EL CONTENDOR POR LA FE

Dedicatoria:



A la Revista Evangélica homónima que se publicó entre los años 1924 al1993. A sus Directores y Redactores a quienes no conocí personalmente, pero de quienes tomé las banderas, para tratar de seguir con humildad el camino de servir a Dios trazado en la revista durante casi 70 años.



sábado, 12 de abril de 2014

LOS LADRONES EN LA CRUZ


LOS LADRONES EN LA CRUZ

Por El Contendor

El tema de la salvación debería preocupar muy seriamente a todo ser humano.

He usado la palabra “preocupar” pues, en su 3ª acepción, significa “Dicho de algo que ha ocurrido o va a ocurrir: Producir intranquilidad, temor, angustia o inquietud.”

Cualquier persona sensata que se disponga a planear su futuro, no puede dejar de preocuparse cuando imagina el final de su camino.
Tenemos en la Biblia varios ejemplos de personas que planearon su futuro pero trazando el camino equivocado. En una parábola, el Señor Jesucristo nos deja un ejemplo muy claro:

Luc 12:16  También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.

Luc 12:17  Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?

Luc 12:18  Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;

Luc 12:19  y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.

Luc 12:20  Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?

Luc 12:21  Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

 Como vemos, este hombre rico había planeado su futuro y puso su confianza en sus riquezas; él no tenía por qué preocuparse por su futuro, y era tal su confianza que no advirtió que allí no más, al lado suyo, había una tumba abierta que él ocuparía esa misma noche.

A este hombre, Dios le llama necio, y sabemos cuál es la actitud de los necios:

Salmo 53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios.

 Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;

 No hay quien haga bien.

Está de más decir que el destino eterno de personas como este hombre rico, no puede ser otro que la condenación eterna; no por ser rico, sino por haber desechado a Dios y haberlo reemplazado por la seguridad de sus riquezas.

Nadie puede ser tan necio que pueda vivir sin pensar, sin considerar, que ocurrirá cuando “vengan a pedirle su alma”.

El hombre sensato busca a Dios (Isaías 55:6) porque sabe que en Él encuentra la salvación y vida eterna, muy por el contrario, el necio lo elude pues se aferra a las cosas del mundo (riquezas, poder,  fama, diversiones, etc.) que el Adversario le pone por delante para atraparlo en su lazo.

Pero para ambos, el sensato y el necio, la tumba puede estar a la vuelta de una esquina, y las consecuencias de sus actitudes serán por la eternidad ni bien dejen sus cuerpos en el sepulcro.

El hombre sensato se preocupó en asegurar su salvación antes de tropezar con la muerte. El hombre necio vive su vida terrenal como si fuera eterna y en cualquier momento la muerte le sale al paso.

Conozco a personas que viven de esta manera, la mayoría de la humanidad vive así. Dios es misericordioso, pero no abusemos de su misericordia, vivamos con temor y temblor delante de Él porque, aun siendo sus hijos adoptivos, no escatimará el castigo de su vara cuando nos desviemos de su camino, (Hebreos 12:6).

Pero la disciplina del Señor al que recibe por hijo, es la de un Padre amoroso que quiere retener a su hijo para que no se aleje de Él. En cambio, el castigo eterno es el alejamiento total de Dios (Mateo 25:41) para ser echados por la eternidad al lago de fuego y azufre.

Este es el destino final de todo aquél que rechaza el regalo de la gracia que podemos recibir cuando hacemos las palabras de:

Romanos 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

(10:10)  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

 Escuchar el Evangelio y no aceptar el regalo de la gracia o dejar el hacerlo para último momento, es arriesgarse a cambiar unos pocos años de gozos terrenales por una irreversible condena eterna a sufrir en el lago de fuego y azufre junto con Satanás y sus ángeles perversos.
Dios, por su gran misericordia, no deja de ofrecernos el regalo de su gracia, aún en el mismo umbral de la muerte.  Sírvanos  esto de consuelo para aquellos que tengamos personas muy cercanas en nuestros afectos quienes, sabemos, se resisten a creer.
No nos cansemos de orar por ellos ni hablarles de la salvación por gracia y de la misericordia de Dios porque aunque, en apariencia, no veamos los resultados de inmediato, sin embargo no debemos olvidar que dijo el Señor:

Isa 55:11  así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

 El Evangelio según Lucas, nos narra uno de los más dramáticos momentos de la cruz,

 Lucas 23:33  Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron [a Jesús] allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

……………………………………………………………………………………………………………………

 Y allí estaba el Señor recibiendo las injurias y el escarnio del pueblo, los soldados y aún los gobernantes.

 Luc 23:39  Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.

Luc 23:40  Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?

Luc 23:41  Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.

Luc 23:42  Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

Luc 23:43  Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

 ¡Qué maravillosa promesa recibió este malhechor!; nada menos que el mismo Jesús, el Rey de reyes, el Señor de señores le estaba franqueando las puertas de Su Reino.
¿Cómo pudo ocurrir esto? ¡Un malhechor, un delincuente de quien sólo el Señor pudo saber de cada delito que este hombre había cometido!
Analicemos cuáles fueron los factores que coadyuvaron para que este malhechor fuera salvo minutos antes de su muerte.
1). En algún momento de la malvada vida de este hombre, alguien fue enviado para
presentarle las buenas nuevas de la salvación:

 Romanos 10:13  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Romanos 10:14  ¿Cómo, pues, invocarán a Aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en Aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
Rom 10:15  ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

Pero, como ocurre con muchas personas en nuestros días, el malhechor decidió seguir con su vida impía; no obstante, la Palabra ya se había instalado en algún remoto lugar de su conciencia.
2). Ésta despertó de su letargo y le recordó la enormidad de sus pecados y el temor de Dios le hizo entender la dimensión de su inminente condena.
3). Reconoció la inocencia del Cordero de Dios y lo injusto de Su padecimiento y, en la misma presencia del Señor, se reconoció como pecador y que la pena que ellos recibían era el justo castigo por sus actos criminales.
4). Reconoció en Jesús a su Rey y puso su fe en Él como su Salvador, pidiéndole con humildad que se acordara de él cuando viniera en Su Reino. Y,  ¡qué cosa admirable! seguramente esta expresión de sus sentimientos, ¡le reservaron una corona!

2Ti 4:8  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Observemos este detalle: la fe en Cristo de este malhechor no era poca cosa. Se necesita una enorme fe para creer que ese Jesús que estaba allí, clavado en una cruz, indefenso, agonizante,  escarnecido e injuriado por todos ¿cómo podía ser un Rey?
Si estaba muriendo, ¿cómo podría volver en Su Reino?
El ladrón malvado se burlaba e injuriaba al Señor porque, seguramente, se habría hecho esas preguntas sin encontrar respuestas.
Pero el malhechor arrepentido encontró las respuestas, porque creyó en su corazón que el que estaba a su lado era el Hijo de Dios.

 Este malhechor, en el momento de su inminente muerte, habló con las palabras que brotaban de un corazón arrepentido y deseoso de encontrarse con su Salvador con la urgencia de quien espera a alguien muy amado. Es probable que pensara que quizás transcurriría un largo tiempo hasta el momento del ansiado encuentro, pero Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Ya, en una próxima nota, me ocuparé de rebatir a los detractores de esta maravillosa promesa del Señor Jesucristo.

miércoles, 9 de abril de 2014

LA SALVACIÓN: NI CALVINO NI ARMINIO


Por El Contendor

 

Estos dos personajes, Juan Calvino y Jacobo Arminio,  han aportado cientos de años de polémicas, controversias, discusiones, exilios, ejecuciones, etc. entre sus respectivos seguidores.

Lo peor de esta controversia es que sólo han servido al interés del Adversario que, como padre de la mentira y más que experto en el engaño, ha utilizado ambas doctrinas, Calvinismo y Arminianismo, para hacer dudar y vacilar al cristiano creyente y alterar la paz de espíritu que recibió del mismo Jesucristo, y al cristiano nominal (aún no nacido de nuevo) alejarlo definitivamente de la salvación. Pero sobre el tema del Calvinismo ya he publicado el viernes 8 de junio de 2012 una nota dividida en 2 partes dejando en claro mi posición al respecto.

Con referencia al tema de la salvación, pienso que sería oportuno publicar un párrafo de un escrito tomado de la página de “Radiodifusión América” donde el pastor José Holowaty expone sobre el tema.

 

<<¿CUÁN SEGURA ES NUESTRA SALVACIÓN?

 ¿Qué pasa con los creyentes que se acercan a Cristo en fe genuina y son justificados delante de Dios, pero con el paso del tiempo apagan el Espíritu Santo al pecar, “pierden su primer amor” y terminan sin producir frutos?  No caminan por fe, no hacen la voluntad de Dios y finalmente hasta terminan por regresar al antiguo estilo de vida que vivían antes de conocer a Cristo. 

sencillamente, no son santificados, no son partícipes de la vida en Cristo, y por lo tanto no son vencedores.
¿Y qué pasa con esos creyentes?  ¿En dónde encajan?  ¿Son salvos o no?  ¿Y dónde estarán en el Reino Milenial?

Ha habido un debate de siglos respecto a tales cristianos y su salvación.  Por un lado, algunos dicen, que para comenzar, sus vidas en pecado son indicación de que nunca fueron salvos.  En otras palabras, debido a que fallaron en esto, quiere decir que nunca tuvieron el Espíritu de Dios en sus corazones.  No fueron salvos.  Consecuentemente, no participarán en el Milenio.  Teológicamente esto es parte del Calvinismo.
También están esos otros creyentes que insisten que estos cristianos reincidentes en el pecado, verdaderamente fueron salvos en algún momento, pero que al negar a Cristo con sus acciones, perdieron su salvación, y una vez más no pueden ser parte del Reino Milenial.  Teológicamente, esto es parte del Arminianismo.

Sin embargo, en este breve artículo, me gustaría presentar un tercer punto de vista, el cual a mi juicio es una forma muy provocativa de examinar estas cosas.  Uno que pensamos que realmente resuelve el problema de ambos lados de este argumento.  Esto podríamos llamarlo el «Punto de vista del Vencedor».

Según el punto de vista del vencedor, si somos genuinamente justificados en algún momento de nuestras vidas, pero finalmente hacemos mal y nos apartamos de Dios, Él terminará disciplinándonos porque nos ama, tal como afirma en Apocalipsis 3:19: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete”.  Pero en el fin, nos salvará y en su amor nos llevará de regreso a su redil.  ¡Ese es su carácter, su forma y su amor!

Creemos que la salvación, sin tener en cuenta las buenas obras que hagamos o las que dejemos de hacer, es eterna, irrevocable e indestructible.  No puede ser alterada bajo ninguna circunstancia.  Todos los pecados de los cristianos: pasados, presentes y futuros, están bajo la sangre de Cristo.  La santificación es algo adicional.
La pregunta que surge es: ¿Qué pasará entonces con estos cristianos reincidentes, carnales, nominales, durante el Milenio?  ¿Es que hay consecuencias por su estilo de vida infiel?  ¡Seguro que será así!

Si no aprendemos a caminar con Dios aquí en la tierra, corremos el riesgo de poner en peligro nuestro lugar y posición en el reino venidero.  Seremos parte del rapto, pero no seremos parte del gobierno milenial.  Sé que a los calvinistas y los arminianistas no les gusta esto.  Pero en lugar de argumentar acerca de la predestinación necesitamos exhortarnos unos a otros, sin argumentar en cosas que al final no producen ninguna justicia. 

Prestemos atención a las palabras de Pablo: “Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles.  Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra” (2 Ti. 2:20, 21).

Otra pregunta que surge es: ¿En dónde nos encontraremos durante el Reino Milenial?  ¿Estaremos regocijándonos en compañerismo unos con otros en la presencia del Rey de reyes, o estaremos en algún otro lugar separado, experimentando profundo arrepentimiento y remordimiento al recordar todas las oportunidades que perdimos?

Hablando de la gracia y justicia de Dios, Salmos 89:14 dice: “Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro”.  Sin embargo, no por el hecho de que estamos eternamente seguros tenemos licencia para pecar: “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado” (Ro. 11:22).
Por consiguiente, la justificación no es todo lo que importa, sino que debemos aspirar a algo más.  Todos vamos a regresar a la tierra por mil años en una forma u otra.  ¡Y lo que haremos en el futuro reino tendrá que ver con lo que hemos hecho aquí!  Y no será lo mismo para cada creyente.  Alguien está observando y tomando notas detalladas.  El profeta nos dice en Malaquías 3:16 que hay un “libro de memoria”.>>

lunes, 31 de marzo de 2014

PENTECOSTALISMO SOBRE LA CUERDA FLOJA


Por El Contendor

 

Desde el punto de vista de mi fundamentalismo bíblico recalcitrante, no puedo entender cómo ciertas personalidades del cristianismo evangélico, de muy bien ganado prestigio como defensores de la Sana Doctrina, y acérrimos luchadores contra la apostasía que está destruyendo en estos tiempos a la verdadera Iglesia de Cristo, repito, no puedo entender cómo prefieren caminar sobre la cuerda floja del pentecostalismo en lugar de transitar el camino firme del Evangelio alejado de toda clase de  “experiencias” esotéricas.

 

Usted me entiende a lo que me refiero cuando uso la expresión “caminar sobre la cuerda floja”. El que camina sobre una cuerda floja está en permanente riesgo de perder el equilibrio y caer.

El pentecostal,  más moderado camina por el borde, por la frontera de la Sana Doctrina.

Un creyente que se congrega con los hermanos libres o con los bautistas,   puede caminar junto con un pentecostal sin diferencias doctrinales hasta llegar a tocar el tema del “bautismo por el Espíritu Santo” y la restauración de los dones. Allí se separan los caminos y el pentecostal se cae de la cuerda floja.

Y más profunda es su caída cuanto más se entrega a su afán de obtener toda clase de  experiencias espirituales que lo lleva a estados de desórdenes emocionales manifestados en comportamientos histéricos: Parlotear en lenguas extrañas, caídas de espalda, revolcones,  risa desenfrenada etc.

Los pentecostales toman todas estas cosas como evidencias de haber sido bautizados en el Espíritu Santo y más aún, muchos de sus líderes se consideran ungidos con el poder “de lo alto” para producir milagros, sanaciones y fenómenos por el estilo.

Estos son los que han caído de la cuerda floja a lo más profundo de la degradación del “cristianismo”. (Valgan las comillas porque éstos ya no tienen nada que ver con Cristo).

En este último escalón hacia abajo del neo-pentecostalismo encontramos  a la nefasta G12.

Un conocido predicador, el señor Antonio Bolainez , dice en referencia a la secta G12:

<<En Inglaterra, parece que la batalla se perdió. A excepción de los hermanos brasileños, que se mantienen fieles, las iglesias hispanas, casi en su totalidad, han sido arrastrados por el G12, o por los falsos apóstoles procedentes de Guatemala, que ya contaminaron a la mayoría de las iglesias chicas.

En estos momentos no encontramos una sola que podamos recomendar. Nos están escribiendo hermanos preciosos de Londres, suplicando que les recomendemos alguna iglesia; lamentablemente no conocemos en estos momentos alguna que todavía quede sana.

En el valle de Río Grande, Texas, donde vivo, es impresionante la cantidad de pastores pequeños que han sido arrastrados por estos apóstatas.

Un periodista de Televisa México, compartía extraoficialmente que cuando vino el falso apóstol Carlos Luna, los pastores "se arrastraban por el suelo, queriendo lamer los zapatos de este falso apóstol".

Desde la llegada de este gran apóstata de Guatemala, el Valle ha sido invadido por blasfemos, como Rony Chávez, el que hace fraude, haciéndole creer a la gente que convierte el agua en vino.

El gran apóstata de San Antonio, Carlos Ortiz, "se ganó un diez", logrando que la iglesia más grande Brownsville, Texas, cayera ante las prácticas de Baal.>>

Acá legamos al punto en que deberíamos dejar en claro que la mayoría (si no todas)  de estas iglesias a las que se refiere Antonio Bolainez  pertenecen al pentecostalismo.

En esto reside la diferencia: las iglesias pentecostales al poner su énfasis en las “experiencias espirituales”, los milagros y las sanidades,  más que en el conocer y hacer la Palabra de Dios, son mucho más susceptibles de caer de la cuerda floja hacia el lado de sectas como la G12 y otras del mismo estilo que practican ritos manifiestamente paganos y muchos rayanos con el satanismo.

Otras iglesias como las bautistas, o las de los hermanos libres, caminan por un camino más firme y más alejado del borde del precipicio. Son iglesias donde se enfatiza el estudio profundo de La Palabra, para conocer más profundamente al Señor y cuál es Su voluntad y así amarlo por sobre todas las cosas, entregándole totalmente el control de nuestras vidas. En eso consiste la LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO.

Esto está muy lejos de las absurdas esperas, ayunos y oraciones por las que los pentecostales pretenden recibir el bautismo del E. Santo y su “llenura” y con esto, recibir el “poder desde lo alto” para hablar en lenguas,  realizar sanaciones y otros milagros.   Como ya lo he dicho y repetido muchísimas veces, es tiempo de andar por Fe y no por vista.

 

El pastor Miguel Rosell Carrillo, a quién he citado varias veces en mis escritos como un ejemplar defensor de la Sana Doctrina y un firme luchador contra la apostasía de estos últimos tiempos, pastorea la Iglesia Centro Rey que, según tengo entendido pertenece a la denominación pentecostal.

Esto me ha sorprendido pues nunca había leído nada del pastor  Rosell que revelara su afinidad con el pentecostalismo.

 

Sólo el Señor Jesucristo será el juez que evaluará la obra de cada creyente y en mi modesta opinión el pastor Miguel Rosell es un gran siervo del Señor que será bien galardonado.

Pero, en tanto, no puedo dejar de hacerle una pregunta:

 

Si tanto usted como yo somos salvos y somos hijos de Dios, pregunto:

 

¿Cuál es el beneficio o diferencia en predicar el Evangelio y servir al Señor desde un púlpito (forma figurada) bautista, o de los hnos. libres o de hacerlo desde un púlpito pentecostal?

 

La historia del movimiento pentecostal nos relata que el mismo se inició con la predicación evangelística de William Seymour, en el llamado “avivamiento de la calle Azusa y un poco más tarde, la señora Aimee Mc. Pherson funda la iglesia del evangelio cuadrangular,  hace algo más de cien años. Esto nos dice que su aparición es muy reciente comparada con las otras iglesias evangélicas surgidas después de La Reforma, pero hoy encontramos que el pentecostalismo se ha extendido rápidamente por todo el planeta y cuenta con un enorme número (millones) de adeptos.

¿Dónde está el secreto de su éxito; qué es lo que ofrece el pentecostalismo para que tanta gente lo prefiera por sobre otras congregaciones evangélicas?

El pentecostalismo ofrece señales (Mateo 12:38).

Las señales convencen; aun los que se resisten a creer, terminan creyendo ante una señal o ante un “milagro”.

Por ejemplo, el hablar lenguas extrañas es una señal muy apreciada por los pentecostales y, en algunas iglesias, se toma como evidencia de haber recibido el “bautismo del Espíritu Santo”.

Si los milagros y las señales son el “imán”, el “campo magnético” que atrae y mantiene “cautivo” al pueblo pentecostal, esto implica que los milagros y señales que están atestiguados en La Biblia no son suficientes para que ellos crean lo que allí se dice.

De ser así, convalida mi opinión de que están en la cuerda floja, en cualquier momento se caen de ella o más bien se caen de La Biblia y pasan a ser iguales a los escribas y fariseos de Mateo 12:38; la “generación mala y adúltera que demanda señal”.

Tengo también una pregunta, con todo el respeto, para el Dr. Bolainez:

¿Por qué motivo las iglesias pentecostales están siendo arrastradas por el

G12 en lugar de ser “arrastradas” por las iglesias bautistas, o de los hnos. libres o cualquier otra denominación no pentecostal?

Me permitiré ensayar una respuesta que puede ser, o quizás no, la adecuada.

Pero, en todo caso, dejo planteada la pregunta para que alguien me dé una respuesta más apropiada:

 

Dios ha querido revelarse al hombre mediante Su Palabra y por Sus hechos:

A) Mediante su palabra:

 

Hebreos 1:1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

( 1:2 ) en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…….

 

Su testimonio escrito nos ha llegado a través de las Sagradas Escrituras hasta estos días actuales. Nos dice el Apóstol Pedro:

 

2Pe 1:19  Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

2Pe 1:20  entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,

2Pe 1:21  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

 

B) Por sus hechos:

 

Salmo 19:1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,

 Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

 

No necesitamos más que mirar las maravillas del Universo, desde la estrella más remota hasta la partícula más pequeña del átomo, para admirar la perfección de sus leyes y la sabiduría infinita de su Diseñador.

Lo dicho en (A) y (B) nos lleva a la forma natural, verdadera y correcta de conocer y amar a Dios.

 

Pero el Adversario conoce bien las inclinaciones y debilidades del corazón humano y que todo lo esotérico cautiva el interés del hombre.

Desde los albores de la humanidad hasta la era actual, el hombre siempre ha sido proclive al ocultismo. Los magos, adivinos y hechiceros han abundado en todas las épocas y en todas las civilizaciones.

 

<<(Según Wikipedia) El historiador británico Nicholas Goodrick-Clarke nos refiere que el ocultismo tiene sus bases en una forma religiosa de pensar, cuyas raíces se remontan a la Antigüedad y pueden ser descritas como la tradición esotérica de Occidente. Sus principales ingredientes pueden identificarse como el gnosticismo, los tratados herméticos sobre alquimia y magia, el neoplatonismo y la Kabbalah; todos ellos originarios del área del Mediterráneo oriental durante los primeros siglos AD.>>

 

Esta inclinación del hombre hacia lo oculto, lo sobrenatural, lo esotérico, lo milagroso, lo prodigioso, hace que los credos que cultiven estas prácticas atrapen a las multitudes y las arrastren a la gran trampa que Satanás preparó para estos últimos tiempos: las señales y prodigios del Anticristo.

Desechando la forma natural y sencilla de acercarse, creer y amar a Dios que describimos en (A) y (B), la feligresía pentecostal se siente cómoda y a gusto en sus cultos donde un predicador enérgico y exultante, entre “¡aleluya!” y “¡gloria a Dios!” genera un ambiente donde los concurrentes esperan recibir dones o el “bautismo del Espíritu Santo”.

Seguramente un pentecostal invitado a un culto de una Iglesia Bautista lo encontraría insulso y falto de carisma. Pero, en cambio, estaría mucho más a gusto asistiendo a alguna de los encuentros de Carlos (Cash) Luna, Claudio Freidzon o Guillermo Maldonado, porque ellos ofrecen los prodigios y señales que el pentecostal necesita para creer o mantener su fe.

En resumen: por todo lo dicho hasta aquí, el pentecostalismo, hasta el más moderado, corre el riesgo de adentrarse más aún en sus prácticas paranormales en vez de alejarse de ellas.

Esta es la explicación que yo encuentro a la devastación de las iglesias pentecostales atacadas por el movimiento G12 que tanto lamenta el Dr. Bolainez.

Y esto confirma el significado de mi frase inicial  de que “el pentecostalismo camina sobre la cuerda floja”. Para evitar caerse de ella lo mejor es dejar de pedir señales y prodigios y andar solo por Fe creyendo, amando y haciendo la Palabra de Dios y alabándole en toda su grandeza pues “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”   

viernes, 7 de marzo de 2014

LA “GENTE TÓXICA” Según B. Stamateas


Por El Contendor

 

En una publicación presentada en El Contendor por la Fe, en fecha 24-04-2012 expuse varios argumentos explicando el por qué la Psicología se contrapone a las enseñanzas bíblicas.

Voy a repetir aquí algunos de los conceptos vertidos en aquella oportunidad:

 

“Por los distintos orígenes de la psicología y el Evangelio, por la génesis de cada uno, podemos afirmar que son incompatibles. Ambas disciplinas, la psicología y el Evangelio, tratan sobre el alma, sobre el espíritu humano pero el enfoque, el punto de vista, es totalmente diferente: la psicología contempla el alma del hombre desde su propio punto de vista; su trascendencia está limitada por la extensión de su propia existencia física.   El Evangelio en cambio, trata con el alma del hombre pero desde el punto de vista de Dios, su Creador.”

 

Esta última frase implica que el ser humano fue creado para trascender más allá de su existencia física y por lo tanto, más allá del límite que determina la muerte del cuerpo material o terrenal.   Leemos en 1Corintios 15:40:

1Co 15:40  Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales.

 

1Co 15:44  Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.

 

La psicología encara los problemas humanos poniendo al individuo en el centro de sus cuidados y atenciones. Es como decir “primero yo y después el otro”.

Con tal argumento el licenciado  Bernardo Stamateas justifica clasificar a las personas  estableciendo como patrón de comparación el “Yo” personal.

El “Yo” se ubica en la cúspide que lo eleva por sobre el nivel de los demás. Conforme a esto, y según la palabras del mismo Stamateas:  “todo el que te nivela para abajo, el que te mete miedo o culpa, se considera como “gente tóxica”.

Aquí encontramos el primer choque entre la Psicología y el Evangelio.

¿Puede un pastor evangélico leer Mateo 13:41-42 sin meter miedo? :

Mateo 13:41  Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

Mateo 13:42  y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

¿Se pueden describir los tormentos del infierno, tal como lo dice la Biblia, sin que al que escucha no se le ericen los pelos?

 

Marcos 9:47  Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,

Marcos 9:48  donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

Pero si se necesita una confirmación sobre la existencia y los tormentos del infierno, basta con buscar las decenas de pasajes bíblicos donde se los menciona.

El pastor que advierta a la congregación sobre los tormentos del infierno, (según B. Stamateas)  debería ser considerado “gente tóxica” ya que estaría hablando sobre algo que mete mucho miedo.

Otro punto de conflicto sería que el predicador mencionara la palabra “pecado” ya que el pecado es la consecuencia de transgredir la Ley de Dios. Y aquél que peca se hace CULPABLE de desobediencia a las perfectas exigencias del Creador.

Entonces, para no entrar en la categoría de  “gente tóxica”, el “pastor”  Stamateas debería borrar de la Biblia cientos de citas donde se menciona la palabra pecado  o se evidencia que todos los hombres son culpables ante Dios, como ejemplo veamos estos versículos:

 

Romanos 3:10  Como está escrito:

No hay justo, ni aun uno;

Rom 3:11  No hay quien entienda,

No hay quien busque a Dios.

Rom 3:12  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;

No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

 

Romanos 3:22  la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

Rom 3:23  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios

 

De acuerdo con las definiciones de Stamateas el Espíritu Santo sería considerado como persona tóxica pues Él nos convence de que somos pecadores y que merecemos un juicio y el castigo correspondiente.

 

Juan 16:8  Y cuando él [el Espíritu Santo] venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

Jua 16:9  De pecado, por cuanto no creen en mí;

Jua 16:10  de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;

Jua 16:11  y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

 

El E. Santo “te nivela para abajo”  pues Él le manifiesta al “Yo” de cada persona su culpabilidad cada vez que comete una transgresión a la Ley.  En consecuencia, cada creyente nacido de nuevo, tiene un patrón para evaluar su propia conducta en su relación con Dios y en relación con su prójimo.

El discernimiento para evaluar su propia conducta, es imposible encontrarlo en un “creyente nominal”, (no nacido de nuevo) pues carece del Espíritu Santo que le guía a ser como Cristo: manso y humilde de corazón.

Un falso creyente o un inconverso, aceptará con agrado las declaraciones de B. Stamateas, veamos algunos entre muchas otras (para muestra basta un botón).

 

1.-“Nuestra estima es el capital más valioso que tenemos”

2.-“La estima es eso: cómo me veo y cómo me ven”

3.-“Es más importante el qué me diré que el qué me dirán”

4.-“A la gente tóxica tenemos que dejarla”

5.-“Vos tenés que enseñarle a la gente cómo querés que te traten”

6.-“A la gente tóxica es mejor tenerla lejos”

7.-“Si no te gusta como soy, cambiá vos”

 

Analicemos: Punto 1.-  Leámoslo de otra manera: “El estimarnos a nosotros mismos es el capital más valioso  que tenemos”

Bernardo Stamateas, (en adelante: B.S.), jamás podría decir eso delante de su feligresía pues estaría falseando el Evangelio  ya que,  si queremos seguir a Cristo, nos dice Él mismo :

Mat 16:24  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

El negarse a sí mismo quiere decir en todos los momentos de la vida decirle no al yo y sí a Dios. Negarse a sí mismo quiere decir una vez y por todas y para siempre destronar el yo y entronizar a Dios. Negarse a sí mismo quiere decir borrar el yo como principio dominante de la vida, y hacer que Dios sea el principio rector, o más aún, la pasión dominante de la vida. Una vida de constante negación al yo es una vida de constante afirmación de Dios. (comentario de William Barclay)

 

 

Puntos 2.- y  3.-   Cuanto más egocéntrico es el individuo se valorizará a sí mismo como una persona muy buena o excelente, y se esforzará por mostrar esa imagen a los demás, para que su prójimo aprecie en él ese grado de bondad o de excelencia.

      En otras palabras:  El “cómo me veo y cómo me ven” va direccionado en buscar el favor o beneplácito de los hombres, dejando de lado el concepto que Dios pueda tener de nosotros.

Por lo tanto, frases como 2.- y 3.- tampoco podrían predicarse desde un púlpito sin contradecir Gálatas 1:10

Gálatas 1:10  Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

 

 

 

Con respecto a los puntos 4.- 5.- 6.- y 7.-  basta con analizar cada una de estas frases para descubrir que están destinadas a entronizar el “YO” en cada individuo, estimular el egocentrismo  y el egoísmo a tal punto de crear un calificativo como el de gente tóxica para el prójimo.

B.S. trata a la “gente tóxica” como si fueran leprosos en lugar de acercarse a ellos para tratar de curar sus “llagas espirituales”. Dice que “a estas personas debemos dejarlas”, “que es mejor tenerlas lejos”.

 

Por el contrario, debemos proceder como lo hizo el Señor que, en vez de huir cobardemente del leproso (Lucas 5:12), dejó que se acercara a Él para tocarlo y curarlo;

Los creyentes cristianos no debemos abandonar a la “gente tóxica” ni impedir que se nos acerquen. ¿Cómo podremos curar las heridas de su alma, de su corazón, sin acercarnos a ellos y aplicar el bálsamo de la Palabra de Dios?

La “gente tóxica” según el concepto de B.S. es la gente que “necesita destruirle la estima a los demás, para ellos sentirse bien. Son adictos emocionales al maltrato”

Es decir, yo simplificaría esta definición diciendo que se trata de alguien que es “malo”.  Pero ¿qué nos dice Jesús respecto de una persona mala?

Mateo 5:39  Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

 

Hay cientos de contradicciones entre las doctrinas del Psicoanálisis y las doctrinas del Evangelio, las que hemos señalado son sólo unas pocas, pero son suficientes que un licenciado en psicología no puede ser al mismo tiempo un predicador del Evangelio y, peor aún, si el evangelista adapta el evangelio a ciertos conceptos de la psicología. De esta nefasta mezcla surge el evangelio “light” o “liviano” que predica Stamateas. Éste es el evangelio diferente al que se refiere el Apóstol Pablo en Gálatas 1:8.

Gálatas 1:8  Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Estimado Bernardo: dedíquese solamente a la psicología ya que como psicólogo, indudablemente es un excelente profesional. Pero deje el Evangelio de Jesucristo para que lo predique un verdadero creyente, el que es nacido de nuevo, el que es guiado por el Espíritu Santo quien no le deja mentir.

No sea que por “licuar” el evangelio, Dios lo vea como “gente tóxica” y lo declare anatema.
Recapacite estimado Bernardo, recapacite.