16-17, Ezequiel 33:11). Dios siempre ha dicho “Si alguno quiere…” (Marcos 8:34). “Todo aquel que cree…” (Romanos 1:16) ¿Qué significan estas palabras? Si interpretamos la Palabra de Dios consistente y literalmente, tenemos que concluir que Dios le dio al hombre a escoger. Enseñar la “doctrina” de la Elección Incondicional es añadir a las Escrituras lo que Dios no enseña ni tampoco tenía la intención de que el hombre enseñara.

Lo que Juan Calvino enseñó, no fue “Elección Incondicional”, sino “selección”. Si fuera un hecho que Dios hubiera seleccionado a algunos, distinguiendo moralmente a un hombre de otro, entonces Dios hace acepción de personas. Pero la Biblia dice en Romanos 2:11 y Hechos 10:34 que no hay acepción de personas con Dios.

Los bautistas fundamentales no aceptamos la enseñanza de Juan Calvino de la Elección Incondicional y la Condenación Incondicional de Dios, sino que creemos y enseñamos que todo aquel que quiere puede venir a Cristo por el ejercicio de su propia libre voluntad. Es nuestra responsabilidad darle a la gente el mensaje del evangelio, dándoles así la oportunidad de escoger a Cristo y ser salvos, o rechazar a Cristo y perderse.

Expiación Limitada. Calvino enseñó que la sangre de Cristo se derramó solo para los elegidos. Enseñó que no fue para los no elegidos. El calvinista de hoy, para disfrazar su creencia, ha cambiado el tercer punto del calvinismo a Expiación Particular. Es otro nombre, pero la misma herejía. No importa cómo se llame, la enseñanza sigue siendo falsa doctrina. La Biblia es muy clara en este punto, como lo es en cualquier doctrina. Hebreos 2:9 declara que Cristo gustó la muerte por todos.

2Pedro 2:1 dice: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.”

1Juan 2:2 dice: “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

Este versículo no dice ni implica que Cristo haya gustado la muerte solo por los “elegidos”, ni que haya sido la propiciación solo por los “elegidos”. Tal enseñanza es herejía. Es una doctrina condenable y condenadora, enseñar que la sangre de Cristo no haya sido derramada para toda la humanidad desde el comienzo de la creación. Algunos nos dirían que aceptan los otro cuatro puntos de la enseñanza de Calvino, pero que no aceptan la Expiación Limitada. Si uno acepta la enseñanza calvinista tocante a la Inhabilidad Total, y la Elección Incondicional, no tiene más alternativa que aceptar la enseñanza de la Expiación Limitada. Es imposible aceptar una sin aceptar la otra.

No es posible pretender que la sangre de Cristo fuese derramada por todos los hombres a la luz de la declaración de Calvino: “Los reprobados, así como los elegidos, son escogidos para ser tales por el concilio secreto de la voluntad de Dios.” (Calvin´s Institutes III, xxii, Página 11) y “… su condenación fue determinada desde la eternidad pasada, y nada podría transferirlos a la clase opuesta.” (Calvin’s Institutes III, iii, Página 4).

Los bautistas fundamentales no aceptamos la enseñanza de Juan Calvino tocante a la Expiación Limitada. Creemos y enseñamos que la sangre de Cristo fue derramada para todos los hombres, y que es efectiva para la purificación de los pecados de todo aquel que se acerca a Cristo.

Gracia Irresistible. En seguida de la Elección Incondicional, Juan Calvino enseñó que si una persona fuera uno de los que elegidos para la salvación, ocurriría que en el momento en que Dios está (o estaba) listo para que esa persona se convirtiera en cristiano, la persona vendría a Cristo (no por su propia voluntad, sino como un robot que no puede resistir la gracia de Dios). De nuevo, como en el caso de la Expiación Limitada, encontramos que el calvinista contemporáneo intenta disfrazar o esconder su doctrina. Podrán cambiar el nombre de la enseñanza de la Gracia Irresistible a otro nombre, pero sigue siendo la misma herejía.

Dios es Dios soberano. Creemos, aceptamos, nos regocijamos y nos gloriamos en esa verdad. Sin embargo, Dios, siendo soberano, escogió darle al hombre una voluntad libre y la capacidad de escoger o rechazar el evangelio. Dios no creó un robot que vendría a Cristo mecánicamente. Efesios 1:12 dice: “a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.

¿Qué gloria o qué alabanza habría en el hecho de que aceptáramos a Cristo si no tuviéramos alternativa en el asunto? ¿Qué significaría si no pudiéramos resistir su gracia? Nada. Juan Calvino se refería con frecuencia a Juan 6:44-45 como prueba de su posición: “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.” (El énfasis es mío.)

Estos mismos versículos REFUTAN la enseñanza de Juan Calvino acerca de la “Gracia Irresistible”. La palabra “trajere” no significa “forzar”. De acuerdo a otros textos en la Palabra de Dios, no PUEDE significar un “atracción irresistible”. La misma palabra “helkuo”, que se traduce “trajere” en el vs. 4, se encuentra en Juan 12:32 que dice: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Si la palabra “trajere” en Juan 6:44 enseña Gracia Irresistible, entonces la Biblia enseñaría en Juan 12:32 que todos los hombres son irresistiblemente atraídos a Cristo. Todos (hasta los calvinistas) reconocemos que esto no está sucediendo. La palabra “trajere” en Juan 6:44 significa lo mismo que “atraeré” en Juan 12:32. Esto está en armonía con toda la palabra de Dios.

Dios alumbra a todos los hombres (Juan 1:9).

Dios convence a todos los hombres (Juan 16:8).

Dios atrae a todos los hombres (Juan 12:32).

Dios deja la decisión a cada hombre (Juan 3:16).

La Gracia Irresistible en sí se forma de términos mutuamente contradictorias. Si es irresistible, no es gracia. Si es gracia, no es irresistible. Una gracia irresistible destruiría la cualidad personal de la relación entre Dios y el hombre que es establecida por la gracia e involucra la respuesta libre de la voluntad del hombre al amor y la gracia de Dios.

Vemos la gracia de Dios rechazada por el hombre en Proverbios 1:24-35: “Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, 25 Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,

Mateo 23:37: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

Juan 5:40: “y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

En Hechos 7:51 Esteban dice: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

(Vea también Mateo 22:3 e Isaías 65:12)

Los bautistas fundamentales creemos que Dios alumbra a todo hombre que viene al mundo. Creemos y enseñamos que la gracia de Dios puede ser rehusada o aceptada. No aceptamos la enseñanza de Juan Calvino de que la gracia de Dios es irresistible. No hay un solo pasaje en la Escritura que enseñe que la gracia es impartida irresistiblemente.

5. La Perseverancia de los Santos. Muchos confunden esta enseñanza con la doctrina de la seguridad eterna del creyente, o como la describimos los bautistas: una vez salvo, salvo para siempre. La enseñanza de Calvino acerca de este punto fue totalmente diferente a la doctrina bíblica de la seguridad de la salvación del creyente. Calvino enseñaba que una persona que es de los “elegidos” perseverará. Su enseñanza no tenía nada que ver con el poder guardador de Dios. Si el individuo es elegido, sería imposible perderse, no por la gracia salvadora y guardadora de Dios, sino por el simple hecho de ser uno de los elegidos. Enseñaba que si uno no “perseveraba” hasta el fin, después de todo, no era de los “elegidos”, sino que había sido solo un impostor - un falso profesante. Su énfasis estaba de acuerdo con el título de la doctrina: fue la perseverancia de los mismos santos, y no que los santos hayan sido sellados por el Espíritu Santo, y guardados por el poder de Dios. La enseñanza de Juan Calvino es totalmente diferente a la doctrina bíblica acerca de la seguridad eterna del creyente, y ajena a la Biblia. Los versículos que enseñan que el creyente es guardado por el poder de Dios incluyen, pero no están limitados, a Juan 10:28,29; Romanos 8:35-39; Efesios 4:30; y 1Pedro 1:4,5.

Conclusión. Quisiéramos hacer varias observaciones en referencia al asunto de la soberanía de Dios, la voluntad libre del hombre, y la enseñanza extraña de Juan Calvino.

1. La Soberanía de Dios: Nosotros creemos en la soberanía de Dios, pero creemos que en el asunto de la salvación, Dios deja la decisión final con el hombre. Dios ha diseñado un plan de salvación en que le ha dado al hombre la voluntad libre para aceptar o rechazar ese plan. Creemos sin duda que Dios sabía, desde antes de la fundación del mundo, quién aceptaría a Cristo, y quién escogería rechazar a Cristo. IPedro 1:2 dice: “elegidos según la presciencia de Dios Padre…” NO creemos que Dios decidió, determinó, eligió, o seleccionó a quién recibiría y quién no recibiría a Cristo.

2. Los términos que confunden: En referencia a los términos calvinistas modernos, hay mucha confusión y mala interpretación. Son llamados “calvinistas”, “hypercalvinistas”, “calvinistas de cinco puntos”… de cuatro, tres y dos puntos.” Los cinco puntos del calvinismo que mencionamos aquí son como las fichas del dominó que permanecen o caen todos juntas. No es posible derribar uno de ellos y sostener los otros cuatro.

3. La Voluntad Libre del Hombre: Alguien tuvo que decidir en cuanto a la salvación. En la enseñanza de Calvino, ese “alguien” fue Dios. Para aceptar esta doctrina, uno tiene que aceptar que Dios, en la eternidad pasada, seleccionó a los que serían y a los que no serían salvos, y que la decisión de Dios no fue relativo a ninguna cosa que podría distinguirlo a uno moralmente de otro.

Los bautistas fundamentales rechazamos los cinco puntos de la enseñanza llamada “calvinismo”, que se originó en el Infierno, fue presentada en las enseñanzas de Agustín, un “santo” católico del siglo IV, y se ha hecho famosa y ha causado mucha confusión por Juan Calvino de la Iglesia Reformada del siglo XVI. Juan Calvino escribió comentarios sobre la mayoría de los libros de la Biblia, que recibieron la recomendación de Karl Barth, el famoso pero errado teólogo, quien los llamó “mejores que la mayoría”.

Hay una forma muy sencilla de detectar a un hereje, o los que enseñan la falsa doctrina. Hágale la pregunta: “¿Qué tiene que hacer una persona para ser salva?” Si se le hace la pregunta a una persona que cree y enseña la doctrina de Juan Calvino, y contesta: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo…”, entonces su respuesta implica la voluntad libre del hombre, y su respuesta contradice su doctrina. Lo que el “calvinista” DEBE contestar, para estar en armonía con su doctrina, es “Para que una persona sea salva, tiene que ser uno de los ‘elegidos’, y entonces podrás creer en el Señor Jesucristo y ser salvo. Si uno NO es uno de los ‘elegidos’, entonces no hay nada que uno puede hacer para ser salvo.” También podría contestar: “Tiene que esperar hasta que haya una ‘atracción’ que uno no puede resistir, entonces puede ser salvo automáticamente si es uno de los ‘elegidos’.”

RESUMEN: En realidad, la doctrina calvinista está diametralmente opuesta al verdadero y sencillo mensaje del Evangelio de Cristo, y es un ataque abierto contra él. Es herejía enseñar que Dios, en la eternidad pasada, sin respetar la decisión que Él por su presciencia sabía que haríamos, escogiera a algunas personas para ir al Cielo y predestinara a otros para ir al Infierno. En IJuan 2:2, la Biblia dice: “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

La Soberanía de Dios y la Voluntad Libre y la Responsabilidad del Hombre. Se nos ha dicho muchas veces que hay dos grandes doctrinas de la Palabra de Dios: La Soberanía de Dios, y la Voluntad Libre del hombre. Se nos ha dicho que tenemos obligatoriamente que aceptar ambas doctrinas, aunque en nuestras mentes finitas no las podemos reconciliar.

Si con decir que Dios es soberano, uno quiere dar a entender que Dios es 100% dominante en 100% de los asuntos del hombre, comenzando con su salvación, entonces tenemos que rechazar la “soberanía” de Dios.

Aceptamos el hecho de que Dios PODRÍA, si así lo decidiera, ejercer su soberanía o dominio en cada detalle minucioso de la vida del hombre. Que Dios PODRÍA hacer esto no es debatible. Él es Dios. Sin embargo, nosotros creemos que Dios, en su soberanía, a propósito se limitó a Sí mismo, en que le dio al hombre una voluntad libre. Esto de ninguna manera desacredita ni deshonra la soberanía de Dios.

Creemos que Dios conoce (y que conoció desde antes de la fundación del mundo) cada decisión que haría el hombre, y cada detalle de la vida del hombre (IPedro 1:2). No aceptamos la enseñanza de que Dios decretó todas esas decisiones, esos detalles y esas acciones. Si la soberanía de Dios se extiende más allá de la voluntad libre del hombre, o si se dice que la voluntad libre del hombre siempre actúa en completa armonía con los decretos soberanos de Dios, entonces los así llamados “decretos soberanos de Dios” están en continuo conflicto con la Palabra, la naturaleza, el carácter y la santidad de Dios.

Esta posición presentaría miles de problemas teológicos que son inaceptables a la luz de la revelación divina. Que el hombre lleve a cabo decretos preordenados crearía una existencia mecánica que no dejaría lugar para la responsabilidad humana, y cualquier intento de Dios de juzgar al hombre por su pecado sería injusto. Y sobre todas las cosas, Dios es justo. La posible lista de las inconsistencias en esta enseñanza podría ser interminable. Pero esto ilustra claramente el punto. El hombre tiene una voluntad libre y actúa independientemente NO del conocimiento de Dios, sino de su soberanía, porque Dios decretó que el hombre tendría ese privilegio, y lo dotó con esa capacidad. El hombre es responsable por sus decisiones y sus acciones.

Hasta aquí el estudio del Dr. Tomy Ashcraft,

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Para cerrar el tema sobre la predestinación, me permitiré agregar un comentario que reforzará todo lo dicho hasta aquí y que, según mi punto de vista, es un concepto que debería tenerse  como primordial cuando se debate cualquier interpretación de la Biblia. Este concepto es EL CARÁCTER DE DIOS.

El carácter de Dios está definido por sus atributos, es decir. Dios es:
ETERNO - TODOPODEROSO- JUSTO- SOBERANO- RECTO- SANTO- OMNISCIENTE- OMNIPRESENTE- INMUTABLE- VERAZ- FIEL-  AMOR= MISERICORDIOSO, BONDADOSO, además es PERFECTO esto, entre otras cosas quiere decir que ninguno de los atributos mencionados puede ir en menoscabo de algún otro. Por ejemplo: su MISERICORDIA  no puede ir en contra de su JUSTICIA, ni su SOBERANÍA en contra de su JUSTICIA o RECTITUD o MISERICORDIA.
Es muy importante analizar el significado de c/u de estos atributos y aplicarlos para probar la consistencia de los argumentos del calvinismo. Por ejemplo: Si Dios ejerce su SOBERANÍA, eligiendo arbitrariamente, desde antes del nacimiento, a las personas que se salvarán y a las que se condenarán, estaría poniendo su SOBERANÍA en contra de su JUSTICIA, de su MISERICORDIA , de su BONDAD, es decir, en contra de su AMOR.  Si eso ocurriera, Dios dejaría de ser PERFECTO, lo cual es un absurdo.

Pongamos otro ejemplo de cómo los atributos de Dios se manifiestan en perfecto equilibrio sin menoscabo alguno de unos sobre otros. Para este ejemplo utilizaré un párrafo del libro de Hal Lindsey “La liberación del planeta Tierra” que ya he publicado anteriormente en el mes de Mayo del 2010. El párrafo dice:

“Cuando se quebranta cualquier ley, el que la quebranta incurre en una” deuda con la ley”, y la Justicia demanda que haya una retribución de alguna clase. Fue así como, cuando el hombre quebrantó la ley de Dios, la Justicia de Dios (que es uno de los rasgos de su carácter), tuvo que demandar del hombre el pago completo por la pena de muerte que lo amenazaba. Este pago era el equivalente a despojar al hombre del libre acceso a la íntima presencia de su amante Creador. Ahora bien, éste fue el dilema (si así se pudiera llamar) que le planteó el hombre a Dios: mientras LA JUSTICIA de Dios ardía en ira contra el hombre por haber ultrajado éste la SANTIDAD divina, el AMOR de Dios igualmente anhelaba encontrar el modo de perdonarlo justamente, y volver a ponerlo en comunión con Él mismo. ¿Pero cómo podría Dios expresar su AMOR, su JUSTICIA y su RECTITUD al hombre, todo al mismo tiempo, y todavía requerir que se pagara la “deuda de pecado” que justamente merecía pagar el pecador?”

“Nunca se enfrentó Dios a un desafío más grande que este de resolver cómo podía seguir siendo JUSTO y, sin embargo, declarar a los pecadores perdonados. ¿Cómo podría Dios satisfacer los requisitos de su absoluta RECTITUD, la cual no podía permitir que nadie que fuera menos recto entrara en su presencia?

Tanto LA JUSTICIA como el AMOR, tenían que conciliarse, pero ¿cómo podía hacerse esto cuando la demanda justificable contra el hombre rebelde era la de proscribirlo para siempre de la presencia del Santo Dios? ¿Puede un juez, cuyo hijo haya quebrantado la ley, poner a un lado la ley para poner en libertad a su hijo?”

Hasta aquí, el ejemplo, le invito al lector volver a repasar los capítulos IV – V y VI publicados en El Contendor, en el mes de Mayo de 2010; allí encontrarán las respuestas a estas preguntas.
Conclusión: Querido lector, si a usted le han predicado la doctrina calvinista de la predestinación, y esto lo ha dejado desorientado y lleno de dudas sobre su futuro eterno, espero que luego de haber leído lo que aquí se ha expuesto, la incertidumbre y las dudas hayan desaparecido, porque tenga por seguro que: si usted se ha humillado delante del Señor Jesucristo, y ha reconocido y se ha arrepentido de sus pecados y ha confiado que  en el sacrificio de la cruz, Cristo ha pagado por todos los pecados de usted, por todos los pecados míos, y por todos los pecados de aquéllos que le hemos reconocido como nuestro Salvador y a Él le hemos entregado el señorío de nuestras vidas, entonces se nos dice en “Romanos 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor,  y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,  serás salvo.”
Esto es experimentar el nuevo nacimiento: si somos salvos somos hechos hijos de Dios:  Rom 8:38  Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte,  ni la vida,  ni ángeles,  ni principados,  ni potestades,  ni lo presente,  ni lo por venir,
Rom 8:39  ni lo alto,  ni lo profundo,  ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios,  que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Ni los calvinistas ni los arminianos  podrán arrebatarnos el gozo de la seguridad de nuestra salvación.
Rom 8:12  Así que,  hermanos,  deudores somos,  no a la carne,  para que vivamos conforme a la carne;
Rom 8:13  porque si vivís conforme a la carne,  moriréis;  más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne,  viviréis.
Rom 8:14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios.
Rom 8:15  Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor,  sino que habéis recibido el espíritu de adopción,  por el cual clamamos:  ¡Abba,  Padre!
Rom 8:16  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu,  de que somos hijos de Dios.
Rom 8:17  Y si hijos,  también herederos;  herederos de Dios y coherederos con Cristo,  si es que padecemos juntamente con él,  para que juntamente con él seamos glorificados.